viernes, 26 de julio de 2013

Matias Cantante y Los Extraterrestres - "Matias Cantante y Los Extraterrestres"

Volvemos a Uruguay, pero con una propuesta diferente.

Les traigo una banda que forma parte de un círculo de bandas que considero de lo mejor de este país. No solo porque las bandas tienen gran calidad, sino porque entre ellas hay un lazo musical en común. Es de verdad un “movimiento” musical que propone un enfoque que a niveles internacionales no llama tanto la atención, pero sí son los primeros que lo hacen aquí (o tal vez los primeros que lo hacen con calidad).

Lo que traigo hoy es Matias Cantante y Los Extraterrestres.

Esta banda, formada en el 2010, empezó como un proyecto solista del líder, Matias Cantante, quien previamente ya había editado un disco solista llamado “Ovni”. Hoy en día, aunque Cantante sigue manteniendo el liderazgo, se ha transformado en una banda per-se.

Como dije previamente, esta banda no trae nada innovador. No nos encontramos con la nueva revelación musical ni nada parecido. Pero nos devuelven algo que estaba perdido, o que se está perdiendo. Más que un encuentro, es un reencuentro.

Es un reencuentro con las raíces del rock, tanto en música como en actitud. En Los Extraterrestres no hay virtuosismo, no hay paredes de sonido, no hay detalles rebuscados. Es una música que nos devuelve la claridad y pone nuevamente la construcción del producto sonoro a la vista. Lo que se escucha es la construcción misma. Atención, no es que lo contrario esté mal. Reseñas atrás les traje a Sigur Rós, una de las bandas más detallistas de hoy en día. Pero la diferencia es que Sigur Rós produce, no sobreproduce. Hoy en día parecería que las ideas se estuvieran escaseando tanto que solo una ola de detalles pudieran tapar esa falta de originalidad, o más bien, afirman que solo llamando la atención se pudiera lograr algo artísticamente valeroso. Mejor dicho, al parecer, hoy en día, “éxito artístico” es sinónimo de “éxito comercial”.

Los Extraterrestres no pretenden eso, o al menos no parece ser su verdadero objetivo. Como músicos se toman las cosas en serio y saben lo que quieren y saben que lo deben hacer bien. Y lo que quieren hacer no puede tener esa sobrecarga.

Y esto es porque su estilo musical lo pide así: rock and roll con influencias folk y outlaw country (más por el lado del estilo americana) y con una base y actitud punk. Y sí, uno puede agregarle todos los detalles que quiera a estos estilos, pero el más puro rock and roll, el más puro folk, el más puro outlaw country, el más puro punk no los tiene.

El producto, aunque no es innovador, es peculiar, sin duda. Todos estos estilos, en su mayor pureza, están sumamente relacionados. Creo que es eso lo que hace que funcione tan bien y que suene nuevo, pero familiar. Son piezas de puzzle de un rompecabezas más pequeño y estás piezas se unen perfectamente. El resultado no puede defraudar.

Obviamente que dicho esto, miles de bandas pueden venir a la cabeza. Yo nombraría algunas. Por el lado del rock and roll, Rolling Stones, el de la época de oro que va de “Beggars Banquet” a “Exile on Main Street”. Por el lado del folk y el country, Johnny Cash (convengamos que Johnny Cash siempre ha sido desafiante y sin duda, en actitud, fue el verdadero 1er punk). También pondría a Neil Young es su faceta country pesado con banda. Por el lado punk, iría al lado rockandrollero. Tal vez New York Dolls y Ramones. Y no nos podemos olvidar de Creedence Clearwater Revival, quienes fueron los reyes del roots rock y que sin duda hay algo de ellos aquí. Tal vez hayan más u otras influencias, pero me abstuve de preguntarle al líder porque creo que es más interesante leer diferentes opiniones y escuchas,  y bueno, para los que gustan leer este blog, la mía, y no salir a repetir las palabras de los mismos músicos solo para coincidir y dar a creer que acerté.

Algo vital para lograr esto, además de ser lo que le da el toque peculiar a la banda, es su formación:
-          Matias Singer (Cantante) - guitarra acústica y voz
-          Juan Diego Fernandez - trombón, bombardino, percusión y coros
-          Nacho Echeverria - contrabajo, ukelele, percusión y coros
-          Federico Anastasiadis - batería, percusión, armónica y coros

La guitarra acústica es elemental. El sonido y los acordes lo acercan al folk y country, pero es el toque duro y la progresión armónica que gira el volante hacia el rock and roll.

Por el lado de la voz, nos encontramos con 2 caras. Primero, una voz bastante pasiva y bastante infantil cerca de lo nasal. Pero la que le da alma a la banda es una voz cruda que roza el canto y el grito; una voz podrida de cabaret con una actitud ruda y punk. Lo más punk de la banda está en la voz sin duda.

La sección rítmica del bajo y batería es lo que ayuda a que la música nos resulte tan familiar. Los bajos carecientes de virtuosismo, logran líneas que se asemejan mucho a las típicas del roots rock pero con toques de jazz en ciertos momentos, ya que hay bastante uso del clásico walking bass. La batería, con gran uso del redoblante y platillos, también recuerda a las baterías del roots rock, aquellas baterías que solo contaban con los instrumentos de percusión básicos y que se las ingeniaban para darle el ritmo y swing necesario a la banda.

Pero lo más llamativo es el 4to instrumento principal: el trombón. Para empezar, es un instrumento totalmente ajeno al rock. Sin ser en casos de big band, nunca lo vemos presente. Lamentablemente, hasta en el jazz no se le escucha mucho ya. Pero a su vez, ridículamente se le ha asignado un rol de “instrumento humorístico”. Esto es porque en los circos se utilizaba y como la manera más fácil de vender un producto o escenificar algo es haciéndolo de la forma más cliché, el trombón siempre formó parte de esta idiotez. Aquí, este instrumento adopta un rol muy interesante: trombón rítmico, un rol que suplanta a la guitarra eléctrica de riffs. No solo es una idea interesantísima, sino que es un detalle que le da un sonido propio a la banda. Creo que de todos los detalles de la banda, este es el más genial. Y sin duda le da una actitud que poco se escucha en el instrumento, una actitud de rock and roll, una actitud pesada. Y si a alguno no le alcanza con este disco para darse cuenta que este instrumento va más allá de un medio para recordar una situación cómica, por favor, escuchen a Charles Mingus a fines de los ’50 y principios de los ’60. Ahí encontrarán trombones dementes y aniquilantes, sobre todo en “Blues & Roots”, disco que consideró uno de los mejores del jazz y de la historia de la música.

