martes, 24 de diciembre de 2013

Diego Rebella - "La Vida en los Arboles"

Siguiendo por Uruguay para la penúltima escritura de este año, esta vez les traigo un artista que sacó su 2do álbum hace unos pocos meses.

Diego Rebella es un cantante y guitarrista con una fuerte base folk. Sus principios como músico fueron en la banda Sinatras, con la cual editó un disco llamado “Subibaja” en el 2006. Ya por el 2010 edita su primer disco solista llamado “Guadalupe 1994” y al año siguiente Sinatras se separa.

La base folk es muy clara gracias a la instrumentación y los climas bastante calmos, los cuales son siempre pintados con un aire de ternura, más allá de que las letras no siempre son muy positivas.

Pero su música pronto adquiere influencias de otros géneros y parte hacia otros lugares.

En la mayoría de los casos nos encontramos con guitarras eléctricas, por lo que la pureza del folk se desvanece y entramos al territorio del folk-rock, donde el folk es más fuerte que el rock. Tal vez el último, en este caso, resulta ser más bien una especie de arreglo más que algo de género.

Hay una indiscutible carga de rock alternativo de los ’90 en adelante. Esto se explicita con los arreglos de guitarras, el uso extensivo de teclados o sonidos de carácter electrónico sintético y los juegos melódicos y armónicos. Una etiquetación típica sería indie-folk, ese folk que tiene estas influencias, además de ser tierno, tranquilo y hasta en momentos meloso.

Esto es algo con lo que discrepo. Para empezar, las influencias “alternativas” son siempre bastante discutibles, porque, como ese género es bastante indefinido, ¿hasta dónde llegan y empiezan a ser otras? Además, ¿no podría ser esto considerado más bien una evolución que una mutación? En los últimos años parecería que no hay absolutamente nada que sea folk al menos que sea estrictamente idéntico a los artistas más clásicos. Si estos nuevos artistas tienen un pequeño toque del siglo XXI, entonces ya no es folk. O sea, todo aquello que presente un enfoque actual, es indie.

Más allá de todo esto, encuentro muy poco de indie en este artista. Su base es claramente folk, incluso llega a ser, armónicamente, bastante tradicional. Pero luego, si lo comparamos con artistas que definen bastante bien ese supuesto género, como Bon Iver, rápidamente nos damos cuenta que poco tiene que ver. Al parecer, el hecho de que algo sea folk, gentil y tierno, lo transforma en ese género. Básicamente, el género se basa en un estado sentimental. ¿Y desde cuando es el folk indie el encargado de la gentileza? ¿Acaso antes de finales de los ’80 la música era de corazón oscuro? Vayan a decirle eso a Joni Mitchell. Pero más que nada, en este caso difiero enormemente porque, por más de que esa gentileza se encuentra presente, está hecha de una forma bastante personal e introspectiva, y no con ese aire difuminado y banal que siempre intenta provocar esa supuesta “explosión” del alma donde todo se libera, música que podría servir para esas telenovelas (porque es lo que son) estadounidenses con temáticas idiotas, irreales y tan ilusionistas como lo es la basura de Grey’s Anatomy.

Este artista será gentil, pero sin duda no lo hace desde un lugar irreal y meloso, sino sincero.

La música de Rebella no va tanto por la progresión armónica, sino por como esta está decorada. Es muy interesante ver como un simple cambio de un sol mayor a un mi menor puede ser arreglado con una guitarra acompañante que simplemente hace 3 notas para ese cambio. Pero esas son LAS 3 notas. En ese sentido, aunque obviamente no llega al nivel porque se trata de uno de los más grandes, la idea me recordó a Dylan; el concepto de utilizar una armonía muy clásica y decorarla como si fuera un nuevo acorde. Lo podrá lograr a mayor o menor medida dependiendo el caso, pero es claro que esa es la intención. No ir tanto por la armonía, sino por la decoración de la misma.

El álbum que les traigo hoy es su segundo titulado “La Vida en los Árboles”, lanzado en Julio de este año 2013.

La música en este disco es bastante pasiva y campestre. Es un sonido con alma acústica por más de que en la mayoría haya presencia de lo eléctrico. Es un disco para escuchar en el día en un viaje de ruta sin prisa a llegar al destino.

 Como dije en el principio, es un disco de folk-rock pero con un enfoque bastante amigable. No es un folk rock de protesta o con un sonido bastante crudo, o sea, no va por el lado de The Byrds o Crosby, Stills, Nash & Young, por más de que tal vez sean algunas de las influencias.

En este caso nos encontramos con algo que se asemeja mucho a bandas y artistas de los últimos tiempos como Elliot Smith o Eels. Hay una clara influencia de artistas alternativos como Jeff Buckley, Blur, The Smiths y otros. También hay una gran influencia del Bruce Springsteen de canciones folk con energía y gran carga instrumental de los últimos años.

Dentro de la escena musical under uruguaya, podemos asociarlo bastante a Vincent Vega, otra excelente banda que dentro de poco sacará un nuevo álbum que obviamente aparecerá aquí, y tal vez un poco más a Franny Glass, aunque este último se separa un poco de esta movida.

Todos los temas, aunque estilísticamente hacen reminiscencia al folk y country de origen estadounidense, logran alejarse de estos mediante arreglos contemporáneos, sean por teclados o por guitarras cuyos movimientos melódicos no se asemejan mucho a los de estos estilos tradicionales. Es también logrado gracias a una gran cantidad de arreglos de voces y de cuerdas por sobre todo.

El disco arranca con “Despedidas”. Es un buen comienzo, con un aire que nos resulta conocido y que por ende ayuda a que la invitación sea más fácil. Mientras que la armonía y el ritmo es llevadero y sin muchos lujos, los simples detalles logrados por la guitarra eléctrica, los coros del estribillo y alguna que otra cosa, le dan un toque más personal. Pero por sobre todo, lo que más atrapa es la voz honesta que no hace ninguna pirueta y no es de esas que uno diga “wow que increíble voz”, pero es la voz que precisa esta canción.

“Las Arañas” recuerda a las canciones de los últimos tiempos de Springsteen, con un sonido de rock clásico pero con un ojo contemporáneo, donde el verso parece un puente hacia el estribillo. Es en esta sección donde la energía crece y se crea un estilo de pared sonora, la cual, en este caso, no es tan grande, pero gracias a los platillos y a las cuerdas, parecería serlo. Es por estos arreglos que recuerda al Springsteen de los últimos años, sobre todo al de “Magic” en adelante.

“Canción para un Día Cualquiera” es puramente acústica. Su rasgueo de marcha, el violoncello que en momentos toma un rol más rítmico que melódico, y la voz que excepto en el final, es de volumen bajo pero siempre con voz intensa, la transforman en el tema más apasionado del disco. Es sin duda el más introspectivo y “al desnudo”, tanto musical como líricamente. No la considero la mejor, pero sí parecería ser la más personal.
 
“En el Patio del Recreo” es el que menos llama la atención. Es bastante ordinario. Aun así, está muy bien logrado y nuevamente las guitarras eléctricas, teclados y voz le dan un toque valioso.

“El entierro” es un vals folk con un aire infantil. Es puramente acústica, pero esta vez super pasiva y entrañable. Aunque la base es de folk tradicional, las guitarras eléctricas, sobre todo la tocada con slide, nos tironea un poco hacia el country. Lo mismo diría por la viola. Es sin duda la canción más bella del disco.

El tema que le da título al disco se despega bastante del resto. Aquí nos vamos a un rock alternativo instrumental con sonido mixto, o sea, acústico y eléctrico. La instrumentación es escasa, siendo el teclado el instrumento líder. Aquí es donde se vuelven claras las influencias de Blur, sobre todo el de discos como “13” o “Think Tank”.

