martes, 24 de diciembre de 2013

Diego Rebella - "La Vida en los Arboles"

Siguiendo por Uruguay para la penúltima escritura de este año, esta vez les traigo un artista que sacó su 2do álbum hace unos pocos meses.

Diego Rebella es un cantante y guitarrista con una fuerte base folk. Sus principios como músico fueron en la banda Sinatras, con la cual editó un disco llamado “Subibaja” en el 2006. Ya por el 2010 edita su primer disco solista llamado “Guadalupe 1994” y al año siguiente Sinatras se separa.

La base folk es muy clara gracias a la instrumentación y los climas bastante calmos, los cuales son siempre pintados con un aire de ternura, más allá de que las letras no siempre son muy positivas.

Pero su música pronto adquiere influencias de otros géneros y parte hacia otros lugares.

En la mayoría de los casos nos encontramos con guitarras eléctricas, por lo que la pureza del folk se desvanece y entramos al territorio del folk-rock, donde el folk es más fuerte que el rock. Tal vez el último, en este caso, resulta ser más bien una especie de arreglo más que algo de género.

Hay una indiscutible carga de rock alternativo de los ’90 en adelante. Esto se explicita con los arreglos de guitarras, el uso extensivo de teclados o sonidos de carácter electrónico sintético y los juegos melódicos y armónicos. Una etiquetación típica sería indie-folk, ese folk que tiene estas influencias, además de ser tierno, tranquilo y hasta en momentos meloso.

Esto es algo con lo que discrepo. Para empezar, las influencias “alternativas” son siempre bastante discutibles, porque, como ese género es bastante indefinido, ¿hasta dónde llegan y empiezan a ser otras? Además, ¿no podría ser esto considerado más bien una evolución que una mutación? En los últimos años parecería que no hay absolutamente nada que sea folk al menos que sea estrictamente idéntico a los artistas más clásicos. Si estos nuevos artistas tienen un pequeño toque del siglo XXI, entonces ya no es folk. O sea, todo aquello que presente un enfoque actual, es indie.

Más allá de todo esto, encuentro muy poco de indie en este artista. Su base es claramente folk, incluso llega a ser, armónicamente, bastante tradicional. Pero luego, si lo comparamos con artistas que definen bastante bien ese supuesto género, como Bon Iver, rápidamente nos damos cuenta que poco tiene que ver. Al parecer, el hecho de que algo sea folk, gentil y tierno, lo transforma en ese género. Básicamente, el género se basa en un estado sentimental. ¿Y desde cuando es el folk indie el encargado de la gentileza? ¿Acaso antes de finales de los ’80 la música era de corazón oscuro? Vayan a decirle eso a Joni Mitchell. Pero más que nada, en este caso difiero enormemente porque, por más de que esa gentileza se encuentra presente, está hecha de una forma bastante personal e introspectiva, y no con ese aire difuminado y banal que siempre intenta provocar esa supuesta “explosión” del alma donde todo se libera, música que podría servir para esas telenovelas (porque es lo que son) estadounidenses con temáticas idiotas, irreales y tan ilusionistas como lo es la basura de Grey’s Anatomy.

Este artista será gentil, pero sin duda no lo hace desde un lugar irreal y meloso, sino sincero.

La música de Rebella no va tanto por la progresión armónica, sino por como esta está decorada. Es muy interesante ver como un simple cambio de un sol mayor a un mi menor puede ser arreglado con una guitarra acompañante que simplemente hace 3 notas para ese cambio. Pero esas son LAS 3 notas. En ese sentido, aunque obviamente no llega al nivel porque se trata de uno de los más grandes, la idea me recordó a Dylan; el concepto de utilizar una armonía muy clásica y decorarla como si fuera un nuevo acorde. Lo podrá lograr a mayor o menor medida dependiendo el caso, pero es claro que esa es la intención. No ir tanto por la armonía, sino por la decoración de la misma.

El álbum que les traigo hoy es su segundo titulado “La Vida en los Árboles”, lanzado en Julio de este año 2013.

La música en este disco es bastante pasiva y campestre. Es un sonido con alma acústica por más de que en la mayoría haya presencia de lo eléctrico. Es un disco para escuchar en el día en un viaje de ruta sin prisa a llegar al destino.