Pero falta un detalle más, el detalle que le da la actitud punk a la banda: la velocidad. En este disco (que es por ahora lo que más describe a la banda) no hay tranquilidad. Siempre hay movimiento, siempre hay swing. No es un disco que llegue a tocar a 1000 km/h como bandas de hardcore punk, pero es un disco en constante movimiento. No es un disco para escucharlo sentado y contemplando. Es un disco para estar encendido. Es un disco que del principio a fin nos lleva en ruedas. Creo que si les digo “es un disco para la ruta”, todos van a comprender. Y dentro de mis valores infantiles y soñadores, este es de los que más amo.

Este disco, titulado igual que la banda, fue lanzado en el 2011. Sin embargo, pasado este tiempo, aún no ha recibido el elogio que merece y por eso esta publicación tiene sentido para mí.

El disco abre con “Feibos y Deibos”, iniciando la musicalización en movimiento de 30 minutos. Mientras el verso parece un pasaje hacia un desierto sin salida, el estribillo nos lleva a un rock and roll con actitud. Aquí ya nos podemos encontrar con las 2 voces de Cantante, estando la “infantil” en el verso y logrando la explosión triturada en el estribillo. A notar el trombón, con un riff muy simple pero que ayuda a generar el ambiente.

“I Never Dance” pretende ser la canción bailable del disco. Cantada en inglés, tiene un swing danzable, que, gracias a la base de jazz de cabaret (bueno, el tema abre con una introducción de jazz de cabaret per-se) y una combinación instrumental que parecería que Tom Waits hubiera colaborado con The Rolling Stones, se logra un toque muy sensual y caliente.

“Luzazul” es la canción más animada y estimulante. Acá las influencias de americana llegan a su máximo. Pero la velocidad del tema lo lleva hacia un lado punk. Es muy interesante lo grande que es la energía de esta canción y al mismo tiempo no hay una gran cantidad de volumen. Sin duda evoca a una persecución cowboy. Aquí la batería llega a su esplendor, logrando un ritmo con potencia y unos arreglos cercanos a un solo en el estribillo. El final es punk acústico.

No puedo evitar al escuchar el principio de “Prayer” asociarlo a la versión acústica de “Cerca de la Revolución” de Charly García. Sin embargo, apenas se unen el resto de los instrumentos, nos vamos a un rock and roll folk pesado que recuerda a The Stooges.

“Hacerme Sentir Mal” tiene una progresión armónica muy típica, pero en el comienzo, la guitarra en forma solista hace notar que los acordes no están armados de la manera más típica. Es el tema más pesado del disco, que sin duda, de estar electrificado, podría ser un buen tema de garage rock. Nuevamente el trombón toma un rol de riff pero esta vez más cercano al de un bajo.

“Nowhere Land” es la más tranquila del álbum, pero aun así tiene mucha energía. Con un ritmo de marcha en su gran mayoría, es una balada con un tono desértico que recuerda en momentos a “Whiskey for the Holy Ghost” de Mark Lanegan. Es interesante el pasaje jazzero que incluido por la mitad.  

“Extraterrestres” describe a la banda de manera perfecta: rock and roll movido con aire de folk y actitud cruda perfecta para la ruta. Es la que pone en tono de fiesta al disco.

“Riding” es un folk tradicional con un tono alegre y sincero. Aquí nos encontramos con una cara más amable de la banda. La voz llega a su nivel más entrañable, rozando la ternura en el pasaje del minuto 2 en adelante.

“Resucitó al otro día” es un blues rock and rollero del más puro, con una voz podrida que le da la presencia necesaria y coros grupales que le dan el tono de fiesta y alcohol. La delicia es la armónica cuya presencia no es de solista sino de detallista.

“Las Naves” cierra el disco de forma desolada, una canción que nos lleva a la perdición. Es el único tema sin batería ni bajo ni trombón. Solamente guitarras y ukelele en una tonada acústica a volumen normal pero con un espíritu devastador. Sin duda la gema del disco que ayuda a dejarnos la idea de que hemos vivido un muy buen disco.

“Matías Cantante y Los Extraterrestres” es de esos discos que aunque nunca se haya escuchado, lo sentimos tan familiar como cualquier otro que conozcamos de memoria. Y esto es porque nos llevan de nuevo a las raíces de la música popular de proveniencia anglosajona: el rock and roll en su pureza, el folk y el country adornando y dándole el sonido característico, y la actitud punk que tiene más años que el estilo musical.

Y algunos podrán decir que no es tan valeroso por no traernos nada nuevo. Pues lo traen y por varias razones.

Para empezar, un clásico método para lograr un avance musical es tomar las formas más puras y adaptarlas a los tiempos presentes. Aquí nos encontramos con eso: sonidos con más de 60 años pero con un enfoque del siglo XXI.

Pero la razón más importante, creo yo, es su procedencia. Aquí en Uruguay no hay bandas que tengan este enfoque. Hay bandas y artistas de rock and roll y hay bandas y artistas folk. Pero ninguna los combina y ninguna los combina en su estado más puro. Ninguna le añade esa actitud que distingue a la banda. Pero más que nada, ninguna lo hace tan bien como ellos.

Son de esas bandas que hacen lo que sienten que tienen que hacer y lo hacen bien, muy bien. Es, por suerte, una de las tantas bandas de la movida under que están en esto por la música y ninguna otra razón. Es de las bandas genuinas y honestas que merecerían ser escuchados mucho más y mucho más que las bandas que dominan el ambiente musical uruguayo.

Matías Cantante y Los Extraterrestres  tiene las agallas y la actitud que precisa el rock de hoy en día, sobre todo el uruguayo.  Y por suerte,  viene acompañado de otra manada de bandas que también estarán en este blog próximamente. Todo sea por la buena y honesta música.


Espero que les guste!!!





Aquí les dejo un link del facebook de la banda, que luego de que escuchen el disco, van a verse en la obligación de clickear "Me Gusta". Hobo Blues propone una actitud ante estas bandas y ese click es parte de ella: https://www.facebook.com/extraterrestresbanda?fref=ts 


Como siempre, les dejo el disco para escucharlo online:



Pero también, gracias a la banda, les dejo un link para que lo puedan descargar: http://www.mediafire.com/download/hbclbtnmx55btp1/MatiasCantanteYLosExtraterrestres.zip



HASTA LA SEMANA QUE VIENE!!!!










sábado, 20 de julio de 2013

Iggy & The Stooges - "Ready to Die"

A veces me pongo a pensar que significa el rock. De verdad (aunque suene extremadamente idiota). ¿Es un estilo musical o es algo más también? ¿Es una moda? ¿O es en verdad una actitud? Y de ser una actitud, ¿cuál de todas las supuestas definidas como “rock” es la verdadera?

