viernes, 7 de agosto de 2015

Uoh! - "Split"

Luego de un tiempo de ausencia, volvemos.

Como ya todos sabemos, la escena under de Uruguay se caracteriza por su diversidad de bandas. En menor medida por su diversidad musical. Claro, siendo pocos, es fácil ser “original”. Con comillas porque en la mayoría de los casos no se trata de originalidad musical a nivel global, sino territorial. Es fácil ser “la banda que hace X estilo”. Aún así, la predominancia del rock es lo que caracteriza a esta escena, sobre todo lo naciente del punk y el blues-rock y sus diversificaciones más pesadas.

Sin embargo, es interesante como cada tanto aparecen bandas que no solo hacen un género que otros no están haciendo, sino que le agregan algo personal. Un claro caso es Genuflexos, de quienes ya hablamos previamente y que son de lo mejor de los últimos años. Pero hay otros casos muy interesantes y es lo que traemos hoy.

Hace ya unos años, apareció una banda que traía la idea del jam y el ritual no como un elemento, sino como pilar: Uoh! (el signo de exclamación es parte del nombre).

Su formación ya nos dice mucho de ellos: 2 guitarras, bajo, batería, 2 percusionistas, saxo, trompeta. Es una especie de ensamble cuya carencia de voz delimita bastante el trabajo; más bien para no llevarlo por el lado de la canción, o más bien la canción clásica.

Sumado a la idea de ritual y el instrumental con el que cuentan, se le agregan las influencias musicales. Como es de esperarse, obviamente hay una base de rock, que en este caso parte del punk y géneros relacionados como el post-rock y algo de noise. Pero desde ya hace unos años nos encontramos con otras influencias. Si el rock fuera el piso, las paredes y los techos vienen de otros lados, y en este caso es más el afrobeat de Fela Kuti, jazz fusión de principios de los '70 (más del lado proveniente de Miles Davis y sus jams eternos), ciertos conceptos de bandas como Hawkwind y las alemanas Can y Neu! (no quiero utilizar el término Krautrock porque nunca existió, ni como escena ni como género musical) y también un poco de tradición afrolatina. Aún así, recordemos que el piso es rock y si hubiera que decir qué es la banda, diríamos que es una banda de rock. No de rock clásico. Con sus vueltas, pero es una banda de rock.

El toque final está en la simpleza. Los temas de Uoh! se tratan de una progresión de acordes super reducida y simple, con una base rítmica repetitiva (con variantes pero siempre partiendo del mismo patrón), líneas de bajo con bastante swing, líneas de vientos que siempre están en la línea delgada entre el acompañamiento y la voz principal y guitarras que dividen su trabajo entre el rasgueo rítmico y el riff. Nunca hay virtuosismo y nunca hay solistas. Cuando los hay, es breve, efímero. Uoh! trabaja como un bloque, como un todo. Y si a esto le sumamos la idea de que la música de ellos tal vez no es lineal sino más bien “cuadrática” (en el sentido del manejo del tiempo, o sea, no importa cómo se desarrolla la música en el transcurso del tiempo, sino como existe en sí misma, o sea, cuales son sus características, porque los temas podrían durar 2 minutos como 1 hora), entonces ahí tenemos la mezcla ideal para lograr el ritual. Sí, obviamente es la receta clásica, la mezcla que siempre va a generar esa idea de ritual, pero si está bien hecha, siempre funciona.

Uoh! ya tiene sus años y han tenido varios lanzamientos, entre los cuales encontramos 2 LPs, un EP, un disco en vivo y un demo. Si vemos la evolución de la banda, aunque siempre la propuesta de jam fue la base, en sus principios era una banda con un nivel más fuerte de rock, mucho más punk y del denominado post-rock. Pero fue en su segundo LP titulado “Uoh!...¡PA!” en el que incorporaron de manera más solida las influencias del afrobeat, la Alemania experimental de los '70 y cosas más afrolatinas. Fue en ese punto en que lo que antes podía pasar por la denominación de “colgadera”, ahora se transformaba “ritual”. Esto también se da por estereotipos, ya que el afrobeat y musicas afrolatinas tienen ese carácter ritualístico. Sin embargo, dudo mucho que conceptualmente haya cambiado algo. En realidad es lo mismo de alguna forma. Siempre fue un “ritual” y siempre fue una “colgadera”. Esas cosas a veces van más por estereotipos y críticas sin fundamentos desde un ojo occidental. La banda habrá agregado nuevos detalles a su propuesta musical, pero no así su propuesta conceptual. Es importante aclararlo. Claro, esto siempre desde la visión de quien escribe. Uno nunca sabe qué pretenden, pero igual no importa. En estos casos, lo que se hace es análisis y críticas de un producto, no de una industria entera.

“Uoh!...¡PA!” fue el último lanzamiento de la banda, allá por el 2013. Casi 2 años después (lo que traigo hoy fue lanzado el 22 de Mayo), Uoh! vuelve con nuevo material.