 Como dije en el principio, es un disco de folk-rock pero con un enfoque bastante amigable. No es un folk rock de protesta o con un sonido bastante crudo, o sea, no va por el lado de The Byrds o Crosby, Stills, Nash & Young, por más de que tal vez sean algunas de las influencias.

En este caso nos encontramos con algo que se asemeja mucho a bandas y artistas de los últimos tiempos como Elliot Smith o Eels. Hay una clara influencia de artistas alternativos como Jeff Buckley, Blur, The Smiths y otros. También hay una gran influencia del Bruce Springsteen de canciones folk con energía y gran carga instrumental de los últimos años.

Dentro de la escena musical under uruguaya, podemos asociarlo bastante a Vincent Vega, otra excelente banda que dentro de poco sacará un nuevo álbum que obviamente aparecerá aquí, y tal vez un poco más a Franny Glass, aunque este último se separa un poco de esta movida.

Todos los temas, aunque estilísticamente hacen reminiscencia al folk y country de origen estadounidense, logran alejarse de estos mediante arreglos contemporáneos, sean por teclados o por guitarras cuyos movimientos melódicos no se asemejan mucho a los de estos estilos tradicionales. Es también logrado gracias a una gran cantidad de arreglos de voces y de cuerdas por sobre todo.

El disco arranca con “Despedidas”. Es un buen comienzo, con un aire que nos resulta conocido y que por ende ayuda a que la invitación sea más fácil. Mientras que la armonía y el ritmo es llevadero y sin muchos lujos, los simples detalles logrados por la guitarra eléctrica, los coros del estribillo y alguna que otra cosa, le dan un toque más personal. Pero por sobre todo, lo que más atrapa es la voz honesta que no hace ninguna pirueta y no es de esas que uno diga “wow que increíble voz”, pero es la voz que precisa esta canción.

“Las Arañas” recuerda a las canciones de los últimos tiempos de Springsteen, con un sonido de rock clásico pero con un ojo contemporáneo, donde el verso parece un puente hacia el estribillo. Es en esta sección donde la energía crece y se crea un estilo de pared sonora, la cual, en este caso, no es tan grande, pero gracias a los platillos y a las cuerdas, parecería serlo. Es por estos arreglos que recuerda al Springsteen de los últimos años, sobre todo al de “Magic” en adelante.

“Canción para un Día Cualquiera” es puramente acústica. Su rasgueo de marcha, el violoncello que en momentos toma un rol más rítmico que melódico, y la voz que excepto en el final, es de volumen bajo pero siempre con voz intensa, la transforman en el tema más apasionado del disco. Es sin duda el más introspectivo y “al desnudo”, tanto musical como líricamente. No la considero la mejor, pero sí parecería ser la más personal.
 
“En el Patio del Recreo” es el que menos llama la atención. Es bastante ordinario. Aun así, está muy bien logrado y nuevamente las guitarras eléctricas, teclados y voz le dan un toque valioso.

“El entierro” es un vals folk con un aire infantil. Es puramente acústica, pero esta vez super pasiva y entrañable. Aunque la base es de folk tradicional, las guitarras eléctricas, sobre todo la tocada con slide, nos tironea un poco hacia el country. Lo mismo diría por la viola. Es sin duda la canción más bella del disco.

El tema que le da título al disco se despega bastante del resto. Aquí nos vamos a un rock alternativo instrumental con sonido mixto, o sea, acústico y eléctrico. La instrumentación es escasa, siendo el teclado el instrumento líder. Aquí es donde se vuelven claras las influencias de Blur, sobre todo el de discos como “13” o “Think Tank”.