Antes empezaría definiendo que cosa NO es rock. Ya sabemos que todo el pop electrónico, sintético y degradante no lo es. Así que mejor voy al borde de la línea.

Para esto tomaría una banda como ejemplo: U2. Musicalmente son buenos. Lo reconozco y han aportado a la música. Su música podría encasillarse dentro del rock. Ahora, ¿ellos representan algo del rock más allá de su música? En mi opinión no. Y es por lo siguiente.

Para mí el rock, el verdadero rock, no es solo la música que tocas, sino como la tocas. No es tanto como te vistes y luces, sino como te paras ante la gente. No es drogarse sino saber que hay una enorme parte de la sociedad y su cultura que es asquerosa y que de verdad a uno le gustaría irse a otro planeta. No es decir “todo es una mierda, váyanse al carajo”, sino salir y que “váyanse al carajo” signifique hacer algo al respecto. No es transgredir por transgredir sino para demostrar un punto. Para mí, el rock es ser genuino y fiel a los ideales de uno y no andar con preocupaciones estúpidas como el pensamiento de los demás. Es salir al mundo y “dejar todo en la cancha” y no bancarse la mediocridad. Es tener garra y tener actitud, pero por sobre todo, nunca perder la esencia de uno mismo.

 Un gran ejemplo para mi es Zack de la Rocha, cantante de Rage Against the Machine, quien será rapero y que a su vez, la música de su banda no será el rock en su mayor pureza, pero que sin duda es de los más rockeros que he conocido en mi vida. Otro es Henry Rollins, un demente del gimnasio con un cuerpo más limpio que un baño de hotel 5 estrellas y que tiene más agallas y energía que nadie.  

En mi opinión, el decir que uno es “rockero” porque se viste con cierta ropa y tiene ciertas actitudes es una farsa, una farsa patética sacada de un supuesto manual. No es un rockero, es un cliché sacado de una revista de moda o de una revista Rolling Stone. Alguien que se preocupa tanto por lucir como un rockero y que tiene que hacer lo que está escrito en una definición es lo mismo que cualquier mujer u hombre que gasta dinero en su look. Es eso, un look, no una actitud ni principios ni nada. Y si no coinciden conmigo, simplemente busquen videos de, por ejemplo, Billy Joe Armstrong, cantante de Green Day, quien se ve en la necesidad de pintarse los ojos de negro, vestirse con un vestuario sacada de un prototipo de rockero, estar insultando constantemente y actuar como un idiota solo para demostrar que es rockero. Y esto lo digo, sobre todo, porque en su juventud no era así y recién a los 40 años se le dio por ser un cliché.

Pero podemos irnos más lejos aún y esto es porque, por ejemplo, The Rolling Stones y Ac/Dc son bandas de rock, del verdadero rock pero como bien sabemos, hay una rama que lleva todo esto aún más lejos, convirtiéndose en la verdadera y última gran revolución musical, pero más que nada social, que ha habido en mi opinión: el punk.

Aunque muchos catalogan el punk como algo cuadrado y simple y a veces hasta algunos punks idiotas que no tienen de verdad idea de lo que es, lo denominan como “ir a las raíces y hacer cosas simples” (algo que es una idiotez porque la complejidad a la que llegó la música de Black Flag, por ejemplo, fue increíble y fueron sin duda de las bandas más punk que ha habido en la historia), el punk en realidad tiene muchísimo para ofrecer. Musicalmente sí, pero más que nada conceptualmente.

La a veces simpleza de este género (y digo a veces porque casos como Black Flag, The Clash, Wire y Public Image Limited son totalmente lo contrario), combinada con la crudeza, suciedad, energía y agresividad, es un verdadero golpe a la realidad. Es un mensaje que llega directo, nada de vueltas ni metáforas ni simbolismos: es un escupitajo en la cara. Y sí, musicalmente el rock progresivo es mucho más complejo y tal vez, analíticamente, tiene mucho más para ofrecer (creo que debo ser de los pocos verdaderos amantes del punk que es a su vez un verdadero amante del rock progresivo). Pero como mensaje social, no le llega ni a los pies. Es más, creo que ningún género tiene una verdadera crítica y realidad como la del punk.

Sin ir mucho más lejos en el tiempo, el movimiento hippie, en sí, no es tan diferente al punk en cuanto a lo que propone: liberación social en todos los sentidos. Sin embargo, el movimiento hippie, en mi opinión, falló en la forma de lucha. Yo creo en la paz, pero cuando se lucha, el mensaje debe ser verdaderamente crítico, debe ser un grito. Y eso fue lo que logro el punk: gritar.

Como todos sabemos, 1977 marcó el año del nacimiento del punk, como movimiento. Sin embargo, se pueden encontrar rastros del mismo años antes. Los primeros ejemplos que me saltan a la cabeza son New York Dolls, MC5, The Who y The Kinks. Creo que estas 2 últimas son las primeras bandas punk, tanto en su música como en actitud.

Pero es indiscutible que el punk lo inició una banda de Michigan a finales de los ’60. Lo iniciaron ellos porque su actitud era punk, su puesta en escena era punk y su música era punk y que, aunque son previos al inicio del mismo, años luego se les empezaron a denominar como punk o protopunk.

Permítanme decirles que el punk y la actitud más desgarradora del rock la inventó esta gran banda: The Stooges.

No es mi banda favorita y tal vez no esté dentro de un top 20. Pero no puedo dejar de asombrarme con todo lo que representan.

The Stooges son crudos, son agresivos, son enérgicos, son sucios, son transgresores. Son todo lo que sería el punk y mucho más. Uno los escucha hoy en día y le pueden gustar pero tal vez no sorprender mucho. Pero imagínense esto: Simon & Garfunkel con su tranquilidad, Grateful Dead con su psicodelia y jams eternos, King Crimson dándole nacimiento al rock progresivo, Miles Davis entrando en una etapa tan compleja y surrealista que no tiene definición, los varios Beatles con sus diversas formas de pedir la paz, entre otras cosas. Y llegan 4 anormales con una música que de belleza (en su definición más común) no tiene absolutamente nada, llevando la potencia y energía al borde de la agonía, con un guitarrista que distorsiona su guitarra hasta que suena como un ruido podrido, una sección rítmica que toca sus instrumentos golpeándolos con ladrillos y un verdadero demente cuya voz está entre el canto y el grito y que en el escenario está siempre con el pecho al desnudo, saltando y moviéndose desaforadamente todo el tiempo y que salta hacia el público, gira en el piso sobre vidrios cortándose el cuerpo y que hasta vomita en el escenario.

