jueves, 23 de mayo de 2013

Queens of the Stone Age - "...Like Clockwork"


Hoy me toca reseñar un disco que saldrá a la venta el 3 de Junio pero que ya se puede escuchar en internet.

En los últimos 15 años hemos visto muchas grandes bandas aparecer en la escena del rock. Pero me he dado cuenta que ninguna supera la calidad y el enfoque de esta banda, Queens of the Stone Age (QOTSA).

La banda es liderada (y más bien manejada en todos los sentidos) por Josh Homme. Este hombre empezó su carrera musical con Kyuss, una banda de comienzos de los ’90 perteneciente a la escena musical de Palm Desert, escena donde se originó el stoner rock (género dentro del rock con bases blueseras, psicódelicas y pesadas, con un toque “desértico”, donde la improvisación y el “jam” son elementos importantes, llegando a un sonido muy particular que puede recordar a bandas como Black Sabbath, Blue Cheer, Hawkwind, Cream y el primer Led Zeppelin).

Después de la disolución de la banda, Homme formó parte, por poco tiempo, de Screaming Trees, banda liderada por Mark Lenegan, con quien Homme colaboraría más de una vez, dentro y fuera de QOTSA.

Luego de esto, Homme decidió formar su propia banda. El nombre original fue Gamma Ray, pero fue sustituido por QOTSA porque ya existía una banda alemana de power metal con ese mismo nombre. La banda lanzó un EP titulado “Gamma Ray” y al poco tiempo ya estaba tocando en vivo.

Tiempo después grabaron su 1er disco, en el cual Homme tocaba guitarra y bajo y Alfredo Hernández (último baterista de Kyuss y miembro fundador de la primer banda de stoner rock, Yawning Man). En su 2do disco, “Rated R”, ya sería una banda más consolidada, con Nick Oliveri (bajista de Kyuss) en el bajo. Con este disco empezarían a tener mayor reconocimiento. Pero sería en su 3er disco (y tal vez su mejor trabajo), “Songs for the Deaf”, que obtendrían fama mundial, merecida fama mundial. Desde entonces han sacado 2 discos más, “Lullabies to Paralyze” y “Era Vulgaris”.

Definir a QOTSA es un tanto difícil. Sí, es stoner rock. Sí, es una banda pesada. Pero es mucho más. La base de la banda es stoner y por lo tanto tiene su pesadez y su tono bluesero con aire de droga. Pero de un tiempo a esta parte, la banda ha pasado por mucho, tanto por dentro como por fuera. Es una banda que está en constante evolución, haciendo uso del verdadero significado de la palabra, pues no es que mejoren (definición errónea que se la ha dado a la palabra), sino que están en constante cambio. Pero es un cambio que sigue una línea. No van a hacer un disco sumamente pesado y al siguiente tocan solo baladas pop electrónicas. No. Es una evolución que va de a poco, tiene una linealidad. Y esto lo podemos ver en cada disco.

En su primer disco, “Queens of the Stone Age”, la banda era puramente stoner rock, incluso más densa que Kyuss. Tenía una base blusera muy fuerte, con un sonido más sucio, distorsionado y oscuro, un sonido de garage.

Para su 2do disco, “Rated R”, la banda perdería bastante su sonido denso y pesado llegando a un sonido un poco más limpio y agregando nuevas influencias, como rock and roll, folk, algo de rock alternativo e incluso algo de punk.

Para su 3er trabajo, “Songs for the Deaf”, la banda agregaría un toque más potente, enérgico, pesado y oscuro pero manteniendo la limpieza de su disco anterior y a su vez agregaría un poco más de swing, llegando a un sonido de metal alternativo.

En su 4to trabajo, “Lullabies to Paralyze”, la banda se tranquilizó un poco. Aún había energía, pero el álbum se asemejaba a los últimos trabajos de The Desert Sessions, un proyecto de Homme donde varios músicos de diferentes generos, como Mark Lenegan, Brant Bjork, PJ Harvey, Alain Johannes, etc., se reúnen para crear varios temas y finalmente un álbum. A su vez, para este álbum, Nick Oliveri ya no se encontraba presente y sin duda era un engranaje importante para la fórmula “pesada” de la banda.