El siguiente tema, “Esperando”, vuelve a un estilo más conocido pero climatizado de una forma diferente. Es una típica balada triste pero tocada con una guitarra eléctrica y sonidos electroacústicos que le dan un toque sombrío. Por ende, tenemos algo ordinario por un lado pero algo extra-ordinario por otro. Un buen equilibrio. Mi único problema con esta canción es que la progresión armónica, aunque es algo casi que estándar, últimamente se ha vuelto una especie de “fórmula del éxito”. Esto lo digo porque varios temas que han salido en los últimos años tienen EXACTAMENTE la misma progresión armónica, llevan para el mismo lado, y me hace preguntarme si son conscientes de que no están creando nada nuevo en absoluto y que son un simple instrumento comercial. Esto se hace claro en canciones sumamente exitosas (a nivel comercial) con una diferencia temporal muy acotada, canciones como “Price Tag” de Jessie J, “I’m Yours” de Jason Mraz y “Tengo Tu Love” de Sie7e, entre otras; canciones que son prácticamente idénticas, además de ser espantosas y con un valor artístico de -100. No va para este caso (el de Rebella), porque claramente, y lamentablemente, por tratarse de un artista under, lo último que va a ver de todo esto es una moneda. Pero me es muy difícil despegar mis recuerdos de este infame método comercial. Y es a partir de esto que nuevamente concluyo que la mayor parte de la gente no solo escucha sin ser consciente de lo que escucha, sino que sus supuestos gustos “variados” son en realidad el mismo repetido una y otra vez pero con otra cara y con algún otro toque. Básicamente lo que le gusta a la gente es escuchar una y otra vez la misma canción y sus gustos se basan en una pura relación con la experiencia y no una búsqueda por lo nuevo. Si pones “Hit Me Baby One More Time” o “Crazy”, ambas de Britney Spears pero la 2da con unos años posteriores, y para ambas sentís ese sentimiento de adoración, me pregunto si es que el 2do le gusta por el tema mismo o porque en realidad lo que le gusta es el anterior y debido a su enorme parecido le gusta este último también. Creo que es algo interesante a analizar en general: a partir de dónde es que a uno le gusta la variedad o el parecido…hasta dónde lo que uno escucha se trata de lo mismo pero con otro nombre.

“Mi Querido Enemigo” despide el disco de forma potente y enérgica. El rasgueo de marcha feroz de la guitarra, las cuerdas y la voz cantada con gran fuerza le dan un cierre con presencia. No es un cierre alegre, sino más bien de lucha por la vida. Sorprendentemente, es la canción más desolada del disco, lo cual discierne bastante con el clima general del álbum y le da un toque más único a un tema que, de estar rodeado de otros cercanos en clima, no llamaría tanto la atención. Un excelente cierre.

Al escuchar el disco, creo que se vuelven claras las críticas de etiqueta que hice al principio. Sería muy estúpido y vago etiquetar esto como indie porque claramente no lo es, o al menos, no es lo más prominente.

En mi opinión, es una clara visión actual del folk y el folk-rock. Mientras que otros lo etiquetarían de indie folk por tratarse de algo contemporáneo, sería un grave error, pues estaríamos diciendo que un género, en este caso el folk y el folk-rock, no se trata tanto de principios estilísticos, sino de una procedencia temporal. Este disco demuestra que la temporalidad trasciende las bases de un género y que este siempre puede evolucionar y mantener su esencia al mismo tiempo.

La propuesta de Rebella se puede valorar por aportar lo suyo a un estilo que se encuentra en su auge, lo cual demuestra, o al menos quisiera creer eso, una fuerte creencia en el “avanzar” del arte, sabiendo que por más que uno tenga un mayor acercamiento a cierto género del pasado, no puede adoptarlo de la misma manera porque ya no cobraría sentido ni valor. Podrá gustar, pero no está asociado a la actualidad. A su vez, aporta bastante a un estilo que poco se está desarrollando en este país, o al menos con este enfoque.

“La Vida en los Árboles” es un disco que adelanta una pisada más a lo que se viene escuchando en estos días, con una postura honesta y del arte por el arte. Y es, por sobre todo, un disco ideal para escuchar en estas épocas de verano y alejamiento citadino.







Aquí les dejo el Facebook del artista. Como siempre, la política de este blog es si lo lees, pones un "Me gusta": https://www.facebook.com/pages/Diego-Rebella/114637915813?fref=ts



Y aquí les dejo para que puedan escuchar el disco online: http://diegorebella.bandcamp.com/album/la-vida-en-los-rboles






HASTA EL AÑO QUE VIENE!!!!!!

viernes, 13 de diciembre de 2013

Revólver - "Vengan Todos a la Luz"

Luego de varias semanas sin escribir debido a compromisos, vuelvo con un disco que varios hemos estado esperando por varios meses.