El siguiente tema, “Esperando”, vuelve a un estilo más conocido pero climatizado de una forma diferente. Es una típica balada triste pero tocada con una guitarra eléctrica y sonidos electroacústicos que le dan un toque sombrío. Por ende, tenemos algo ordinario por un lado pero algo extra-ordinario por otro. Un buen equilibrio. Mi único problema con esta canción es que la progresión armónica, aunque es algo casi que estándar, últimamente se ha vuelto una especie de “fórmula del éxito”. Esto lo digo porque varios temas que han salido en los últimos años tienen EXACTAMENTE la misma progresión armónica, llevan para el mismo lado, y me hace preguntarme si son conscientes de que no están creando nada nuevo en absoluto y que son un simple instrumento comercial. Esto se hace claro en canciones sumamente exitosas (a nivel comercial) con una diferencia temporal muy acotada, canciones como “Price Tag” de Jessie J, “I’m Yours” de Jason Mraz y “Tengo Tu Love” de Sie7e, entre otras; canciones que son prácticamente idénticas, además de ser espantosas y con un valor artístico de -100. No va para este caso (el de Rebella), porque claramente, y lamentablemente, por tratarse de un artista under, lo último que va a ver de todo esto es una moneda. Pero me es muy difícil despegar mis recuerdos de este infame método comercial. Y es a partir de esto que nuevamente concluyo que la mayor parte de la gente no solo escucha sin ser consciente de lo que escucha, sino que sus supuestos gustos “variados” son en realidad el mismo repetido una y otra vez pero con otra cara y con algún otro toque. Básicamente lo que le gusta a la gente es escuchar una y otra vez la misma canción y sus gustos se basan en una pura relación con la experiencia y no una búsqueda por lo nuevo. Si pones “Hit Me Baby One More Time” o “Crazy”, ambas de Britney Spears pero la 2da con unos años posteriores, y para ambas sentís ese sentimiento de adoración, me pregunto si es que el 2do le gusta por el tema mismo o porque en realidad lo que le gusta es el anterior y debido a su enorme parecido le gusta este último también. Creo que es algo interesante a analizar en general: a partir de dónde es que a uno le gusta la variedad o el parecido…hasta dónde lo que uno escucha se trata de lo mismo pero con otro nombre.

“Mi Querido Enemigo” despide el disco de forma potente y enérgica. El rasgueo de marcha feroz de la guitarra, las cuerdas y la voz cantada con gran fuerza le dan un cierre con presencia. No es un cierre alegre, sino más bien de lucha por la vida. Sorprendentemente, es la canción más desolada del disco, lo cual discierne bastante con el clima general del álbum y le da un toque más único a un tema que, de estar rodeado de otros cercanos en clima, no llamaría tanto la atención. Un excelente cierre.

Al escuchar el disco, creo que se vuelven claras las críticas de etiqueta que hice al principio. Sería muy estúpido y vago etiquetar esto como indie porque claramente no lo es, o al menos, no es lo más prominente.

En mi opinión, es una clara visión actual del folk y el folk-rock. Mientras que otros lo etiquetarían de indie folk por tratarse de algo contemporáneo, sería un grave error, pues estaríamos diciendo que un género, en este caso el folk y el folk-rock, no se trata tanto de principios estilísticos, sino de una procedencia temporal. Este disco demuestra que la temporalidad trasciende las bases de un género y que este siempre puede evolucionar y mantener su esencia al mismo tiempo.

La propuesta de Rebella se puede valorar por aportar lo suyo a un estilo que se encuentra en su auge, lo cual demuestra, o al menos quisiera creer eso, una fuerte creencia en el “avanzar” del arte, sabiendo que por más que uno tenga un mayor acercamiento a cierto género del pasado, no puede adoptarlo de la misma manera porque ya no cobraría sentido ni valor. Podrá gustar, pero no está asociado a la actualidad. A su vez, aporta bastante a un estilo que poco se está desarrollando en este país, o al menos con este enfoque.

“La Vida en los Árboles” es un disco que adelanta una pisada más a lo que se viene escuchando en estos días, con una postura honesta y del arte por el arte. Y es, por sobre todo, un disco ideal para escuchar en estas épocas de verano y alejamiento citadino.







Aquí les dejo el Facebook del artista. Como siempre, la política de este blog es si lo lees, pones un "Me gusta": https://www.facebook.com/pages/Diego-Rebella/114637915813?fref=ts



Y aquí les dejo para que puedan escuchar el disco online: http://diegorebella.bandcamp.com/album/la-vida-en-los-rboles






HASTA EL AÑO QUE VIENE!!!!!!

viernes, 13 de diciembre de 2013

Revólver - "Vengan Todos a la Luz"

Luego de varias semanas sin escribir debido a compromisos, vuelvo con un disco que varios hemos estado esperando por varios meses.

En varias ocasiones les he hablado de un círculo de bandas under de Uruguay, las cuales tienen un enfoque desgarrador y cercano a la pureza del rock. Les hablé de Oro, Los Extraterrestres, Santacruz pero faltaba una. Y finalmente se las traigo porque han decidido dar a conocer su último trabajo de estudio.

“Vengan Todos a la Luz” es el 2do trabajo discográfico de Revólver, una de las mejores bandas de la escena under y de las mejores de rock uruguayo sin lugar a dudas. Y esto no solo lo digo en un plano sentimental y puramente personal. Ya les iré explicando porque.

La banda está conformada por Daniel Croza (bajo), Gonzalo Marín (guitarra, voz), Ismael “El Faraón” Varela (batería, voz) y Mauricio Sepúlveda (guitarra, voz). El último se unió el año pasado. Proveniente de la banda folk-rock Vincent Vega, sin duda le ha dado un toque diferente a la banda. No tanto estilísticamente, pues el sonido sigue siendo de power trio y ahora sobrecargado, pero sí en arreglos de carácter melódico.

La música de Revólver es un enfoque personal de géneros que ya están bien consolidados en el rock pero que nunca está de más redefinirlos, sobre todo cuando la industria musical se las arregla para destrozar todo lo logrado y en gritos de esperanza, una búsqueda en el pasado con ojos del presente siempre es una buena arma para reflotar la honestidad y genuinidad de aquello que le da voz a nuestro enojo y euforia.

La base es de blues rock sin duda. Sin embargo, se acerca más al de bandas post-Cream, sobre todo Led Zeppelin. Podemos encontrar influencias de Black Sabbath, no tanto por lo satánico y ultratumba, sino por lo demás. Otras pueden ser Grand Funk Railroad y Ten Years After. Revólver no es una banda pesada en un sentido heavy-metal. Es pesada por su energía, como si fuera un tornado. Imagínense el “II” de Led Zeppelin pero con mayor energía y fuerza.

 También encontramos un sonido que evoca al desierto o paisajes desolados. Es que es esta la principal razón por la que la banda se aleja de un blues rock pesado tradicional: sus letras y música evocan paisajes con mayor trascendentalismo, mayor profundidad, pero sin nunca llegar a algo oscuro. Es música con un lenguaje de rock tradicional pero con un enfoque paisajístico. Aquí la distorsión, por ejemplo, no es un efecto tímbrico, sino más bien un simbolismo.

Esto me ha ayudado a llegar a cierta analogía. De este círculo, Revólver, Oro y Santacruz son las que tienen un sonido pesado y potente con una fuerte base de blues rock al estilo Zeppelin y Black Sabbath. Y podría trazar una línea que logra una transición. Oro es sin duda la que se acerca a un rock más puro, ya que tiene una fuerte base de rock and roll, además de que sus letras son de temas de la vida descriptas en una forma no poética. En la otra punta colocaría a Santacruz, ya que aquí nos encontramos con una expresividad muy profunda y paisajes oscuros y muy personales de carácter cuasi onírico e imaginativo, como si fuera el fin del mundo. Y a medio camino colocaría a Revólver, ya que su música tiene un carácter más pintoresco que Oro, pero no llega al nivel de Santacruz. A su vez, lo que en Oro es crudeza, a medida que nos acercamos a Santacruz, se va transformando en dolor. Revólver está en el medio, por lo que la crudeza se transforma en enojo y el dolor en introspección.

Pero lo que creo que hace que Revólver se gane el querer de uno es su actitud honesta y dispuesta a dejarlo todo por lo que tocan. Esto se ve cuando tocan en vivo. Son una banda muy intensa, tanto en sonido como en personalidad. Tocar fuerte y alto lo puede cualquiera. Tan solo hace falta darle fuerte al instrumento y subir el volumen a 10 (u 11 si sos el guitarrista de Spinal Tap). Pero que esto llegue a la forma en que uno marca su presencia, su actitud, no es fácil. Yo siempre hablo del sudor. Es que el sudor significa trabajo, esfuerzo y destreza. Significa hacer las cosas con intensidad, con todo hasta la última gota de energía. Y Revólver es una banda que suda…y hasta logra que el público sude.

“Vengan Todos a la Luz” es el segundo trabajo discográfico de la banda. El primero fue “Peligroso Río”, lanzado en el 2009 en formato de trío.

Este nuevo álbum demuestra una clara evolución en el sonido de la banda. Evolución porque mantiene su base de blues rock pesado lleno de energía, pero se las ingeniaron para que este llegase a un nivel más profundo, subjetivo y por ende abstracto, en un sentido sentimental obviamente.