Desde sus inicios, como varias grandes bandas que desafiaban todo y que traían un arte que requería un poquito más de pensamiento (como siempre, a la gente le gusta lo que está super claro y cuyo mensaje está ahí, en el frente y ya cuando requiere de un MÍNIMO de esfuerzo mental,  “adiós, no consumimos arte, consumimos entretenimiento”) no tuvieron el reconocimiento que merecían. Pero con el paso de los años, sobre todo desde el inicio del punk, movimiento en el cual fueron una enorme influencia, esto fue cambiando y hoy en día es considerada de las bandas más influyentes de la historia y sus 3 discos de la primera época, “The Stooges”, “Fun House” y “Raw Power”, son considerados pilares del rock.

El estilo de The Stooges es rock and roll crudo y sucio con unos toques de pesadez y energía que los hace rondar entre el hard rock más rockandrollero y el garage rock, logrando una mezcla que llevaría al punk y por eso la tal denominación de protopunk.

Con esta definición que les he dado hay muchas bandas. Pero hay que combinar esto con lo que dije antes: la actitud desafiante. Y eso hace que The Stooges tenga ese “no sé qué” que los hace tan únicos. Y es algo inimitable porque es como querer ser imitador de una persona, y no digo en el sentido artístico, sino en el sentido personal.

Creo que para entender esto es necesario ver grabaciones en vivo de ellos. Pero creo que, por sobre todo, hay que ver de qué se trata Iggy Pop, el alma de la banda, porque la verdadera esencia de este hombre no corre solo por su música, sino por como se presenta ante el público.

Muchos lo definen como un demente cargado de energía. A mí me gusta la definición de Henry Rollins: el verdadero rey del rock and roll. Es que tiene eso que inspira. Un hombre que arranca el concierto sin remera en buenas condiciones y que al terminar el concierto está literalmente empapado en sudor al borde de la muerte. E inspira mucho más hoy en día siendo un hombre de 66 años. La juventud (aunque teniendo 23 años y viendo lo que es mi generación empiezo a dudarlo drásticamente) es, de alguna forma, sinónimo de energía y vitalidad y tal vez una persona con energía y “locura” en su juventud no asombre tanto. Pero NADIE espera que una persona a los 66 (y hoy, lamentablemente, a partir de los 30) tenga tanta energía. Pero Iggy la tiene. Es más, tiene más energía, euforia y entusiasmo que la mayoría de los jóvenes de 20 y algo o incluso más jóvenes. Es un hombre con un estado físico que se lo envidiaría hasta gente con 30 años menos. ¿Y se drogará? Según él no y le creo. Pero si lo hace, ¿qué? Apuesto todo a que ninguna persona de esa edad o incluso menos, con la cantidad de droga que quiera, sea capaz de todo lo que hace Iggy . Y eso inspira y da esperanzas. Al igual que Neil Young, demuestra que avanzar en edad no es sinónimo de envejecer y mucho menos de perder la esencia de uno.

La banda, luego de su ruptura en 1974, se reunió en el 2003, dando varios conciertos. En el 2007 lanzaron “The Weirdness”, su 4to álbum y el primero luego de casi 34 años de “Raw Power”. Sin embargo, no tuvo buena crítica, aunque en mi opinión es excelente.

Este año, Iggy & The Stooges volvieron y mejor que nunca con su último álbum de estudio: “Ready to Die”.

Este álbum, para empezar, marca un gran cambio. Es el primer disco sin Ron Asheton, miembro fundador y cabeza de la banda junto a Pop, quien fue hallado muerto el 1ero de Enero del 2009. Es por eso que el disco está adjudicado a Iggy & The Stooges y no a The Stooges. Según Iggy Pop, “The Stooges murió con Ron, pero Iggy & The Stooges sigue vivo”.

Gracias a esto, el álbum marca el retorno de James Williamson a la guitarra, guitarrista que le dió ese toque especial a la guitarra en “Raw Power”.

Estilísticamente, es un cambio. No uno trascendental, pero es un cambio. Este disco nos presenta un Stooges un poquitín menos crudo y sin duda más rockandrollero. Sí, sin duda tiene mucho más rock and roll que nunca. Aun así, no llega a un nivel de Rolling Stones, y como dije, es un poquitín menos crudo, o sea, sigue siendo crudo igual.

Lo que se mantiene intacto es la energía. Es un disco con mucha fuerza y potencia. Es de esos discos que levantan el ánimo y lo pone a uno super eufórico. Es energizante. Es de esos discos que uno lo escucha y se dice a sí mismo “en vivo esto debe sonar de puta madre”.

Algo interesante es la voz de Iggy. El clásico de un veterano del rock es “de joven cantaba mejor y ha perdido su voz”. Iggy es el caso contrario, al punto de que me atrevo a decir que se encuentra mejor que nunca. Por un lado, tenemos el Iggy del clásico Stooges: flojo y desafiante, con un canto rock and rollero sexual en el registro medio-alto. Pero el rey del rock and roll encontró, hace varios años, su esplendor en el registro grave y ahora lo trae al sonido de la banda. Es una voz atrapante y seductora. Y si se combina el sonido rockandrollero y sucio de la banda con una voz de esta índole, se obtiene una música con una carga sexual impresionante. Pero además tenemos un Iggy pasivo, cantando con una voz gastada y casi que en susurro, mostrándonos el lado amable y entrañable de este hombre.

Pero la mayor novedad es la inclusión de los 2 primeros temas acústicos en la historia de la banda. Si alguien alguna vez se preguntó cómo sonaría la banda en forma acústica, pues aquí tiene la respuesta. ¿Y saben qué? Suena increíble.

Una de las cosas que más me gusto del álbum son las letras. Aunque siempre tuvieron cierta crítica y desafío, creo que en este álbum logran algo valeroso: temáticas serias con una enorme carga de crítica social que, combinada a la música, son un buen dedo del medio.

“Burn” abre el disco de forma enérgica en un ambiente desolador, con una voz en un registro medio-grave.  Aquí las guitarras de Williamson son más sucias que nunca.

“Sex and Money” nos trae el rock and roll más básico del disco, lo cual es sin duda logrado con la ayuda del saxo de Steve Mackay y los coros de Petra Haden.