En su 5to álbum, “Era Vulgaris”, nos encontramos con una banda retornando a esa energía pero con un sonido más rock and roll (recordemos que Homme tiene también una banda llamada Eagles of Death Metal cuya base es rock and roll y estaba en gran actividad en ese momento), glam rock e incluso algo industrial.
“…Like a Clockwork” nos trae un nuevo cambio en la banda, siguiendo, como los anteriores, una línea evolutiva.

Cuando uno escucha este disco, se da cuenta rápidamente que se trata de QOTSA: la base stoner sigue, las melodías desérticas están intactas y la potencia sigue ahí. Sigue siendo una banda pesada con mucha energía. Pero sin duda es un disco diferente. Bueno, cada disco es diferente, lo cual hace que uno se ponga contento sabiendo que la banda sigue encontrando territorios sin explorar.

Como es algo característico de la banda, lo “aprendido” no se deja por detrás. En este disco encontramos la suciedad del 1er disco, la versatilidad del 2do, la pesadez del 3ero, lo “alternativo” del 4to y el rock and roll y el glam del 5to. De todo esto, lo más notorio es lo último, pues es con lo que nos habíamos quedado la última vez que escuchamos algo nuevo de ellos y reafirma que la banda “evoluciona” y no “cambia”.

Lo industrial se ha perdido bastante. Eso no está mal. No era algo que caracterizaba al estilo de la banda en el disco anterior, sino más bien una forma de encarar la producción del mismo.
Sin duda hay mucho rock and roll. Se nota que lo que Josh Homme ha hecho junto a su colaborador Jesse Hughes en Eagles of Death Metal está presente en el actual sonido de QOTSA. Ya desde “Era Vulgaris” era notorio. La banda ahora tiene mucho más swing que en sus principios. A su vez, las guitarras hacen ritmos más claros y cortantes, sumándose al swing de la batería.

Pero tal vez lo más notorio es que, dentro de todo, es un álbum más tranquilo. Sigue teniendo mucha potencia y energía, pero no es esa crudeza como en “Era Vulgaris” o “Songs for the Deaf”. Hay algo de balada y un aire más épico y grandioso. Y esto es porque entre este disco y el anterior, sucedió algo muy importante: el nacimiento de Them Crooked Vultures, banda integrada por Homme en guitarra, Dave Grohl, líder de Foo Fighters y antiguo baterista de Nirvana, en batería y John Paul Jones, el grandiosísimo bajista de la amada banda Led Zeppelin, en bajo y teclados. Esta banda, entre otras cosas, se caracteriza por un sonido bastante épico. Entonces podríamos decir que esa energía, en vez de producirse por velocidad, suciedad y crudeza, se produce por mayor volumen y un sonido más espaciado con melodías y tiempos más imperiales.

Algo a destacar de este álbum, que hace aún más fuerte el pretexto anterior, es que Dave Grohl toca la batería en este disco. Anteriormente había participado como baterista en “Songs for the Deaf”, una participación que sin duda marcó una diferencia. También vuelven a aparecer viejos conocidos, como Nick Oliveri y Mark Lenegan en coros.
Como ya es costumbre desde “Rated R”, el disco está lleno de pequeños arreglos. Ninguno es muy notorio, pero son esos detalles que sumados entre sí forman un gran álbum.
“Keep Your Eyes Peeled” es de los temas más densos, haciendo una conexión entre el 1er álbum y “Era Vulgaris”.

“I Sat By the Ocean” nos lleva al lado rock and roll de la banda, con melodías más pegadizas, guitarras y baterías con mucho ritmo y hasta palmas. En el estribillo nos encontramos nuevamente con las melodías y acordes desérticos.

“The Vampyre of Time and Memory” es la 1er balada del disco. Es un tema bastante tranquilo y melancólico pero con melodías más psicodélicas.

“If I Had a Tale” empieza como un tema de rock and roll con un toque de glam, pero para el estribillo se vuelve más épico, pesado y sombrío que hace recordar a Them Crooked Vultures.