Para empezar, el disco claramente tiene una mayor y mejor producción. No solo por la calidad sonora, sino por una mayor carga de detalles y arreglos, añadiendo instrumentos ajenos al formato power trio/cuarteto de la banda, o incluso una elaboración más minuciosa del instrumental oficial. Lo bueno es que estos instrumentos añadidos nunca hacen una participación de gran presencia, sino que son más bien pequeños detalles: un piano por aquí, metales por allá. Esto logra que la música tenga mayor valor en cuanto a arreglos, pero que la textura tímbrica general no se desvíe del genuino sonido de la banda y por ende no transformarlo en otra o en un estilo de soberbia musical.

Pero lo más interesante del disco está en la parte compositiva, tanto musical como lírica.
En este disco encontramos 2 encares diferentes (en mi opinión): uno que se asemeja al formato de canción más tradicional y otro, que sin irse muy lejos, adopta el criterio de “pieza”.

En el primero, la estructura es algo que funciona como una herramienta y es la textura lo que importa. No importa tanto el desarrollo temporal, sino la idea, paisaje o sentimiento que se intenta transmitir, y esto es logrado mediante una textura homogénea y no hace falta unir los acontecimientos para comprenderlo. Es el todo lo que importa.

En el segundo, lo que importa más que nada es la estructura. No se deja de lado ni en un segundo la textura, el timbre, pero por mi parte, lo que más valoro es el desarrollo, la transición entre una parte y otra. Mientras que en lo anterior se genera un paisaje intenso pero estático (en el sentido de que no muta), aquí nos encontramos con paisajes que están en constante cambio o una simulación de transportación de un paisaje a otro, como si fuera un estilo de expedición.

En general, aunque la potencia en tema y tema varía, lo que se genera es algo muy personal. Como dije, es música bastante introspectiva. Cuando hay furia y estallido, no es como una actividad grupal, sino como un deseo de liberación personal. Cuando hay algo más tranquilo, es un estado de contemplación solitaria.

Se genera un ambiente bastante desértico, lo cual, unido a la general energía de la música, puede llegar a recordar bastante al stoner rock de los últimos años, más que nada al de Them Crooked Vultures, el proyecto de Josh Homme, John Paul Jones y Dave Grohl, el cual contiene un sonido típicamente de power trio, con mucha pesadez pero sin llegar a esa cosa densa del stoner temprano, con una alta carga desértica y con una fuerte base de blues rock pesado (bueno, tenemos a uno de los integrantes de Led Zeppelin).

“Trota y Trota” abre el disco de la manera que debe ser: dándonos la sensación de que un viaje ha comenzado. El tema sirve como el perfecto punto de transición entre el 1er disco y lo que continuará, ya que nos encontramos con el blues rock pero ya con una visión más poética. A su vez, de a poco nos vamos topando con detalles, como lo es el piano monódico en el verso o los teclados que simulan ser coros en el estribillo. Para no empezar con melancolía, nos reencontramos con el cantar característico de la banda que alude a la pronunciación de rock pesado latinoamericano de los ’70.

“Campanario” demuestra claramente lo anteriormente dicho: una minuciosidad en arreglos y paisajes más elaborados. Aquí se nos presenta un rock de ruta de atardecer viajando por una carretera de penas. Pero lo excelente es que la banda se las ingenió para agregar un sitar para acompañar el riff, realzando de manera excepcional este paisaje con un aire exótico. Lo bueno es que el sitar no es utilizado de ninguna forma para crear una especie de espiritualidad hindú barata como lo han hecho varias bandas en la historia. Aquí es un instrumento tan desgarrador como el bajo oscuro que le da ritmo al tema. Pasada la mitad del tema, nos encontramos con un pasaje instrumental que funciona de manera excepcional para crear un paisaje sonoro, ya que no hay una melodía principal, haciendo que lo que importa es la textura general y así lograr un paisaje estático. Este es sin duda uno de los temas que mejor armado está y representa uno de aquellos en los que la estructura es lo que prevalece sin nunca dejar de lado el clima.


“Donde Has Ido” empieza como un típico rock de este género con un riff muy simple pero pegadizo que se caracteriza por su cambio de acorde en un tiempo débil. Pero en la mitad nos encontramos con otro paisaje sonoro, esta vez mucho más rico desde el punto de vista tímbrico. En este, se genera una especie de nube sonora muy clara debido a su carácter tonal, la cual evoca un ambiente pasivo y hermoso, transformándose en lo más tierno de todo el disco.

La canción bajo el título “Necesidad” es, a mi parecer, de los mejores temas con potencia, pesadez y energía de la actualidad y me atrevo a decir a decir de la historia del rock uruguayo. Desde su principio con un batería tocada como un galopar de disparos, al cual se le une una sobrecarga eléctrica, donde la guitarra con slide se gana todos los puntos, y finalmente un aullido desgarrador que despierta el grito más profundo de cada uno, es básicamente 4 minutos de pura adrenalina, una estampida donde solo si uno libera el sentimiento más primitivo que tenga guardado podrá sobrevivir. Aleluya por la intensidad en hervor!

“Está picando alrededor” no podría ser mejor título para esta canción. Es un tema con mucho groove y danza sobre una manta de rock muy funky que recuerda a los temas más funk de Led Zeppelin y, por el riff y los teclados, a lo más bailable de The Doors. Este tema es lo que es: una canción para distenderse y disfrutar de un baile super rítmico.

“A ningún lugar” nos baja a tierra con un rock más clásico, tanto en la música como en las letras. Se asemeja mucho al primer trabajo de estudio de la banda. De base blues rock con una actitud bastante alegre, puede recordar a los temas más tranquilos de Ac/Dc, que igual significa potencia. Algo a destacar es el pasaje instrumental de la mitad donde la guitara eléctrica, sin mucha complejidad, logra una gran expresividad. Lo destacable de este pasaje es que le da mayor valor al tema pero manteniéndose siempre en el mismo paisaje. Sería algo que la colocaría entre esos temas con un ambiente estático y aquellos que tienen una constante evolución, en referencia lo que les comentaba en el principio.

“En la Luz” es el que contiene una estructura evolutiva de manera más eficiente. Su forma es cónica en todos los planos. La dinámica va creciendo de a poco, al igual que la densidad instrumental, el gesto de ataque y por ende el clima general. El principio tiene el pasaje instrumental más interesante del disco, ya que su carácter hipnótico, misterioso y onírico le otorga una cualidad sumamente abstracta e irreal capaz de ser interpretada e imaginada de diversas formas. Yo sería capaz de escuchar varios minutos de esto y más nada. De a poco se van uniendo otros instrumentos, siendo el piano y el ritmo de la batería los que evocan un andar hacia la perdición. También la transición de una tonalidad a otra, aunque esto puede ser discutible, está lograda de excelente forma con un pasaje instrumental que conlleva al mismo y no está ahí simplemente por estar. El canto en forma de coro ayuda a crear ese andar desolado, como si estuviéramos yendo a una guerra pero con la cabeza en alto. Tal vez no tenga la gran carga de detalles como “Campanario”, pero es sin duda el tema más despegado de todos, pues su estructura difiere bastante de la de una canción típica. Es una pieza evolutiva, con principio y fin.

“Hombre”, aunque musicalmente no llame tanto la atención, ya que se trata de un rock pesado y denso que se acerca mucho al stoner de tiempos tempranos o más bien a Black Sabbath en su disco “Master of Reality”, estructuralmente es bastante particular. Se trata de una larga estadía en un solo acorde que da la ilusión de variar por su riff, el cual va acompañado de una batería cuasi invariante y un pedal de piano y guitarra eléctrica. De todos, es el que representa de mejor manera aquellos paisajes estáticos (repito, estático no como sinónimo de inmóvil, sino de inmutable) donde no importa tanto que sucede antes o después de tal cosa o cuánto dura, sino su carácter general, sus límites. Es un paisaje eléctrico y pesado. Aquí podríamos aplicar, de alguna manera, el concepto de ventana temporal, donde lo que escuchamos, siendo en este caso casi 5 minutos, es solo una selección de lo acontecido. El tema empieza y termina porque así está hecha la pista, pero podría durar eternamente y ser nosotros quienes decidimos cuando entrar y salir de este paisaje.