“Job” es el tema con la actitud más rockera de todas. La voz de Iggy ronda entre el canto y lo hablado, acompañado con una banda que toca un rock de garage como los mejores. También ayuda mucho la letra, con líneas como “Tengo un trabajo y no paga un carajo. Tengo un trabajo y estoy cansado de él”.

“Gun” tiene tiene un ritmo rápido y bien marcado, acompañado con una guitarra de hard rock del lado más rockandrollero. Creo que en vivo sería el tema con más potencia.

“Unfriendly World” es la primera acústica de la banda. Es un bello tema de blues-folk del estilo de Rolling Stones, pero con armonías muy diferentes que los diferencian. Algo apreciable son los arreglos de guitarra, demostrando que Williamson es un verdadero grande del instrumento. La percusión también es muy interesante, siendo esta simple pero muy original. Aquí nos encontramos con el Iggy pasivo y entrañable que les comentaba. Una verdadera gema y de los mejores temas del disco sin duda.

“Ready to Die” nos lleva de nuevo al rock pero con un enfoque más de hard rock puro, sobre todo por las guitarras rítmicas y más que nada el solo. Es el tema más desolador del disco, tanto por la música como por la letra. Aunque es rock del más puro, es un enfoque que nunca se había escuchado antes en la banda.

“DD’s” tiene un aire de los ’70 que nos acerca a un rock and roll de fiesta. Lo más interesante es el riff logrado por el saxo, que es sin duda lo que define la canción.

“Dirty Deal” es el mejor tema del disco. Es un tema con energía, velocidad y un ritmo bien marcado. El verso principal se caracteriza por acercarse a un tema de rock de ruta, seguido de un lado más rockandrollero. El estribillo le da un toque más bailable gracias al saxo. El riff de la guitarra se lleva gran parte de los créditos, al igual que la voz, dándonos unas vocales sucias como el mismo título del tema.

“Beat That Guy”  es la que está mejor lograda. El trabajo de las guitarras rítmicas le da un toque majestuoso, al igual que la voz en un registro grave con bastante pasión. El solo de guitarra del final es de los mejores que se ha escuchado en la banda. Pero lo más destacable es la sección media, en donde nos encontramos con una marcha esperanzadora lograda por un piano y una sección de coros por Petra Haden. Si alguien dudaba en la capacidad de arreglos de la banda, ahora se tendrá que callar.

“The Departed” es la canción más entrañable en toda la historia de la banda. Dedicada al difunto Ron Asheton, es un tema acústico folk muy bello con unos arreglos simples pero muy exquisitos, sobre todo de parte de la guitarra. Los teclados que acompañan ayudan mucho a darle ese toque a la canción. Pero la verdadera arma es la voz de Iggy, cantada muy tranquilamente con una voz desgastada y susurrada, llegando a una ternura y honestidad que puede dejarle una sonrisa hasta al más duro de todos. También hay gran melancolía por la pérdida del guitarrista con la cita de “Now I Wanna Be Your Dog” al principio y final del disco.

Este disco no pierde la esencia de la banda en absoluto. Sigue estando ahí toda la magia que despertaba en sus primeros álbumes. Pero a su vez, demuestra que estos hombres pueden avanzar, pues suena actual. Y es ahí cuando uno demuestra ser un verdadero músico: cuando reelabora su fórmula y no se queda en lo viejo y siempre intenta crear algo nuevo.

Este disco creado por veteranos del rock suena tan actual como cualquier otro disco de bandas de jóvenes. Pero tiene algo que la gran mayoría no tiene: energía y genuinidad. Son hombres que se acercan a los 70 años y tienen más energía y garra que la gran mayoría de los supuestos rockeros de hoy en día. Todo lo que le falta a esos “músicos”, lo tiene The Stooges.

Pero creo que lo más valeroso del disco es que no tiene absolutamente nada que envidiarle a los primeros discos. Absolutamente nada. No voy a decir que es su mejor trabajo ni mi preferido, pero desde una posición puramente objetiva, es tan bueno como los anteriores. Y además contiene el nuevo lado acústico de la banda, que es sin duda la gran joya del disco y que llega a una calidad increíble.

“Ready to Die” va a ser de los mejores discos del año. Ya lo es. Y nos demuestra que los años no son pretexto para tirar la toalla ni bajar la calidad. Solo hace falta tener la cabeza en alto siempre.

Al principio intenté definir lo que siento que es el rock. Y ahora que escucharon el disco y leyeron lo que opino de él, puedo decirles: The Stooges es TODO lo que es el rock.





Como siempre, les dejo aquí para que puedan escuchar el disco:







Espero que les guste y hasta la semana que viene!!!!!!


sábado, 13 de julio de 2013

Parquet Courts - "Light Up Gold"

Hoy les traigo una banda que sacó su 2do álbum en el 2012.

Parquet Courts, formada en Brooklyn, New York, a fines del 2010, consiste de Andrew Savage en guitarra y voz, Austin Brown en guitarra, Sean Yeaton en bajo y Max Savage en batería.

El estilo de la banda es punk. Obviamente, habiendo pasado más de 30 años del origen de este género, hay una serie de aderezos.

Su estilo no es original y no están haciendo nada innovador. A una primera escucha, Pavement, Ramones, la primera época de Wire y The Jam son las bandas que vienen a la cabeza, seguidas de Television, Gang of Four y el lado más melódico de Sonic Youth. Estas influencias ayudan a que fácilmente se les encasille en el post-punk y garage rock revival de los últimos años junto a The Strokes, The Vines, Artic Monkeys, The Hives y varias otras. Siendo tan reciente, uno podría asumir que está influenciada por estas bandas también.

Igual, más allá de la frase que iniciaba el párrafo anterior, el que no sea original e innovador no significa que no tenga algo para ofrecer. A veces no significa aportar algo nuevo sino un detalle. Un gran problema del rock de hoy en día es que todos buscan ser originales y distinguirse enormemente de las otras bandas. Y aquellas que no lo logran, son condenadas, lo cual me parece una estupidez. Por un lado, si la música está buena y está bien hecha, ya es bastante. Pero además, no todo se trata de ser estrellas. Hay quienes se ven identificados con un estilo y una generación y desean aportar a los mismos. Es simple: Parquet Courts  no es algo diferente, pero suena a Parquet Courts.

La fórmula de la banda es simple: baterías y bajos metronómicos que parecen de videojuego, guitarras rítmicas que hacen acordes de 6 cuerdas a-la-Wire y riffs punzantes muy divertidos y enérgicos. Por este lado es que sale lo punk de la banda, que en mi opinión es la base. Pero tiene mucho de garage–indie y viene un poco por el sonido de guitarras con poca distorsión bastante limpias pero desprolijas.