“My God is The Sun” tiene un principio que recuerda a “Songs for the Deaf”. Las guitarras aquí son algo a destacar, que en momentos recuerdan a las de Metallica en “Death Magnetic”. Es sin duda el tema más elaborado, con diferentes secciones. Es un tema con mucha energía y gloria.

“Kalopsia” nos lleva a una cara que nunca antes vimos de la banda. El estribillo sigue la línea del tema anterior, pero el resto de la canción (que es en su mayoría) es muy tranquila y cristalina, con una alta reminiscencia a aquellos temas tranquilos de Jimi Hendrix en sus últimos años, tanto por el ambiente como por las melodías de la guitarra.

“Fairweather Friends” es un ejemplo perfecto de lo que comente anteriormente: grande y épico. Es un tema con bastante volumen y energía y esto es logrado con melodías majestuosas, un piano de fondo tocado por el mismísimo Elton John, baterías no muy complejas pero con gran uso de los platillos y unos coros muy bien arreglados.

“Smooth Sailing” es el regreso del sonido de “Era Vulgaris”. Es el único tema con un sonido bastante industrial combinado con glam, logrado por guitarras distorsionadas con diferentes filtros a través de un wah-wah, guitarras super agudas y chirriantes, una batería con un ritmo bastante claro y con pocas piruetas, melodías cantadas en falsete y riffs de pentatónica de blues con un toque bastante punzante y cortado. En cierto modo, hace acordar un poco a David Bowie.

“I Appear Missing” es de los temas más tenebrosos del disco. Nuevamente hay que destacar las guitarras, sobre todo las que se encuentran cerca del final. Acá se llega al ambiente desértico con mucha energía pero sin la suciedad y la actitud pesada de los discos anteriores. Excelente ejemplo para demostrar lo que decía anteriormente.

Finalmente está “…Like Clockwork”, el tal vez mejor tema del disco. Es una balada per-se. Empieza con un piano simple y muy melancólico al cual se le suma la voz de Homme cantada más que nada en falsete trasmitiendo un sentimiento de perdición enorme. Casi por la mitad del tema, se agrega una guitarra simple pero con un sonido muy atrapante (algo que, de no ser Neil Young, pocas veces se ve). Aunque puede que no sea el tema favorito de uno (no es el mío), es el que más se aparta del trabajo anterior de la banda. Es el que define el enfoque de este álbum. Es el que demuestra que QOTSA ha evolucionado nuevamente.

Sin duda es un excelente disco, demostrando que esta banda siempre puede avanzar y encontrar nuevas formas de encarar su música. La fórmula es la misma de siempre pero, como en cada disco, con nuevos aderezos y manteniendo lo adherido anteriormente. Esto es lo que le da continuidad a la banda. Uno escucha este disco y el primero y se da cuenta que es la misma banda pero nota claramente los cambios. Y si uno escucha en orden cada disco, va a notar la línea que los une.

Aquellos que les haya gustado Them Crooked Vultures quedarán muy contentos con este disco, pues hay mucho de lo trabajado en esa banda, lo cual es inevitable, pues es lo más reciente del líder de la banda y a su vez, 2/3 de TCV se encuentran presentes.

Esperemos que esta banda siga sorprendiéndonos por varios años más y que siempre sigan con la misma seriedad y enfoque que han tenido hasta ahora.

La banda lanzó 5 videoclips de temas del álbum antes de su lanzamiento y aquí se los dejo:


Pero como debe ser, les dejo un link de Rock & Pop FM donde podrán escucharlo entero: http://www.fmrockandpop.com/2013/05/like-clockwork/



Hasta la semana que viene!!!

2 comentarios:

Jesus dijo...

No los conocia y la verdad es que me han gustado bastante, gracias por abrir horizontes que junto con recordar lo conocido es la base del disfrute
Saludos

Beefheart Smiles dijo...

Hola Santiago! Bienvenido a eso de escribir para pocos (o casi nadie). Me alegro de que te haya gustado lo de Zappa, no era un Top Five ni en pedo. Eran temas medio raros, no muy conocidos. A los conocidos medio que ya los tenemos re calados no?

Un pequeño consejo si me permitís: al ver la nota taaaaan laaaaarga me desalenté a leer, para ser honesto. Pero la selección me gustó!

Si querés intercambiamos links.

Mariano