“Vengan Todos a la Luz” cierra el disco con un largo jam de blues rock clásico. Aquí nos encontramos con solos de guitarra, voces, etc.; la clásica fórmula tan usada y reelaborada que nunca deja de funcionar porque no se trata de una creación, sino un acto de socialización. Es bastante tranquilo y distendido, con un riff que recuerda mucho a los de Robby Krieger y por ende a The Doors. Me es un tanto confuso el cierre ya que veníamos con algo bastante trascendental y todo se acaba con algo menos profundo y típico. Tal vez no se asemeja con lo generado anteriormente y dicte una conclusión que no sería la que me habría gustado escuchar. Eso es en una visión de “álbum”, ya que este disco sin duda no es una compilado de temas disconexos creados en un cierto período, sino que puede percibirse como un todo más allá de sus partes. Aun así, el tema es excelente y dan ganas de escucharlo varias veces, sobre todo por las participaciones de los vientos que le dan un toque especial.

“Vengan Todos a la Luz” tiene como virtud el ser un disco conceptual en un plano musical.

Hay muchas bandas que tienen discos con un sonido homogéneo, pero generalmente esto se da por una postura estilística más restringida (o muchas veces por la incapacidad de variar). Ac/Dc es una increíble banda y sus discos, su música en general, es homogénea. Sin embargo, no creo que esto sea por una postura conceptual. Obviamente que es porque ellos quieren tocar eso y no otra cosa, pero no lo veo como un concepto.

En este álbum, Revólver es sin duda consciente de ello. Por un lado, porque hay un enorme vínculo entre canción y canción. La forma en que están trabajados los temas demuestra un criterio en común, tanto por la parte estructural como por la parte sonora.

Pero más que nada, porque aunque contiene una base y una estética bastante clásica, la forma de concebir estos temas, sus arreglos, pasajes, etc, es en momentos bastante atípica o llevada a un nuevo extremo. Y cuando algo es atípico y reiterado, entonces pasa a ser algo consciente, algo que forma parte del trabajo e idealización previa a la creación. Y es esto lo que valoro. Logran un disco con un sonido propio que forma parte de un concepto y no una mera posición estilística o de gustos propios.

Desde hace ya varios años que digo que Revólver no solo es de las mejores bandas de la actualidad en Uruguay (y porque no en su historia), sino que es de las mejores de la actualidad en el rock en general. Y con actualidad me refiero a bandas que se han formado en los últimos años, porque Pearl Jam, por más de que sigue tocando y sacando discos nuevos, no es de la actualidad, sino que ha llegado a la misma.

Pero esto lo decía con solo un disco de estudio, uno que no llegaba a la madurez musical ni al sentido artístico que se logra en este. Y es por esto que mi declaración no solo sigue vigente, sino que ha sido reforzada de manera exponencial.

“Venga Todos a la Luz” nos trae a Revólver mejor que nunca y así, al rock actual con nada que envidiarle a bandas del pasado.









Aquí podrán ver el videoclip de la canción que le da nombre al disco: http://www.youtube.com/watch?v=N1obsz7gnAs


Porque es una banda under y a su vez solidaria, de aquí podrán bajar "Vengan Todos a la Luz" y el primer disco "Peligroso Río" de forma gratuita, así como enterarse de las últimas noticas e información de la banda: http://www.revolver.com.uy/





HASTA LA SEMANA QUE VIENE (PROMETIDO)!!!!!









domingo, 10 de noviembre de 2013

Karen Peris - "Violet"

Siguiendo con la línea del folk (aunque el posteo anterior no llega a poder clasificarse de esa manera de forma tan estricta), hoy les traigo una artista no tan conocida como solista pero tal vez sí un poco por la banda a la que pertenece.

Karen Peris es mejor conocida como la vocalista y principal compositora de la banda The Innocence Mission, una banda formada a fines de los ’80 cuyo sonido se asemejaba mucho al alternativo suave y gentil y con un aire de ensueño (el tal llamado dream pop) de bandas como The Sundays o Mazzy Star pero que de a poco fue adoptando un sonido con influencias más folk, sin nunca llegar a ser ese género per-se.

El último trabajo de estudio de la banda, titulado “My Room in Trees”, fue lanzado en el 2010. Y en este año 2013, los 2 principales integrantes de la banda, siendo el otro el esposo de Karen, Don Peris, lanzaron álbumes solistas. Para Don fue su cuarto, pero para Karen fue su debut.

Siendo el disco solista debut de esta artista, hablaré de su música basándome enteramente en él, tomando en cuenta el trabajo con su banda, pues es también parte de su carrera musical y obviamente es algo conectado.

The Innocence Mission (TIM) se caracteriza por su rock alternativo que se inclina hacia el lado del indie e influencias folk. Sus ambientes son tranquilos y gentiles, aunque las guitarras eléctricas y la batería ayudan a darle un poco más de fuerza.

En este disco, el instrumental principal es de piano y voz, encontrándonos con guitarras acústicas y eléctricas en algunos temas e incluso secciones de cuerdas. También hay alguna guitarra eléctrica, pero esta tiene un timbre super limpio y cristalino y sus participaciones son más bien detallistas que melódicas. Esta es tocada por Don Peris.

Si TIM se caracteriza por ambientes bastante tranquilos, se imaginarán que este álbum es aún más.

“Violet”, lanzado en este año 2013, tiene una duración de apenas 20 minutos, con canciones que rondan en los 2 minutos. Es un álbum muy pasivo, suave y entrañable que no se puede escuchar en cualquier momento. Uno debe estar en tranquilidad y listo para poder contemplar la música creada por esta artista.

Mitad de las canciones son cantadas, con un formato de canción típica, mientras la otra mitad son instrumentales con el piano como punto central (y en muchos casos siendo el único participante).

Estilísticamente es folk del estilo de Joni Mitchell en sus primeros trabajos discográficos pero con menor complejidad y sin llegar a esos climas y temáticas musicales tan profundas. También puede recordar a otras cantantes folk de finales de los ’60 y comienzos de los ’70 como Anne Briggs, Sibylle Baier. Obviamente que no es folk que se asemeje tanto al de estas otras artistas. Va más por el lado del folk-indie, pero debido a la forma de arreglar y construir los temas, se aleja bastante del cliché de este género. En ese sentido puede recordar a Cat Power, pero sin llegar a arreglos extremadamente minimalistas donde tal vez la música quede en un 2do plano con respecto a las letras (sobre todo por tratarse de un disco con más de la mitad de su repertorio de carácter instrumental) y a su vez, con un aire más alegre y feliz, a diferencia de lo sádico y triste de Cat Power. Es un “bello” disco en el sentido más popular de la palabra.

Debido a todo esto, es muy fácil de absorber y con una primera escucha ya se puede captar gran parte de lo que nos puede aportar. Unas siguientes escuchas pueden ayudar a sacarle más jugo, familiarizarse o simplemente ganarle mayor cariño.

“Song for a New Day”incia el disco con una voz dulce y un piano haciendo acordes que marcan un ritmo andante. Es un tema que sin duda da la sensación del comienzo de un nuevo camino. Sin duda el rasgueo de la guitarra acústica y la percusión que luego se incorporan ayudan mucho a esto. La cristalinidad del tema llega a su punto auge cuando la guitarra eléctrica empieza a hacer un punteo super simple donde lo tímbrico prevalece.

“Pascal’s Evening Song” es la 1era instrumental. Con un fondo acolchonado de cuerdas, nos encontramos con un tema muy tranquilo donde la melodía arpegiada es llevada por un piano con un sonido antiguo. Es un tema muy romántico con una tonada de despedida.

“Wales Because the Sun would Shine” es el 2do tema instrumental. Aquí nos encontramos solamente con un piano que también tiene un sonido añejado y lejano como en el tema anterior. Es un tema bastante desolado que en menos de 1 minuto y medio logra evocar el sentimiento y paisaje que se desea. Esto puede recordar mucho a trabajos de  compositores con un estilo que recuerda a la música de cince como Max Richter o Yann Tiersen

“Violet”, como tema que le da nombre al disco, sintetiza bastante lo que se logra en el disco. Con un piano a ritmo de vals, el tema es gentil, suave y honesto, donde la melodía de la voz, gracias al ritmo, tiene un aire infantil. Esta vez la decoración por parte de la guitarra eléctrica es mucho más melódica que tímbrica. Es interesante como un pequeño detalle, como un platillo evidenciando aún más el ritmo como es en este caso, puede darle mayor valor a un tema.

“Julie and the Universe” nos presenta nuevamente un paisaje al estilo de “Wales…”. Sin embargo, por su lenguaje más anticuado e impresionista con influencias renacentistas y  por su construcción en círculo que podría repetirse infinitamente, recuerda mucho a los trabajos de piano de Erik Satie, sobre todo las Gymnopédies.