La forma de cantar de Andrew Savage está entre el canto y lo hablado, algo así como Johnny Rotten pero mucho más amable, llegando en momentos a algo casi humorístico.

“Light Up Gold” es el 2do trabajo de estudio de la banda, lanzado el 18 de Agosto del 2012 a través de Dull Tools, el sello de Andrew Savage, y luego por el sello What’s Your Rapture? el 15 de Junio de este año. Por alguna razón, en varias redes y revistas lo nombran como el debut de la banda. “American Specialties” fue lo primero que lanzó la banda, lo cual me hace preguntarme porque se ha dicho esto en tantos lugares.

Antes de escucharlo, ya hay algo que a los amantes del punk enérgico y conciso como yo les va a gustar: un total de 15 temas y una duración de 33 minutos. Con esto podemos acercar a Parquet aún más de Wire, ya que, con el estilo más esto, el recuerdo del debut de Wire, “Pink Flag”, viene a la mente.

El álbum comienza con 5ta a fondo. Una serie de 4 acordes a distancia de semitono ascendente dan inicio y a los 2 segundos una batería metronómica y luego una guitarra rítmica punzante junto a un bajo de videojuego y un riff a-la-Strokes pero con litros más de energía. “Master of My Craft” es el inicio ideal, ya que en 3:10 minutos nos dice que es lo que vamos a escuchar durante los próximos 30 minutos. El estribillo muestra la energía que puede tener la banda, demostrando que puede haber sudor.

“Donuts Time” es más lenta pero con mayor energía, lograda con el canto cercano al grito limpio y un riff muy minimalista. Lo mejor es el final abrupto.

“Yr No Stoner” tiene lo más interesante de las guitarras del disco. El riff es un contrapunto entre ambas guitarras, de las cuales, una está en la tonalidad de la canción y la otra en otra. Esto hace que el tema, más allá de su ambiente amigable, tenga un toque super bizarro.

“Yonder is Closer to the Heart” podría ser un tema de The Strokes, con acordes de 6 cuerdas tocados con un toque de púa hacia abajo a toda velocidad. Lo único que baja un poco la calidad del tema es la voz, porque desentona y claramente se nota que no es intencional. Aun así, es de los temas con mayor energía del disco.

“Carrers in Combat” es el tema más cercano a Pavement. Es un tema de 1 minuto y unos pocos segundos donde el verso está cantado de forma hablada careciente de estribillo.

“Light Up Gold II” es el más punk del disco, con un estilo cercano al de Wire y con algo del garage de los ’60 a-la-Kinks. Es sumamente conciso y bien logrado, durando 1 minuto y 14 segundos y no precisando ni un segundo más.

“N Dakota” nos lleva a una cara más tradicional. Aunque es eléctrico, tiene un toque de country-folk estadounidense, tanto por las guitarras como por la melodía de la voz. Es que la banda cita como influencia, entre otros artistas de este género, a Neil Young y Bob Dylan. Aunque estas influencias no son muy notorias, tal vez hay un suspiro de Dylan entre las notas de estas canciones.

“Stoned and Starving” es sin duda el mejor tema del disco. Es una combinación de punk y garage pero con un ambiente de ruta. Es lo que yo llamaría “un tema para la ruta”. Tiene una batería y un bajo muy metronómico y constante que le da la sensación de movimiento. Ayuda mucho el riff que recuerda a Creedence Clearwater Revival. El solo de guitarra, sucio y desarrapado, debido a su simpleza, puede recordar a Neil Young.

“No Ideas” es la canción más indie con un estilo que recuerda a Pixies. Sin embargo, tiene un aire anticuado que recuerda a los ’60, y si tuviera que decir una banda, a The Velvet Underground, tanto por la melodía como por las guitarras, en especial el riff que va a la par con la voz y el estilo tranquilo. Recuerda a los temas en los que cantaba John Cale.

“Caster of Worthless Spells” es el más interesante del disco. Pretende ser un tema con esa magia alegre de los temas de Oasis, pero la reverberación de la voz y las guitarras ruidosas y en momentos disonantes la ensucian y la llevan a un lado un poco más bizarro. Es una combinación bastante interesante.

“Disney P.T.” retoma la velocidad y energía, con un tempo rápido y un canto hablado en forma de discurso. 1 minuto y 13 de descripciones de su chica acompañada de guitarras divertidas de videojuego.

“Picture of Health” cierra el disco con un tema más tranquilo y lento pero cargado de distorsión, convirtiéndolo en una llama ruidosa y sucia. Por un lado hay una guitarra distorsionada y melódica, mientras que la otra es una masa de ruido. Otro tema cercano a Pavement y un excelente cierre.

Este disco no es una innovación y seguramente no sorprenda a aquellos que ya están acostumbrados a este estilo.

Sin embargo, trae una combinación bastante interesante llevada un poco más al extremo: el sonido sucio de garage con la velocidad y energía del punk de los primeros tiempos. Aquellos que conocen al respecto, se darán cuenta enseguida que el sonido neoyorquino está presente.

Pero creo que lo más importante es que este disco suma a un movimiento que cree en el sonido sucio y desprolijo. Hoy en día, la gran mayoría de las bandas producen sus canciones y álbumes, en mi opinión,  con un exceso de claridad y prolijidad. Bandas como Coldplay que se califican como rock pero que en actitud, letra y armonía no lo son, pueden darse ese gusto. Pueden dárselo, sobre todo, porque la gente sabe que son y ellos no mienten al respecto. Pero hay muchas bandas que se autodenominan como rock en todos los sentidos y nos traen una música con un sonido perfecto y una actitud que uno fácilmente se da cuenta que es falsa, como si el rock fuera una actuación. Y estos músicos no sudan. Uno los ve entrar al escenario bien peinados, bien vestidos, super prolijos y termina el concierto y se encuentran igual que al principio del concierto. Esto no es “dejarlo todo en la cancha”. Y podrá sonar estúpido, pero yo soy de los que cree que el rock es eso: salir al escenario y rozar la muerte.

Parquet Courts no son Iggy Pop (bueno nadie lo es), pero si son rock. Hacen una búsqueda musical por la música, no son pretenciosos y su música y actitud tienen la garra y energía que define a este estilo. Y con esto me refiero al rock en su pureza.

Es una muy buena banda y espero que sigan así.




Como siempre, dejo aquí para que puedan escuchar el disco:






Hasta la próxima semana!!!








viernes, 5 de julio de 2013

Genuflexos - "Rocky Marciano"

Esta vez traigo una banda uruguaya de la movida under. Al comenzar este blog, me propuse 2 objetivos. 