En varias ocasiones les he hablado de un círculo de bandas under de Uruguay, las cuales tienen un enfoque desgarrador y cercano a la pureza del rock. Les hablé de Oro, Los Extraterrestres, Santacruz pero faltaba una. Y finalmente se las traigo porque han decidido dar a conocer su último trabajo de estudio.

“Vengan Todos a la Luz” es el 2do trabajo discográfico de Revólver, una de las mejores bandas de la escena under y de las mejores de rock uruguayo sin lugar a dudas. Y esto no solo lo digo en un plano sentimental y puramente personal. Ya les iré explicando porque.

La banda está conformada por Daniel Croza (bajo), Gonzalo Marín (guitarra, voz), Ismael “El Faraón” Varela (batería, voz) y Mauricio Sepúlveda (guitarra, voz). El último se unió el año pasado. Proveniente de la banda folk-rock Vincent Vega, sin duda le ha dado un toque diferente a la banda. No tanto estilísticamente, pues el sonido sigue siendo de power trio y ahora sobrecargado, pero sí en arreglos de carácter melódico.

La música de Revólver es un enfoque personal de géneros que ya están bien consolidados en el rock pero que nunca está de más redefinirlos, sobre todo cuando la industria musical se las arregla para destrozar todo lo logrado y en gritos de esperanza, una búsqueda en el pasado con ojos del presente siempre es una buena arma para reflotar la honestidad y genuinidad de aquello que le da voz a nuestro enojo y euforia.

La base es de blues rock sin duda. Sin embargo, se acerca más al de bandas post-Cream, sobre todo Led Zeppelin. Podemos encontrar influencias de Black Sabbath, no tanto por lo satánico y ultratumba, sino por lo demás. Otras pueden ser Grand Funk Railroad y Ten Years After. Revólver no es una banda pesada en un sentido heavy-metal. Es pesada por su energía, como si fuera un tornado. Imagínense el “II” de Led Zeppelin pero con mayor energía y fuerza.

 También encontramos un sonido que evoca al desierto o paisajes desolados. Es que es esta la principal razón por la que la banda se aleja de un blues rock pesado tradicional: sus letras y música evocan paisajes con mayor trascendentalismo, mayor profundidad, pero sin nunca llegar a algo oscuro. Es música con un lenguaje de rock tradicional pero con un enfoque paisajístico. Aquí la distorsión, por ejemplo, no es un efecto tímbrico, sino más bien un simbolismo.

Esto me ha ayudado a llegar a cierta analogía. De este círculo, Revólver, Oro y Santacruz son las que tienen un sonido pesado y potente con una fuerte base de blues rock al estilo Zeppelin y Black Sabbath. Y podría trazar una línea que logra una transición. Oro es sin duda la que se acerca a un rock más puro, ya que tiene una fuerte base de rock and roll, además de que sus letras son de temas de la vida descriptas en una forma no poética. En la otra punta colocaría a Santacruz, ya que aquí nos encontramos con una expresividad muy profunda y paisajes oscuros y muy personales de carácter cuasi onírico e imaginativo, como si fuera el fin del mundo. Y a medio camino colocaría a Revólver, ya que su música tiene un carácter más pintoresco que Oro, pero no llega al nivel de Santacruz. A su vez, lo que en Oro es crudeza, a medida que nos acercamos a Santacruz, se va transformando en dolor. Revólver está en el medio, por lo que la crudeza se transforma en enojo y el dolor en introspección.

Pero lo que creo que hace que Revólver se gane el querer de uno es su actitud honesta y dispuesta a dejarlo todo por lo que tocan. Esto se ve cuando tocan en vivo. Son una banda muy intensa, tanto en sonido como en personalidad. Tocar fuerte y alto lo puede cualquiera. Tan solo hace falta darle fuerte al instrumento y subir el volumen a 10 (u 11 si sos el guitarrista de Spinal Tap). Pero que esto llegue a la forma en que uno marca su presencia, su actitud, no es fácil. Yo siempre hablo del sudor. Es que el sudor significa trabajo, esfuerzo y destreza. Significa hacer las cosas con intensidad, con todo hasta la última gota de energía. Y Revólver es una banda que suda…y hasta logra que el público sude.