“Procesion” es el tema más triste del disco. Gracias a acordeóln con un sonido aniquilante que inicia el tema, nos transportamos a un paisaje sumamente triste. Esta balada, dominada por el piano, tiene un carácter minimalista nuevamente, donde los acordes son tocados con cada pulso y la melodía es lenta pero muy expresiva. Algo importante es su final, con un acorde que no resuelve, dejando el tema inconcluso. Esto ayuda a que el sentimiento perdure.
“Sweet William” es la más folkie de todas. Aquí nos encontramos solamente con la voz de Karen Peris, una guitarra acústica rasgada y una segunda guitarra que hace acompañamientos super simples y esporádicos pero que le agregan enorme carácter al tema. Es una canción interesante en cuanto a construcción, pues el ciclo de acordes se repite una y otra vez pero aun así hay un verso y estribillo.

“The Blue Rooftops” nos retorna a los temas instrumentales. Nuevamente con el piano como único instrumento, el aire a Yann Tiersen reaparece. Sin embargo, esta canción tiene una forma diferente. Aunque el carácter minimalista sigue presente, ya que se trata de un ciclo de acordes que se repiten una y otra vez, a medida que avanza, el tema va agregando más y más detalles, tanto por el lado del acompañamiento como por el lado de la melodía. Es otro tema desolado y contemplativo.

“Rowing Across” es la última instrumental del disco. También de naturaleza melancólica, aquí el lenguaje es mucho más pianístico ya que ambas voces tienen mayor movimiento.  

El disco cierra con la tierna y cariñosa “Landscape with Birds”. La música evoca una hermosa, lenta y suave despedida, donde la voz  llega a su punto de gloria gracias a un sonido entre el canto y el susurro. La belleza es también lograda gracias al piano super expresivo y a la vez tan simple. Y nada mejor que el final, donde todos los instrumentos que aparecieron durante el disco, a excepción de la guitarra eléctrica, se reúnen para participar de forma clara y concisa, creando un aire adornado más que melodías o acompañamientos. La manera en que está construida la canción es perfecta para lograr este hermoso clima, ya que la parte cantada es muy simple y corta y esta sección instrumental es aún más fugaz. Sin duda es el mejor tema del disco y por ende, el cierre perfecto.

“Violet” es de esos álbumes que están hechos para ciertos momentos. Es un disco bastante profundo y queen los primeros segundos nos transporta a un paisaje que no es fácil de encontrar. Por esta razón, si uno lo escuchara en el medio de la ciudad mientras viaja en un ómnibus, es muy probable que no le guste o interese. Pero si es escuchado en silencio y en un estado de ánimo relajado y abierto a la introspección, entonces lo amará.

El grado de simpleza combinado con el de profundidad hace que uno rápidamente pueda hundirse en este trabajo. Es una música fácil de absorber. No es un disco de ambientación pero tampoco es un disco para escuchar como música nada más. Es más bien un estilo de paisaje sonoro, aunque esto es claramente subjetivo ya que se trata de canciones. Esto que digo viene de un lado puramente personal y son mis percepciones las que hablan, pero tal vez le sirvan a aquel que le guste este álbum.

“Violet” nos trae una música gentil y pura que es difícil de encontrar hoy en día entre tanto ruido citadino, problemas sociales y “arte” comercial fabricado en serie.





Les dejo aquí para que escuchen el álbum completo: http://musicmp3.ru/artist_karen-peris__album_violet.html#.UoA5vnBLP3E

Y aquí 2 grabaciones en vivo que hizo Karen Peris en su casa de 2 de los temas instrumentales:

"Wales Because the Sun would Shine": http://www.youtube.com/watch?v=N7bEmbR5c5A





HASTA LA PRÓXIMA!!!!!!!

viernes, 1 de noviembre de 2013

Elis - "Insight"

Hoy les traigo una propuesta diferente. Esta vez nos vamos hacia un lado más indie, dejando atrás la dureza y actitud desafiante que les vengo trayendo hace varias reseñas (sin contar las de jazz). Partimos hacia otro género, pero no otro país, pues la artista de hoy es de Uruguay.

Elis es el proyecto musical de Eliana Fernández, una dibujante/pintora de apenas 20 años nacida en Uruguay. Compositora, cantante y guitarrista rítmica de las canciones, es acompañada en el estudio por algunos invitados y en vivo por una banda.

Como las demás reseñas que he hecho sobre Uruguay y como las que haré (en su mayoría) durante toda la existencia de este blog (que espero que sea larga y con mucha vida), se trata de una artista under. Sin embargo nos encontramos en otro círculo.

Por un lado, es otro círculo por su edad y su desconexión con la escena a la que pertenecen las otras bandas de las que he hablado. Pero más que nada, por su música y enfoque artístico. La única banda con la que sé que tiene una relación muy directa es con Pixeles, otra banda de la cual hablaré en breves.

Hablar de la música de Elis es al mismo tiempo hablar de este álbum titulado “Insight”, lanzado en el 2012. Para la producción, fue acompañada por Gino Tunessi. El arte del disco fue diseñado por Eric Rubinoff y Eliana Fernández, por lo cual podemos ver un poco de su otra faceta artística.

Como dije al principio, el estilo es indie, pero como bien sabemos, esta etiqueta es para meter a todas las bandas que no sean de estilos extremos y que además tengan una música bastante alegre y amistosa.

Sin duda hay una base folk donde la voz y las letras toman el rol principal. Son canciones en la definición más pura de la palabra.

Esta base es decorada e influenciada por otros géneros. A ojo grueso, podríamos verlo como un rock liviano con enormes influencias de The Beatles y gracias a su sonido actual y toque indie, podríamos acercarla al britpop de Oasis y Blur.  

Podemos en fin notar que se trata de un rock liviano con influencias folk que entraría perfectamente en un estilo de revival de bandas de finales de los ’60 y comienzos de los ’70 de esa índole.

El rol principal es el de las letras. Los temas están muy bien arreglados y tienen sus detalles, pero parecerían estar de acompañamiento. Esto no significa que tengan menos valor. Es otro enfoque. Además, este género nunca se ha caracterizado por su exquisitez musical. Tiene una idea concisa y se lleva a cabo de esa forma. Es como lo que sucede con el hardcore punk en su forma más pura. No se trata de lograr temas con gran sofisticación ni hacer temas de enorme variedad. Se trata de letras potentes con música tocada a toda velocidad y con la mayor agresividad.

Las letras lidian con problemas de la vida. No son alegres. Son muy introspectivas, tratando en su mayoría de la soledad, sobre todo existencial. Y creo que es aquí donde está lo interesante de esta artista.

Por un lado, son letras muy honestas. Hablan de esos problemas de forma honesta y genuina y no se intenta decorar con poesía barata. Hoy en día hay un sobreuso (y más bien mal uso) de la poesía. Una gran cantidad de músicos creen que por ser artistas o intentos de artista deben intentar hacer arte con sus letras también y creen que la manera de hacerlo es decorarlas con metáforas obvias y bobas. Yo creo que lo primero es ser honesto y tener el mensaje claro. Si uno luego quiere poetizarlo, bienvenido sea, pero siempre y cuando sepan escribir. El problema es que la mayoría no lo saben hacer y hacen uso de metáforas baratas como “el calor del invierno”. De alguna forma se les ha entrado en el cerebro que por combinar ideas contradictorias están logrando un mensaje de enorme profundidad. Sí, profundamente idiota. La poesía se valora pero cuando es poesía. Si no se sabe hacer poesía, por favor, no lo intenten. Si el mensaje es honesto, con eso ya basta y no hace falta decorarlo con superioridad artística. Primero y siempre la honestidad, que incluye saber que se sabe hacer y que no.

Pero por el otro lado, la combinación de estas letras super personales y una musicalización amable y clara, llegando a un nivel superficial (no en el sentido de vacío y sin valor, sino que no intenta comunicar algo de gran complejidad y/o abstracción), logran una dicotomía super interesante. Letras de esta índole están siempre relacionadas a canciones con un aire más triste y desolado, sea el caso de Cat Power, aunque ella llega a una soledad existencial en sus letras muchísimo más grande. Creo que es esto lo que le da un color de gran interés. Parecería que en la vida se anda caminando con una enorme sonrisa e ingenuidad enorme, creyendo que el mundo es bello y perfecto y que los problemas no existen. Una realidad de plástico y colores fuertes e iluminados. Pero por debajo hay una enorme tristeza y enojo que no puede liberarse por este contenedor hermético. ¿Algún estilo de metáfora social? Podría ser. No sé si será consciente o irá por ese lado, pero es válida la interpretación.