La primera es dar a conocer música que considero que tiene verdadero valor musical y así contribuir, ya que como sabemos, la música es un gran moldeador cultural y por ende social. Si la cultura que se consume es degradante, entonces la sociedad se degrada. 

Pero por otro lado, un gran objetivo es dar a conocer bandas uruguayas, bandas de mi país natal, de la movida under, aquellas que no son las más accesibles por los medios de difusión. ¿Por qué? Para empezar para ayudarlas, pero por sobre todo, porque, conociendo varias de ellas, tienen muchísimo más para ofrecer musicalmente porque lo hacen por la música, por el arte y no por razones económicas, no son parte de la asquerosa industria musical. Y por estas razones, no piensan en cómo lograr mayor consumismo de su arte, no piensan en métodos de comercialización. Creen, en la mayoría de los casos, en la difusión gratuita del arte, porque lo hacen por el arte. Y más que nada, creen en el arte y por ende, toman riesgos, exploran, APORTAN! Su objetivo principal no es encontrar una fórmula que les de dinero como hacen las bandas más conocidas y vendidas de este país y bueno, de TODO el mundo. Es la música.

Dicho esto, procedo a introducirles para algunos y opinar para otros sobre el lanzamiento de una banda a la cual respeto mucho y creo que tienen un enfoque musical sumamente original y arriesgado teniendo en cuenta su procedencia.

Genuflexos es una banda que tiene ya más de 10 años que, con este lanzamiento, tiene ya 2 álbumes, siendo el primero “Ex-Cine Trocadero”.

La banda está integrada por Juan Stoll (voz), Guillermo Stoll (guitarra), Manuel Rilla (guitarra), Jorge Portillo (bajo) y Manuel Sclavo (batería). Lo interesante es que cada integrante tiene su propia “voz” y es la mezcla de ellas lo que logra el sonido particular de la banda.

El sonido que logran es como un acercamiento del siglo XXI a la escena del rock alternativo y under de los ’80 y ’90: un sonido oscuro y experimental capaz de crear ambientes sonoros sin dejar de lado el formato de canción.

En una entrevista, Manuel Rilla nombró 3 bandas: David Bowie, Pixies y The Stooges. Me cuesta encontrar algo de Bowie. Pero si encuentro algo de The Stooges. Tal vez no tanto estilísticamente, pero sí en la actitud desafiante y la agresividad que presenta la música.

En la escucha, ciertas bandas saltan a la mente: Pixies (nombrada por Rilla y que hasta en una escucha super fugaz se le asocia a la banda), Joy Division, Sonic Youth, Cocteau Twins, Public Image Limited, Yo La Tengo, Slint, el sonido del Shoegazing y ciertos toques del grunge clásico. Aunque desconozco si estas han influenciado directamente, en el sonido de la banda están presentes, pues fueron, entre varias, las que iniciaron esta concepción musical y no dudaría que las 4 primeras estén presentes en la cabeza de estos músicos al componer.

Habiendo leído esto y conociendo las bandas, uno ya se puede imaginar que trae entre manos esta banda.

Las canciones tienen una gran carga de guitarras melódicas al estilo del rock alternativo de los ’80 y ’90 con un sonido generalmente limpio y con gran uso de reverb y en muchos casos de delay. Son guitarras que recuerdan a lo más melódico de Lee Ranaldo y Thurston Moore en Sonic Youth, Robin Guthrie de Cocteau Twins e Ira Kaplan de Yo La tengo, entre varios otros. Es Manuel Rilla el encargado de esto más que nada.

Siguiendo la línea estilística, las baterías y bajos no se caracterizan por su virtuosismo ni por hacer cosas que llamen la atención y ayudan a mantener el ritmo de las canciones y sumar en el ambiente que genera la música, o sea, el rol que adoptaban las bandas de este estilo en aquellos años. Algo interesante de los bajos  es que recuerdan a los de Roger Waters en Pink Floyd en sus épocas pre-Dark Side of the Moon.

Las guitarras de Guillermo Stoll son chirriantes, ruidosas y muy experimentales. Siempre rondan entre las alturas definidas y el ruido y sonidos complejos. Son, en gran parte, las que ayudan a darle ese toque de paisaje sonoro a la banda. Sin embargo, no son participaciones que se encuentran en una esquina alejadas del resto de la banda. En la gran mayoría de los casos llevan en sí mismas el ritmo de las canciones. Con todo esto, podríamos relacionar lo que logra Guillermo Stoll a las guitarras experimentales y ruidosas de Ranaldo y Moore en Sonic Youth. Sin embargo, Stoll se acerca más al lado de sonidos ambientales que a participaciones asociadas al ritmo y desarrollo armónico de las canciones.

Finalmente tenemos a Juan Stoll, quien, en mi opinión, es el que finalmente gira el volante unos grados para que la banda vaya en un camino diferente de otras bandas que contribuyen en este estilo. No es el alma de la banda, no digo eso. Es más, creo que es una banda sumamente sólida en la que cada integrante hace una participación fundamental que en la suma logra el resultado total. Pero Stoll tiene una concepción lírica muy distinta a la de prácticamente la mayoría de las bandas del rock y sin duda una muy única en el Uruguay. Sus vocales no contienen letras. Hay palabras existentes y muchísimas inventadas y hasta hay frases. Pero no hay un desarrollo. Se trata más de los fonemas y los sonidos de las mismas. En esto lo podemos asociar a Elizabeth Fraser de Cocteau Twins, quien tampoco escribía letras con sentido literario y exploraba el sonido. Sin embargo, Stoll va hacia otro lado. Fraser nunca dejaba de lado el canto tradicional y se trata de una voz super dulce, clara y cristalina. Stoll lo lleva aún más lejos,  a lo experimental y desafiante, ya que a estas letras sin sentido, le agrega cambios tímbricos de voz, a veces hasta caricaturescos, gritos, pero por sobre todo, una enorme dramatización. Es que hay que tener en cuenta que las palabras no son nada sin su forma de expresarse. Si uno dice “te odio” en forma calma y tierna, el mensaje no se percibe y esto evidencia que el oído humano es más susceptible al mensaje sonoro que al literario de mayor complejidad. Por ende, ¿las vocales de Genuflexos tienen un mensaje literario? No. Pero sí tienen un mensaje emocional cargado enormemente.

La banda tiene un sonido, además de alternativo y experimental, bastante ambiental y espacial. En esto yo lo asemejaría a la primera época de Pink Floyd. Si tuviera que decir un disco, al “Meddle”.