“Vengan Todos a la Luz” es el segundo trabajo discográfico de la banda. El primero fue “Peligroso Río”, lanzado en el 2009 en formato de trío.

Este nuevo álbum demuestra una clara evolución en el sonido de la banda. Evolución porque mantiene su base de blues rock pesado lleno de energía, pero se las ingeniaron para que este llegase a un nivel más profundo, subjetivo y por ende abstracto, en un sentido sentimental obviamente.

Para empezar, el disco claramente tiene una mayor y mejor producción. No solo por la calidad sonora, sino por una mayor carga de detalles y arreglos, añadiendo instrumentos ajenos al formato power trio/cuarteto de la banda, o incluso una elaboración más minuciosa del instrumental oficial. Lo bueno es que estos instrumentos añadidos nunca hacen una participación de gran presencia, sino que son más bien pequeños detalles: un piano por aquí, metales por allá. Esto logra que la música tenga mayor valor en cuanto a arreglos, pero que la textura tímbrica general no se desvíe del genuino sonido de la banda y por ende no transformarlo en otra o en un estilo de soberbia musical.

Pero lo más interesante del disco está en la parte compositiva, tanto musical como lírica.
En este disco encontramos 2 encares diferentes (en mi opinión): uno que se asemeja al formato de canción más tradicional y otro, que sin irse muy lejos, adopta el criterio de “pieza”.

En el primero, la estructura es algo que funciona como una herramienta y es la textura lo que importa. No importa tanto el desarrollo temporal, sino la idea, paisaje o sentimiento que se intenta transmitir, y esto es logrado mediante una textura homogénea y no hace falta unir los acontecimientos para comprenderlo. Es el todo lo que importa.

En el segundo, lo que importa más que nada es la estructura. No se deja de lado ni en un segundo la textura, el timbre, pero por mi parte, lo que más valoro es el desarrollo, la transición entre una parte y otra. Mientras que en lo anterior se genera un paisaje intenso pero estático (en el sentido de que no muta), aquí nos encontramos con paisajes que están en constante cambio o una simulación de transportación de un paisaje a otro, como si fuera un estilo de expedición.

En general, aunque la potencia en tema y tema varía, lo que se genera es algo muy personal. Como dije, es música bastante introspectiva. Cuando hay furia y estallido, no es como una actividad grupal, sino como un deseo de liberación personal. Cuando hay algo más tranquilo, es un estado de contemplación solitaria.

Se genera un ambiente bastante desértico, lo cual, unido a la general energía de la música, puede llegar a recordar bastante al stoner rock de los últimos años, más que nada al de Them Crooked Vultures, el proyecto de Josh Homme, John Paul Jones y Dave Grohl, el cual contiene un sonido típicamente de power trio, con mucha pesadez pero sin llegar a esa cosa densa del stoner temprano, con una alta carga desértica y con una fuerte base de blues rock pesado (bueno, tenemos a uno de los integrantes de Led Zeppelin).

“Trota y Trota” abre el disco de la manera que debe ser: dándonos la sensación de que un viaje ha comenzado. El tema sirve como el perfecto punto de transición entre el 1er disco y lo que continuará, ya que nos encontramos con el blues rock pero ya con una visión más poética. A su vez, de a poco nos vamos topando con detalles, como lo es el piano monódico en el verso o los teclados que simulan ser coros en el estribillo. Para no empezar con melancolía, nos reencontramos con el cantar característico de la banda que alude a la pronunciación de rock pesado latinoamericano de los ’70.