El único problema que le encuentro a todo esto es que las letras son en inglés. No tengo absolutamente nada en contra del inglés. He escrito de varias bandas anglosajonas y la mayoría de los artistas que escucho son de ese origen. Pero me rechina un poco el escuchar un hispanohablante cantar en inglés. De alguna forma hace que el mensaje quede lejano y pierda enormemente su trascendencia. Aun así es comprensible, pues, para empezar, el cantar en otro idioma hace que esos temas tan personales se sientan un poco más alejados y causen menor vergüenza. Pero más que nada, porque estos géneros son de origen anglosajón y estamos acostumbrados a escucharlos en ese idioma. Es muy común empezar a cantar en inglés y no por ello hay que quitarle valor a la música, menos viniendo de una artista tan joven que recién lanzó sus primeras canciones.

Obviamente que el instrumento principal es la voz. Su registro ronda por un contra-alto. Aunque en momentos canta alguna nota aguda, siempre se mantiene en el registro medio-grave de su voz. Como voz femenina, sería una de las medias. El timbre de su voz es bastante particular. Esto no se puede definir como un logro ya que es algo innato, pero sí es algo que le da mayor personalidad a su música.

El disco abre con uno de sus mejores temas: “I Wish Someone”, una balada que mucho recuerda a The Beatles en el “Abbey Road”. Sin embargo las letras de confesión le dan su toque personal. Aquí podemos escuchar la voz en su mayor esplendor, con un registro medio-grave que demuestra dolor al llegar a las notas más agudas. No son vocales que se valoren por sus piruetas, sino por su cualidad tímbrica. Lo más entrañable del tema está en las manos de un piano con un sonido añejado (incluso la grabación parece hecha hace décadas).

“Lately” tiene la melodía más atrapante del disco. Los deslices hacia notas agudas le dan un toque despreocupado contrastante con la letra. Sin duda los cantos agudos cantados con energía muestran de los momentos más enérgicos del disco. Este tema podría catalogarse como parte de esa movida de neo rock psicodélico del estilo de Tame Impala o Melody´s Echo Chamber. El sonido de la guitarra eléctrica ayuda mucho a lograrlo.

“Changes” empieza con teclados y voz y ya nos introducen hacia otro camino. Debido al ambiente calmo y de ensueño más las vocales con curvas melódicas que se acercan a lo hablado, nos recuerda mucho a The Velvet Underground en su primer álbum. Sin embargo, pasado el minuto entra el resto de la banda y nos vamos a una canción que se acerca más a Oasis.

“Fun” empieza con las vocales en su registro más grave, algo que yo habría explotado más, ya que es en ese registro donde se encuentra la mayor magia de esta voz. El tema es calmo pero con ritmo, llevándonos al lado más indie del disco del estilo de Belle & Sebastian. Un buen tema para la ruta (si es que uno no está muy apurado por llegar a su destino, obviamente).

“I´m Sorry that you have to see” es un tema amable y claro. Algo interesante son las cortas secciones donde el ritmo no se evidencia tanto como cuando está presente la percusión. Aquí podemos encontrar los mejores arreglos, tanto por la construcción del tema como por la parte instrumental, sobre todo en la guitarra eléctrica. Es otro tema que podría entrar en ese revival de rock de ensueño de los ’60. Sin duda el tema mejor logrado del disco.

“Give It Up” nos lleva de nuevo a las influencias de The Beatles pero esta vez con aires más gentiles e ingenuos como los de la etapa pre-“Rubber Soul”.  No es un tema que se destaque tanto, pero sí puede valorarse por tener un enfoque un poquito diferente a los anteriores.

“Cocktail” tiene un aire de baile de comienzos de los ’60 al estilo Beach Boys. No es un tema de surf rock, pero no hay duda que el riff en sube y baja de la guitarra y la letra de amor ayuda a evocar esto. Es un tema corto y simple que tiene una idea concisa y la lleva a cabo de la misma forma.

“Jealousy” es un tanto extraña. No por lo musical, sino por la combinación con la letra. Es una típica balda con arreglos y melodías típicas. Por este lado no sorprende. Al escuchar esta canción, uno esperaría una letra pidiéndole amor a cierta persona de una forma romántica y dulce. Sin embargo, aquí lo hace de una forma más perversa. Ya el título nos lleva a un lado menos amoroso. Se busca la aceptación, pero en vez de presentarnos situaciones de soledad, trata la temática hablando sobre los celos, llevando esto a un lado más obsesivo y perverso que algo tierno.

“Two Souls” cierra el disco con otro tema al estilo de Oasis. Es de los temas con más energía del disco y por ende una buena forma de cerrar el álbum. Vale destacar las guitarras super distorsionadas en el final.

Es verdad. No es un disco que esté creado para partirnos la cabeza. No es un disco que diga “wow, he encontrado el que marcará un nuevo camino”.

Estilísticamente ronda en un género ya muy bien conocido y tocado por varias bandas desde hace años. Más que una nueva creación, es una interpretación de este estilo musical.

Es un buen disco. No es una gema, pero es un buen disco. Está muy bien logrado y tiene sus detalles. Además, no hay muchas propuestas de este género en nuestro país.

Pero sí hay una cosa que promete. Este es el 1er disco de una muchacha de 20 años. Si bien no ha logrado llegar a un nivel musical que puede sorprendernos (seamos sinceros, hoy en día pocas cosas nos sorprenden), ha elaborado una serie de canciones que tienen algo para aportar. Y con todo esto, da a pensar que si esto es el 1er álbum y con tan corta edad, ¿qué será lo siguiente? Tal vez no en su próximo álbum, pero apuesto a que en algunos años será capaz de traernos algo que nos deje bastante atónitos.

“Insight” es un álbum que tiene mayor peso por sus letras y debe ser escuchado de esa manera en mi opinión. No es un disco para expresarse físicamente. Es para sentarse y escuchar. No pide de una actitud super contemplativa y reflexiva. Tan solo disfrutar de la música y por un momento tener la mente en blanco y abierta a otras ideas.

Los invito a que este miércoles 6 de Noviembre a las 22 horas pasen por el bar Solitario Juan (Rodó 1830) a presenciar un concierto de esta artista en una propuesta acústica. Sin duda va a ser un momento muy bello.





Aquí les dejo varios links.


Y lo que más nos interesa:

El disco entero para escuchar en Youtube: http://www.youtube.com/watch?v=O1QqHzHk46g

Y para escucharlo entero en Soundcloud: https://soundcloud.com/elissongs







HASTA LA PRÓXIMA!!!!


jueves, 17 de octubre de 2013

Oro - "Blues Pesado"

Finalmente ha llegado y hoy hago la reseña.

Hoy voy a dedicarle una reseña al álbum que anticipé hace varias semanas: “Blues Pesado”, el último trabajo discográfico de Oro.

Obviamente, hay cosas que dije en aquella reseña de adelanto que las repetiré en esta, pero intentaré ir más profundo.

Como les había comentado, Oro es parte de un círculo de bandas de la movida under uruguaya, junto a Matias Cantante y los Extraterrestres, Revolver y otras. Aunque son fácilmente diferenciables, más allá de que Revolver y Oro son las que tienen una base bluesera más fuerte, tienen en común que todas parten de una idea del rock en su mayor pureza (a veces no tanto en lo musical, pero sí en el concepto).

La música de Oro es rock en su definición más pura: tocan rock, las letras hablan de rock y tiene actitud de rock. Partiendo de una base de blues-rock con aires pesados y llegando en momentos a algo bailable y movido, esta banda claramente tiene influencias de las bandas más prominentes de este género, como Ac/Dc, Rolling Stones, ZZ Top y Cream (esta última por el formato más que nada). Tal vez de estas, la más notoria es Ac/Dc, debido a la pesadez. Aun así, en Oro el blues es mucho más fuerte que en Ac/Dc. Otra gran influencia es Motörhead. Tal vez no tanto por el estilo, pero sí por la velocidad y potencia.

Pero hay una banda que es tal vez la mayor influencia, o más que influencia, su “padre”.

El origen de la banda trasciende su propia historia de alguna forma. Allá por finales de la década de los ’60 y comienzo de los ’70, hubo un estallido musical en Uruguay: el nacimiento del rock uruguayo. La cosa ya había arrancado con varias bandas, sobre todo con Los Shakers. Sin embargo, fue durante esos años en el que ya no se trataba de bandas aisladas, sino de una movida general.