Se trata de un split con Juan el Alto (un seudónimo para Juan Branaa, quien también forma parte de la integración de Uoh! en esta ocasión). Son en total 3 temas, 2 de la banda y el otro por Branaa.

En término generales, predomina más el rock que las otras influencias de las que hablaba, ya que cuando ambos conviven, hay un balance, pero en otros momentos nos encontramos con rock despojado de eso otro y nunca viceversa.

El primero de se titula “T.V. Cubana”. Es un tema simple, desde los arreglos, líneas melódicas y armonía hasta la estructura general. 2 partes: lo que podría ser una especie de estrofa y un estribillo. Este último es siempre el más cargado y más repetitivo en sí. Pero la estrofa, con su identidad super minimalista, es la que a su vez también funciona en estilo. Por cada vuelta de esa estrofa, aparece algo nuevo. En la primera vuelta, la percusión con el ritmo base que llevará adelante todo el tema, luego la guitarra rítmica que nos da la armonía y finalmente la línea de bajo, que en un principio tiene el rol de melodía principal y luego claramente se transforma en el motor base del tema. Luego se agregan los vientos con el rol de voz principal y finalmente se agregan voces que repiten una y otra vez “quiero quiero televisión cubana”.
El tema es el mejor ejemplo para describir esta idea de ritual/colgadera, porque más allá de que en sí hay una especie de proceso de adición, es muy simple y evidente. No es al estilo del minimalismo de los '60 en el cual el proceso es constante y hay un juego con la percepción. Acá se trata más de “lugares” estáticos en los que se agrega algo y varía con respecto a lo anterior, pero luego de eso, podríamos quedarnos en un sinfín.

El otro tema es “Lluvia dorada”, que debe ser el tema más interesante que han grabado. Consta de 2 partes muy claras. La primera nos trae ese balance entre el rock y lo más afrolatino-afrobeat de la banda. Una base de percusión y línea de bajo intensa y fuerte lleva el pulso, mientras que un contrapunto entre el riff a lo Santana de las guitarras y otro bastante etéreo por partes de los vientos le dan el swing caraceterístico. Todo esto siempre sobre una misma nota pedal, un constante La. Entre todo el volumen y agresividad de cada instrumento, sumado a una gran carga de reverb, esta primer sección da la sensación de algo grande y espaciado, algo bastante caótico. A su vez, consta de otras 2 sub-secciones: la estrofa principal y un corte que sirve para bajar por un momento la dinámica, aunque a al vez sobrecarga al oyente por el deseo de retornar a esa estrofa. Lo interesante es que cada instrumento tiene su individualidad, la cual es totalmente escuchable, pero a la vez todo funciona como un gran bloque, lo cual es obviamente gracias a la simpleza y repetición constante de cada pequeño riff.
La segunda sección cambia drásticamente. Es una sección mucho más difusa. La sección rítmica baja enormemente, reduciéndose nada más que al marcado del pulso, tanto por parte de la percusión como del bajo. El resto del instrumental se encarga de melodías bastante etéreas, donde no importa tanto la melodía sino el contorno donde se manejan. Además, el enorme aumento de la reverberación ayuda a potenciar esto. Aquí hay un despojo total de las influencias afrolatinas-afrobeat, yendo más a un terreno psicodélico, ruidoso y denso, donde se puede hacer una conexión con Hawkwind. Cabe destacar la participación de las guitarras, al volante en esta sección. Lo interesante es como de alguna forma se puede percibir una buena conexión entre esta sección y la anterior, por más que estilísticamente no tengan mucho que ver. Seguramente sea por el mantenimiento de ese La como nota pedal constante y lo difusa que es esta sección pero aún así manteniendo los mismos timbres que la anterior.

Después de 2 años y con pocas presentaciones en vivo, tal vez les resulte poco esto para algunos, solo 2 temas. Sin embargo, hay que valorar como con solo 2 temas lograron plasmar la identidad de la banda al máximo. Habiendo escuchado todo su material, creo que de aparecerse alguien que no conoce en absoluto a la banda, con escuchar estos 2 temas ya puede entender a la perfección de qué se trata Uoh! Eso no es fácil de lograr. Podrán decir que lo es si no es una banda multi-géneros a lo Led Zeppelin. También pueden decirlo si es una banda con un estilo super básico y trillado.

Uoh! claramente tiene su sonido y su estilo. Será original en mayor o menor medida, pero que tienen su sello es indiscutible. Lograr en solo 2 temas plasmar con precisión eso que los caracteriza y decirle a alguien “con esto vas a poder entender completamente de qué se trata esta banda” es algo valioso.

Esperemos que de estos 2 temas salgan muchos más....y pronto.





Como siempre, links:





VOLVEREMOS PRONTO!!!!



1 comentario:

Frodo dijo...

Interesante análisis de la banda y de los estilos dentro de Uruguay. Voy a seguir leyendo posteos anteriores.
Me gustaron los temas de Uoh!

Saludos!