“Campanario” demuestra claramente lo anteriormente dicho: una minuciosidad en arreglos y paisajes más elaborados. Aquí se nos presenta un rock de ruta de atardecer viajando por una carretera de penas. Pero lo excelente es que la banda se las ingenió para agregar un sitar para acompañar el riff, realzando de manera excepcional este paisaje con un aire exótico. Lo bueno es que el sitar no es utilizado de ninguna forma para crear una especie de espiritualidad hindú barata como lo han hecho varias bandas en la historia. Aquí es un instrumento tan desgarrador como el bajo oscuro que le da ritmo al tema. Pasada la mitad del tema, nos encontramos con un pasaje instrumental que funciona de manera excepcional para crear un paisaje sonoro, ya que no hay una melodía principal, haciendo que lo que importa es la textura general y así lograr un paisaje estático. Este es sin duda uno de los temas que mejor armado está y representa uno de aquellos en los que la estructura es lo que prevalece sin nunca dejar de lado el clima.


“Donde Has Ido” empieza como un típico rock de este género con un riff muy simple pero pegadizo que se caracteriza por su cambio de acorde en un tiempo débil. Pero en la mitad nos encontramos con otro paisaje sonoro, esta vez mucho más rico desde el punto de vista tímbrico. En este, se genera una especie de nube sonora muy clara debido a su carácter tonal, la cual evoca un ambiente pasivo y hermoso, transformándose en lo más tierno de todo el disco.

La canción bajo el título “Necesidad” es, a mi parecer, de los mejores temas con potencia, pesadez y energía de la actualidad y me atrevo a decir a decir de la historia del rock uruguayo. Desde su principio con un batería tocada como un galopar de disparos, al cual se le une una sobrecarga eléctrica, donde la guitarra con slide se gana todos los puntos, y finalmente un aullido desgarrador que despierta el grito más profundo de cada uno, es básicamente 4 minutos de pura adrenalina, una estampida donde solo si uno libera el sentimiento más primitivo que tenga guardado podrá sobrevivir. Aleluya por la intensidad en hervor!

“Está picando alrededor” no podría ser mejor título para esta canción. Es un tema con mucho groove y danza sobre una manta de rock muy funky que recuerda a los temas más funk de Led Zeppelin y, por el riff y los teclados, a lo más bailable de The Doors. Este tema es lo que es: una canción para distenderse y disfrutar de un baile super rítmico.

“A ningún lugar” nos baja a tierra con un rock más clásico, tanto en la música como en las letras. Se asemeja mucho al primer trabajo de estudio de la banda. De base blues rock con una actitud bastante alegre, puede recordar a los temas más tranquilos de Ac/Dc, que igual significa potencia. Algo a destacar es el pasaje instrumental de la mitad donde la guitara eléctrica, sin mucha complejidad, logra una gran expresividad. Lo destacable de este pasaje es que le da mayor valor al tema pero manteniéndose siempre en el mismo paisaje. Sería algo que la colocaría entre esos temas con un ambiente estático y aquellos que tienen una constante evolución, en referencia lo que les comentaba en el principio.

“En la Luz” es el que contiene una estructura evolutiva de manera más eficiente. Su forma es cónica en todos los planos. La dinámica va creciendo de a poco, al igual que la densidad instrumental, el gesto de ataque y por ende el clima general. El principio tiene el pasaje instrumental más interesante del disco, ya que su carácter hipnótico, misterioso y onírico le otorga una cualidad sumamente abstracta e irreal capaz de ser interpretada e imaginada de diversas formas. Yo sería capaz de escuchar varios minutos de esto y más nada. De a poco se van uniendo otros instrumentos, siendo el piano y el ritmo de la batería los que evocan un andar hacia la perdición. También la transición de una tonalidad a otra, aunque esto puede ser discutible, está lograda de excelente forma con un pasaje instrumental que conlleva al mismo y no está ahí simplemente por estar. El canto en forma de coro ayuda a crear ese andar desolado, como si estuviéramos yendo a una guerra pero con la cabeza en alto. Tal vez no tenga la gran carga de detalles como “Campanario”, pero es sin duda el tema más despegado de todos, pues su estructura difiere bastante de la de una canción típica. Es una pieza evolutiva, con principio y fin.