Aparecieron bandas con una fuerte base rockera, que en ciertos casos incluía un poco de la tradición musical uruguaya. Los géneros eran diversos, pero había algo en común: ninguna tenía absolutamente nada para envidiarle a las bandas anglosajonas. Y lo más interesante (que lo hace análogo a lo que sucede con el círuclo de Oro) es que eran bandas amigas en el mayor de los sentidos. Los músicos en varias bandas se repetían o se invitaban entre ellos. Había varias bandas, pero era una única “sociedad”.

Una de estas bandas fue Días de Blues, una banda de base blues-rock al estilo Cream, con gran técnica instrumental, jams de larga duración y un sonido sucio y oxidado. Lamentablemente, la banda lanzó un solo disco de estudio y ninguno en vivo. Y debido a la partida de varios músicos y la posterior llegada de la dictadura (aunque, según el historiador Fernando Pelaez, los músicos “se fueron porque quisieron”), no hubo una legacía, al menos no a corto plazo.

Oro retoma ese acercamiento al rock olvidado en nuestro país; retoma el blues rock de Días de Blues pero con una idea más actual. Es el puente que faltaba.
La banda está constituida por Santiago Bondoni (guitarra y voz), Guillermo Madeiro (bajo) y Federico Anastasiadis (batería, percusión y voz). Acá ya tenemos una prueba de este círculo under uruguayo, pues el baterista de esta banda es a su vez el de Los Extraterrestres.

Bondoni es literalmente un maestro de la guitarra. No hace nada innovador y tal vez no llega al punto que podamos decir “sí, tiene su propio estilo y sonido”. Pero es una enciclopedia. Parecería que supiera todos los licks y fraseos existentes de este género. Lo que sea que exista en el blues rock, él lo sabe tocar. Lo bueno es que no se queda en la imitación y nada más. Sabe cómo combinarlos. Pero lo más importante es que los comprende. Es fácil aprenderse todos los trucos y tocarlos, pero eso no significa que uno sepa de qué se trata. Y es esa comprensión que lo hace capaz de crear riffs pegadizos y con gran expresividad. Hasta el más simple tiene su propia identidad.

Anastasiadis demuestra una gran versatilidad. Nunca hace un solo virtuoso o un ritmo complejo de 7 contra 3. Sabe que es lo que se precisa en cada momento. ¿Una batería potente? Ahí la tienes. ¿Un ritmo denso y decaído? Ahí va. Sabe lograr lo necesario sin tener que sacar un arsenal de fuegos artificiales. Es un baterista que sabe sintetizar. Lo que afirma esta versatilidad es que sus participaciones en Oro son muy diferentes a las de Los Extraterrestres, que, aunque no son bandas que estén muy alejadas estilísticamente, son diferentes.

Madeiro es aún más económico. Sus líneas son simples y fácilmente tocables. Pero tiene un sonido especial. Es de esos bajos que funcionan como guitarra al mismo tiempo, ya que su espectro ocupa tanto el registro de los graves, que es la zona que le pertenece a este instrumento por excelencia, pero a su vez tiene su peso en los medios, yendo de la mano con la guitarra. Esto recuerda mucho a los bajos de Lemmy. En lo personal, me importa la técnica, pero soy un oyente que va siempre por el sonido primero. Me gusta sentir la presencia del sonido como materia autónoma, cuando el sonido escapa de las propiedades de la escala, la armonía, la tonalidad, etc. Y creo que es lo más interesante de esta banda: el sonido del bajo. Es un sonido tan cargado que pareciese que a uno lo rodea. Tal vez en el disco de estudio no se siente tanto, pero en vivo es la estrella en el plano sonoro.

Hay 2 aspectos de Oro que hacen que la banda llegue de verdad.

Por un lado, es una banda de amigos. Por más que uno no sepa su historia, la cual se trata de 3 amigos que simplemente quieren tocar música, por los cantos en conjunto en forma de hinchada de estadio y las letras que una y otra vez reafirman la importancia de la amistad, uno nota que la unión es fuerte. Y eso se transmite.

Pero lo más importante es que son genuinos. Sí, hablan de rock, alcohol, mujeres y amigos, y sí, tocan blues rock en un estilo que poco tiene de innovador y con gran ambiente de fiesta rockera. ¿Pero saben qué? Uno de verdad se lo cree. Se lo cree porque tocan vestidos como andan por la vida misma, porque son cercanos al público, porque al terminar un concierto no lucen bien y porque no andan con pretensiones. No hay nada por delante de la música. A Neil Young le creo cada cosa que toca y dice lo que cree y practica, porque desde que empezó, ha sido el mismo. Nunca ha buscado formas para vender su música, ni musicalmente ni trayendo un show gigante. A U2 no le creo nada. Una banda que dice “ayudemos al mundo” o quieren lucir como rockeros, pero mientras tanto tapan su “arte” con una fachada de fuegos artificiales, looks de revista de moda y shows carísimos con toda la última tecnología intentando estar lo más actual posible, es una banda que tiene el dinero por delante de la música. El acto musical termina siendo como una película 3D, donde la temática vacía y sin contenido es tapada por una fachada de efectos innecesarios, transformándolo en un mero acto de entretenimiento vendido como arte. Oro, como varias otras, es una banda under. Y es esta la razón por la que me creó absolutamente todo lo que tocan y dicen. No tienen un contrato discográfico, no pueden hacer shows multitudinarios (recién el de este 24 de Octubre puede llegar a ser su primero y aun así no va a ser un super show), no ven una moneda de todo esto. Este es su 2do disco y el dinero sale de sus bolsillos y son ellos mismos los que van a salir a vender cada copia y con suerte podrán recuperar el dinero que invirtieron. Y esto ni nada los frena. Van por la música y nada más. Y si la suerte les pasa por su casa, podrán ver el éxito que merecen pero sabemos bien que nunca dejarán de ser una banda under en sentimiento.

“Blues Pesado” es el 2do trabajo de estudio de Oro, el cual será lanzado este 24 de Octubre junto a la presentación del mismo en el Teatro Alianza (todos los datos están en el afiche que se puede ver en la parte superior derecha de esta reseña).

En esta vuelta, la banda se adentra aún en el género que tocan. Aunque no nos alejamos del territorio del blues rock y rock and roll pesado, sin duda el abanico se ha abierto. Hay mayor variedad de climas, mayor diferenciación entre tema y tema.

El primer álbum, “Oro”, se trataba de un estallido a toda velocidad de principio a fin. Es un disco de euforia durante toda su duración. En “Blues Pesado” tenemos oportunidad de calmarnos, o más bien, entrar en diferentes estados anímicos. Obviamente nos encontramos con esos temas en 5ta a fondo, pero también con canciones más desoladoras o incluso alegres de fiesta. Es un disco musicalmente más maduro y con mayor cantidad de detalles, haciendo una transición de un sonido puramente garagero a algo más de estudio (sin llegar a una super producción).

Incluso las letras presentan nuevas temáticas. Nos seguimos encontrando con temáticas sobre mujeres, alcohol, rock and roll y amigos, pero parecería que estuvieran tratados de una forma más madura y reflexiva. También se tratan temáticas de la vida como en “Lo que aprendí”

Algo que caracteriza al álbum y que ayuda mucho a que haya una mayor variedad de climas y detalles son los varios pasajes instrumentales. A veces son pasajes con solos que vuelven a lo anterior. Pero lo interesante es cuando sirven como puente hacia nuevas secciones muy diferentes a lo que se escuchaba en el principio del tema correspondiente.

El disco abre con “Lo que mueve nuestros pies”, un tema pesado y enérgico de principio a fin. Los cantos grupales en forma de grito ayudan mucho a generar esa euforia típica de la banda. Lo interesante son los teclados que decoran el tema, pero más que nada, las múltiples variaciones del riff, logrando un tema cuasi-seccionado y manteniendo el interés constantemente.

“El escuadrón” nos lleva a un hard rock al estilo de ZZ Top, con guitarras potentes y riffs concisos pero super rítmicos. Algo interesante son las diferentes secciones instrumentales de poca duración que rompen una posible estaticidad. Pero lo más interesante está en el minuto 3:20. Aquí entramos en una transición pesada de ultratumba, algo así como un pasaje a la muerte. Sin duda el que prácticamente toda la duración de esta sección sea bastante estática ayuda a dejar crecer ese sentimiento de perdición en el oyente. Constructivamente, es el mejor tema.