Pero por sobre todo, el ambiente que genera la música de Genuflexos es muy oscuro y agresivo. No es una música con esperanza de ninguna manera. Es bastante solitaria y desolada. Y con la suma de gritos, guitarras chirriantes y otras melódicas, gran uso de platillos, bajos con gran presencia, se genera un sentimiento bastante desesperante, una grito de liberación.

La asociación a Buenos Muchachos, la más importante banda de este estilo en el Uruguay y por suerte, POR SUERTE, una banda que está creciendo poco a poco (ya que es sin duda de las más ricas musicalmente y su crecimiento es sinónimo de un acercamiento a la música mucho más profundo, nutritivo y valeroso por parte de la sociedad), es inevitable. Ambas bandas nacen del mismo árbol y comparten las mismas influencias y tal vez lo que se intenta generar, en cierto modo, es parecido. Aun así, el enfoque de Genuflexos es muchísimo más experimental y más difícil de escuchar. Creo que como “grito de liberación” es más fuerte por ser bastante más complejo y abstracto. Y siendo los sentimientos de este estilo de un nivel de complejidad y abstracción tan grande…

“Rocky Marciano” es el segundo disco de estudio de la banda, lanzado en Abril de este año 2013.

Todo lo que he hecho dicho anteriormente expresa, en su mayoría, lo que percibo y opino sobre este disco. Pero por suerte (y mala para los que se cansan de leer mis interminables reseñas), tengo más para decir.

El disco se caracteriza por lograr todo lo que he dicho anteriormente pero teniendo en cuenta el tiempo. Hay muchas bandas que experimentan y en mi opinión, hacen abuso del tiempo, llevando estas experimentaciones a duraciones largas y en la mayoría de los casos innecesarias. Es verdad que es un enfoque musical que tienta a estar largo rato.

En “Rocky Marciano”, Genuflexos hacen gran uso de la experimentación y de la creación de paisajes sonoros pero son conscientes del tiempo. Son concisos. Ellos presentan una idea y cuando creen que ha quedado claro, terminan o pasan a otra.

Un ejemplo es “Tema viejo tema nuevo”. En este, cercano a los 3 minutos, empieza un “viaje sonoro” que dura hasta el final, haciendo que esto dure 3 minutos. Esta duración, tratándose de un pasaje ambiental, es una duración corta. Pero hay algo importante. Durante estos 3 minutos, este ambiente va modificándose, pasando de algo de una composición ambiental a un canción varias veces, entrando  y saliendo las vocales. Esto hace que este “viaje sonoro” vaya mutando, usando las ideas el tiempo necesario sin llegar a desgastarlas.

Otro excelente ejemplo, siendo en este caso el tema mejor logrado, es “Bowie Noise”.  Este empieza con una guitarra usando el delay al estilo David Gilmour, continuando durante el verso a medida que se añaden los instrumentos. Lo más interesante es el estribillo, donde hay una sobrecarga de sonido desgarradora. El tema cuenta con varias secciones en las que las mismas ideas se varían. Aquí la voz de Stoll llega a su punto máximo.

Es verdad. Tal vez el concepto de canción con un pasaje ambiental se pueda sentir repetitivo.  El problema es que al escuchar esta banda, uno la escucha con oído de rock y un pasaje ambiental es en sí ajeno al formato de una canción, al rock, y por ende es algo llamativo y si se encuentra en varias canciones, se puede percibir como repetitivo. Creo que es algo sumamente subjetivo y se basa más que nada en la falta de costumbre. A nadie se le ocurriría decir que el jazz, más que nada el bebop de los ’50, es repetitivo porque siempre hay un tema introductorio por la banda entera y luego cada uno hace un solo porque es parte del formato de esa música. Bueno, los pasajes ambientales son parte del formato de esta música.

También cuenta con temas cercanos al punk, como “Bar Varela (Perdonalos Garrido)”, un tema de 43 segundos lleno de energía.

“No agites más” debe ser la más alegre dentro de todo. Tiene un ritmo cercano a la bossa nova acompañado de guitarras cristalinas, otras más cargadas de efectos y vocales en un estilo hablado cargadas de reverb.

Como es de esperarse, hay 2 temas puramente ambientales. “Suspenso” se trata básicamente de 2 acordes arpegiados a los que se les va sumando sonidos chirriantes de guitarra, voces indistinguibles y otra clase de sonidos. “El funeral de Mark”, tema que cierra el disco, genera un estado de ilusión enorme. Se trata de sonidos reverberados de altura indefinida y una guitarra haciendo una melodía muy oscura. Es un estado de trance literalmente. Creo que es un genial final para el disco, dejando un sentimiento de suspensión, como si uno estuviera en una nada incoherente y tenebrosa y que nunca más saldrá de ahí y esa va a ser su eterna realidad.

“Rocky Marciano” es un disco excelente sin lugar a dudas. En el rock alternativo experimental es llamativo y muestra un enfoque diferente. Pero creo que su valor se da más por ser uruguayo.

No hay otra banda, ni siquiera Buenos Muchachos, la más cercana a Genuflexos, que suene de esta forma e invita al público de Uruguay a participar de una experiencia musical diferente a la que se escucha en las bandas que dominan la escena del rock y la música popular uruguaya.

Es rock, pero es algo más. El nivel de abstracción y originalidad de “Rocky Marciano” invita a los oyentes a adentrarse en un mundo musical que no es el más escuchado y por ende, a abrir un poco más la cabeza y así permitir una escucha más profunda y contemplativa que se aleja de la superficie banal e intrascendente de las producciones en serie de la industria musical que ha hecho que la música haya perdido su valor cultural y ha creado un consumo de productos que no cuestionan absolutamente nada, tratan de temas que carecen de valor y no ayudan en absoluto a la sociedad y que musicalmente nunca desafían y no aportan nada y hacen que el arte quede estancado y se vuelva un simple medio económico para enriquecer a aquellos que no les interesa en absoluto el significado y el poder del mismo.

Un gran disco y una gran banda que merece un gran reconocimiento. Espero que les guste!





Aquí les dejo el Facebook de la banda para que puedan enterarse de noticias sobre ellos. Un  merecido "Me Gusta" facebookero: https://www.facebook.com/genuflexos?fref=ts


A continuación, les dejo 2 links. Uno para que puedan escuchar el álbum online y otro para que lo puedan descargar. Aún así, si de verdad les gusta y quieren ayudar a la banda, les recomiendo comprar el álbum, porque a su vez, cuenta con una excelente presentación.





HASTA LA SEMANA QUE VIENE!!!!!