“Hombre”, aunque musicalmente no llame tanto la atención, ya que se trata de un rock pesado y denso que se acerca mucho al stoner de tiempos tempranos o más bien a Black Sabbath en su disco “Master of Reality”, estructuralmente es bastante particular. Se trata de una larga estadía en un solo acorde que da la ilusión de variar por su riff, el cual va acompañado de una batería cuasi invariante y un pedal de piano y guitarra eléctrica. De todos, es el que representa de mejor manera aquellos paisajes estáticos (repito, estático no como sinónimo de inmóvil, sino de inmutable) donde no importa tanto que sucede antes o después de tal cosa o cuánto dura, sino su carácter general, sus límites. Es un paisaje eléctrico y pesado. Aquí podríamos aplicar, de alguna manera, el concepto de ventana temporal, donde lo que escuchamos, siendo en este caso casi 5 minutos, es solo una selección de lo acontecido. El tema empieza y termina porque así está hecha la pista, pero podría durar eternamente y ser nosotros quienes decidimos cuando entrar y salir de este paisaje.

“Vengan Todos a la Luz” cierra el disco con un largo jam de blues rock clásico. Aquí nos encontramos con solos de guitarra, voces, etc.; la clásica fórmula tan usada y reelaborada que nunca deja de funcionar porque no se trata de una creación, sino un acto de socialización. Es bastante tranquilo y distendido, con un riff que recuerda mucho a los de Robby Krieger y por ende a The Doors. Me es un tanto confuso el cierre ya que veníamos con algo bastante trascendental y todo se acaba con algo menos profundo y típico. Tal vez no se asemeja con lo generado anteriormente y dicte una conclusión que no sería la que me habría gustado escuchar. Eso es en una visión de “álbum”, ya que este disco sin duda no es una compilado de temas disconexos creados en un cierto período, sino que puede percibirse como un todo más allá de sus partes. Aun así, el tema es excelente y dan ganas de escucharlo varias veces, sobre todo por las participaciones de los vientos que le dan un toque especial.

“Vengan Todos a la Luz” tiene como virtud el ser un disco conceptual en un plano musical.

Hay muchas bandas que tienen discos con un sonido homogéneo, pero generalmente esto se da por una postura estilística más restringida (o muchas veces por la incapacidad de variar). Ac/Dc es una increíble banda y sus discos, su música en general, es homogénea. Sin embargo, no creo que esto sea por una postura conceptual. Obviamente que es porque ellos quieren tocar eso y no otra cosa, pero no lo veo como un concepto.

En este álbum, Revólver es sin duda consciente de ello. Por un lado, porque hay un enorme vínculo entre canción y canción. La forma en que están trabajados los temas demuestra un criterio en común, tanto por la parte estructural como por la parte sonora.

Pero más que nada, porque aunque contiene una base y una estética bastante clásica, la forma de concebir estos temas, sus arreglos, pasajes, etc, es en momentos bastante atípica o llevada a un nuevo extremo. Y cuando algo es atípico y reiterado, entonces pasa a ser algo consciente, algo que forma parte del trabajo e idealización previa a la creación. Y es esto lo que valoro. Logran un disco con un sonido propio que forma parte de un concepto y no una mera posición estilística o de gustos propios.

Desde hace ya varios años que digo que Revólver no solo es de las mejores bandas de la actualidad en Uruguay (y porque no en su historia), sino que es de las mejores de la actualidad en el rock en general. Y con actualidad me refiero a bandas que se han formado en los últimos años, porque Pearl Jam, por más de que sigue tocando y sacando discos nuevos, no es de la actualidad, sino que ha llegado a la misma.

Pero esto lo decía con solo un disco de estudio, uno que no llegaba a la madurez musical ni al sentido artístico que se logra en este. Y es por esto que mi declaración no solo sigue vigente, sino que ha sido reforzada de manera exponencial.

“Venga Todos a la Luz” nos trae a Revólver mejor que nunca y así, al rock actual con nada que envidiarle a bandas del pasado.









Aquí podrán ver el videoclip de la canción que le da nombre al disco: http://www.youtube.com/watch?v=N1obsz7gnAs


Porque es una banda under y a su vez solidaria, de aquí podrán bajar "Vengan Todos a la Luz" y el primer disco "Peligroso Río" de forma gratuita, así como enterarse de las últimas noticas e información de la banda: http://www.revolver.com.uy/





HASTA LA SEMANA QUE VIENE (PROMETIDO)!!!!!