“Bandida” es un rock and roll bailable del más puro. Sería lo que definiría como una visión de Chuck Berry en el siglo XXI.  Como tal, hay mucho ritmo y alegría y sin duda despierta las ganas de bailar desde el alma (algo que se ha perdido gracias a las discotecas plagadas de música con una enorme pretensión que viene acompañada de una excesiva preocupación del pensamiento ajeno y por ende, el baile se transforma en una demostración más que en una liberación personal). El premio del tema se lo lleva la capacidad de lograr riffs super simples pero atrapantes y el piano que acompaña y ayuda a transportarnos a esa pista de baile de rock and roll. Muy interesantes las intervenciones de la guitarra, que sin duda se asemejan a las del rock and roll de los ’50 de excelente manera.

“Queremos lo mismo” tiene el mejor riff del disco, el cual se vuelve pegadizo por la bajada pentatónica que luego de la nota más grave, hace un salto a los agudos. Es un blues rock pesado que logra una especie de encuentro entre Cream y Blue Cheer. Su duración es de casi 7 minutos, pero debido al clima de jam, podría durar tranquilamente el doble. Es sin duda un tema diseñado para tocar en vivo y lo que escuchamos aquí es solo una sinopsis de la verdadera magia. Nuevamente nos encontramos con la característica principal del disco: el tema cierra con un blues semi acústico lento y denso, dividiendo el tema en 2 secciones diferentes.

Luego nos encontramos con “Lo que aprendí”, un blues-rock desolado con el sentimiento de blues más puro.  Es de esos temas que invitan a la improvisación y que sin duda lo mejor sería escucharlo en vivo. Es interesante como, más allá de que sea un típico blues-rock que obviamente no sorprenderá a nadie, se logran pequeños detalles, tanto melódicos como de la banda trabajando en conjunto, que mantienen la atención constantemente. También es interesante la participación del trombón que se puede escuchar en momentos.

“La noche en la cara” es un tema de rock and roll puro con su toque de suciedad y blues. Gracias a su duración de 2 minutos, simpleza y familiaridad, sirve como una especie de descanso y limpieza para lo que sigue.

“En falso” es la que tiene el ambiente más emotivo de todos, en el sentido de que es posible que sea la que tenga la mayor capacidad de despertar un sentimiento más profundo. Su aire es desolado y de atardecer. Es lo que denominaría un tema para la ruta. Su ritmo es llevadero y tiene una enorme carga de sonido. Estilísticamente es difícil de definir. Sigue siendo un blues rock, pero en momentos, debido a la guitarra tocada con slide (que en mi opinión, es la crema guitarrística de todo el disco), recuerda muchísimo al sonido de “Physical Graffiti” de Led Zeppelin, sobre todo a “In My Time of Dying”. Pero al mismo tiempo, debido a los teclados, podemos llegar a tener recuerdos de The Doors de los primeros tiempos o de “L.A. Woman”.

“La jugada” es el tema diferente. Su riff es alegre y positivo. No pierde el aire rockero, pero sin duda deja de lado la actitud sucia a la que estamos acostumbrados con Oro. Lo más interesante son los vientos, con participaciones en forma de coro. Gracias a estas 2 cosas, un paisaje de fiesta es plasmado de manera perfecta. A veces es necesario festejar los buenos tiempos.

“Venimos por más” logra la pesadez que necesitábamos. Nos reencontramos con la velocidad, el desgarre fuerza de siempre. Pero gracias al riff oscuro, el sentimiento se potencia, pasándolo de algo desafiante a algo más cercano a la perdición. Como en “El escuadrón”, nos encontramos con múltiples secciones caracterizadas por diferentes riffs y ritmos.

“Si es así” es el cierre perfecto para el disco. Desde su principio, con su riff de 2 notas, ritmo de marcha y estaticidad desértica, nos da la sensación de que todo lo anterior era una simple introducción a esto: un tema de 7 minutos y medio cargado de energía e improvisación. Más que un tema, es una banda sonora. Lo más interesante de esta canción es también lo más interesante del disco: del minuto 5:38 al 6:21 nos hundimos en una nota pedal que va creciendo como una ola, acompañada de coros con gran reverberación, dando una sensación de lejanía y espacialidad gigante. Todo esto alimenta el sentimiento destructivo. Es un tema que de tener una duración de 15 minutos en una versión en vivo, sería la gloria de la banda.

Hay 2 cosas que faltaron en el disco.

Para empezar, un tema acústico. Creo que al tratarse de un disco que atraviesa varios senderos, un tema acústico habría ayudado a darle aun más valor y calidad. Además, sería de gran interés escuchar las ideas acústicas de esta banda.

Lo otro (y esto es sumamente personal) sería que los bajos no tienen el volumen necesario. Tienen gran participación y marcan la diferencia, pero sin duda que de tener una mayor presencia en algunos temas, el disco podría realzar aun más esos paisajes que se evocan. Claro, esto es por mi experiencia en vivo con la banda, algo que comentaba párrafos atrás. Pero viéndolo de otra manera, tal vez podría decir que es bueno, porque significa que la verdadera magia de la banda está cuando uno se encuentra en su presencia. De alguna forma, el disco es una representación de la banda y no la banda en sí.

“Blues Pesado” marca un avance en Oro. Sin alejarse del sonido y estilo que los marcó en su primer disco, exploran los territorios ya visitados e incluso viaja por otros nuevos.

Como dije, son los detalles y, por sobre todo, los diferentes pasajes y secciones que caracterizan a este disco y que le dan ese toque diferente. Estas 2 cosas permitieron que la banda siguiera tomando el blues rock como su fuente compositiva pero aun así lograr temas con mayor interés, variación, impredecibilidad y mayor nivel artístico. Marcan una unión entre el blues rock, caracterizado por su simpleza compositiva y aire de improvisación, y un rock más artístico, con pasajes instrumentales y un mayor trabajo en el armado.  No es solamente un disco con enorme madurez, sino que es muchísimo más profesional, tanto instrumentalmente como compositivamente.

Es una enorme alegría que bandas como esta formen parte de la nueva generación de bandas de rock de Uruguay. Entre tantas bandas con poca energía o mensajes sin contenido, es bueno tener una banda que tenga la potencia, euforia y genuinidad que poco se ve en estos días donde hay más industria musical que música.

Este Jueves 24 de Octubre será la presentación del disco en el TEATRO ALIANZA (Paraguay esquina Soriano) a las 21 30 hs. La entrada cuesta $250 y la banda estará vendiendo su disco. Los invito a que los acompañen para saber de qué se trata esto que les traigo porque es en vivo donde está la esencia de la banda. Y los invito a que compren el disco. Como podrán ver más abajo, hay un link para bajar el álbum gracias a la banda. Yo como gran melómano voy a comprar el disco. Pero sé que hoy en día la descarga es algo al alcance de todos y es más barato. Si fuera una banda grande no sería importante. Pero esta vez se trata de una banda under, una banda que hace esto porque de verdad lo aman y han sacado cada moneda de su bolsillo para hacer esto posible. Y lo han hecho para nosotros. Cuando uno escuche este disco, va a recibir algo y si le gusta, algo habrá cambiado. Para hacer que esta y otras bandas sigan, hay que apoyarlas. Aunque no lo crean, es una diferencia. Para Aerosmith, por ejemplo, la compra de un disco es una compra más y una entrada a un concierto es un asiento ocupado más. Para una banda under, la compra de un disco es recuperar lo gastado y a su vez una enorme alegría, porque esa compra la presencian. Y una butaca ocupada es una inspiración más y otra enorme razón para seguir y no tirar la toalla. En “Lo que aprendí”, Oro dice “Y la vida se trata hermano de pelear por lo que querés”. Y de eso se trata esta venta y este concierto: alcanzar un sueño. Y ese sueño no es el éxito económico ni la fama. Es el éxito musical, que el arte que uno crea le llegue al corazón de la gente.

“Blues Pesado” nos trae a Oro renovado y con muchísimo para ofrecer, demostrando nuevamente que no hace falta buscar en el exterior para encontrar bandas con fuerza y actitud. Solo hace falta buscar en donde nadie quiere ver. Pero más que nada, demuestra que con amigos y honestidad, la música nace.





Aquí les dejo una filmación con el proceso de grabación y entrevistas que cuentan un poco sobre la historia de esta banda: http://youtu.be/5NlvD43TGHE


Y aquí les dejo el link para descargarse el disco y también descargar el primero: http://www.orobluespesado.com/




ESPERO QUE LES GUSTE!!!



"QUE SIGA SIENDO Y QUE NUNCA FALTE"