Hacer Funk en Uruguay es un gran problema. No hay cultura de este género musical, en absoluto. Más bien una "movida" (porque convengamos que, aunque se diga mucho, tampoco la hay de Reggae, aunque este es más escuchado). Eso lleva a 2 cosas. Por un lado, permite que cualquiera "pueda" hacer Funk, porque igual, poco se sabe de él. El otro, y el más grande de todos, es que está asociado a un encuentro social que es "la fiesta". El Funk en Uruguay es sinónimo de fiesta, sobre todo porque lo que más llego a nuestro país de este género fue las variaciones del mismo en la época Disco...y en esa quedó. Han habido varias bandas que han adoptado parte del lenguaje, pero sinceramente, diría que practicamete todas (ya que no puedo afirmar que conozco todas, aunque en realidad no ha habido muchas que digamos) lo han adoptado de manera muy superficial. Se cree que por hacer una línea de bajo con ciertos giros, una guitarra con un ritmo pseudo-Funk y cantar de forma pseudo-rapeada, alcanza. No, no es así. No es así en ningún género y muchísimo menos con este.
Hace ya unos años empezó a escucharse en varios boliches una banda de Funk. Algo que llamaba la atención a primera vista era el despliegue, ya se que se trataba de una banda con varios integrantes, un ensamble de Funk, tal como lo eran en los '60 y '70. Obviamente, por lo anteriormente dicho y la selección de canciones (lo cuales eran todos covers conocidos del género), la banda era relacionada directamente al ambiente de fiesta. No se escuchaba decir "qué genial es la banda" en un sentido puramente musical, sino más bien el efecto que tenía en ese ambiente, o sea, la música como un medio y no como un fin. Esto, siendo sincero, era algo que a quien escribe le disgustaba un poco. Yo no estoy a favor de las bandas de covers, al menos no por un largo tiempo.
Pero pasado un tiempo, se fueron incorporando sus propias canciones al repertorio en vivo. En un principio, inevitablemente aludían a las bandas más conocidas del Funk, o más bien, hacían uso de los aspectos más característicos del mismo. Inevitable, pero comprensible y respetable (convengamos que esa imbecilidad de "originalidad pura" no existe. TODO nace de algo).
Ya desde hace unos meses se anunciaba el futuro lanzamiento del debut de la banda, titulado también "Croupier Funk". Fue lanzado este Lunes 15 de Setiembre de 2014. Sin embargo, algunos integrantes de la banda tuvieron la gentileza de regalarle una copia a quién escribe el día antes con el fin de hacer lo que se sabe hacer en este blog: escribir de discos actuales, sobre todo uruguayos, sobre todo under. Voy a ser sincero: no sabía qué esperar. Bueno, hasta cierto punto. Ya había escuchado los temas "Dentro del club" y "La magnífica historia de los hermanos Brlbrlba". Ambos me habían gustado pero no lo suficiente en aquel momento. Sabía que me iba a encontrar con Funk, pero no así su acercamiento y elaboración. Y teniendo esas referencias (que a decir verdad, no es que les dediqué una gran escucha), á los prejuicios con los que evidentemente ya contaba, porque así empecé esta reseña, no esperaba nada que me sorprendiera. Pero ahora puedo decirlo: me equivoqué y mucho.
Las influencias de Croupier Funk son claras. Sin duda las más predominantes son Parliament/Funkadelic (más el primero ya que la banda no tiene un sonido rockero como el que solía tener Funkadelic), pero rapidamente encontramos otras claves del Funk como Sly & the Family Stone, James Brown, Stevie Wonder, Wild Cherry y Kool and the Gang. También podemos encontrar influencias del Red Hot Chili Peppers más Funk, aquel de los primeros 3 álbumes de los '80 y en menor medida en el "Mother's Milk" y "Blood Sugar Sex Magik". Pero la música se vuelve más interesante cuándo aparecn guiñadas de otros que llevaron el Funk por otros territorios, como Herbie Hancock, Steely Dan o inclusive Talking Heads, que hacen que la banda se transforme, al igual que estos 2 artistas, en algo que puede alejarse, aunque sea por 1 paso, del Funk para llegar a otras cosas.
Lo más valorable de la banda es que tocan Funk, de verdad, y no un simil de Funk. Cada instrumento tiene todos los trucos del género, algo así como si al escuchar Croupier Funk nos encontraramos con una especie de biblioteca de Funk. Eso significa que aquí nos encontraremos con Funk de verdad. Podrá gustar o no, pero que es Funk no hay duda. Lo más valorable es que no se quedan en un solo acercamiento. Es que ya viendo las influencias que he nombrado, es imposible que el Funk que escuchemos aquí sea solo uno. Ya hablar de James Brown y Talking Heads es hablar de kilómetros de distancia. Pero incluso al hablar del P-Funk y Sly Stone es bastante.
Como banda, o sea, por la parte instrumental, sin duda son un conjunto que funciona a la perfección. No hay solos de guitarra, ni de teclados, ni de vientos. Es una banda que funciona como un solo individuo. No hay nunca un protagonista explícito. Solo puede haberlo en el oyente si este se interesa por un instrumento más que otro, pero dentro de la planificación de la banda, no hay líder. Todos parecen estar al mismo nivel jerárquico. Esto es algo interesante ya que da a lugar a otros resultados musicales, como polirritmias, melodías resultantes por la unión entre instrumentos, etc. O más que dar resultado (porque siempre puede suceder esto), ayuda a que el oído esté más atento a ello.
El juego entre pares de instrumentos es algo a tener en cuenta al escucharlos. Por ejmplo, las guitarras nunca hacen lo mismo entre sí. Generlmente podemos escuchar un haciendo un pequeño riff que tiende más hacia lo rítmico que lo melódico, mientras que la otra hace diferentes acordes rasgueados con los típicos ritmos del género.
Las voces por lo general no hacen melodías que resalten tanto. Son melodías que juegan dentro de una cancha ya conocida. Pero lo interesante es que cuentan con un cantante masculino de voz grave y una cantante femenina de voz medio-aguda, y esto da a lugar a ciertos juegos como cantar la misma melodía a la octava o juegos de pregunta/respuesta que ganan mucha riqueza dada la diferencia de registro. Entonces diría que lo interesante de las voces no es tanto lo que hacen, sino la combinación entre ambas.
Los teclados y la batería, de todos los instrumentos, son los que quedan más escondidos. Tienen el rol menos protagónico. Pero en este caso, sond de esos aportes que dan mucho en lo que es el sonido de la banda. El uso de varios timbres diferentes, lo cuales se encuentran entre los clásicos del Funk y los del Jazz Fusión, más los diferents riffs de muy corta duración, hacen que los teclados puedan no estar en el frente, pero que de sacarlos, se haría un gran agujero. Lo mismo con la batería, con los ritmos clásicos del Funk que en momentos se escapan un poco, recordando más a las baterías del Jazz Funk de Billy Cobham.
Los vientos tienen 2 aspectos. Por un lado, hay que destacar las líneas melódicas. Hablando de una manera puramente tradicional, se podría decir que son motivos "bien logrados", porque tienen un buen contorno melódico, tienen sus particularidades para atrapar la atención y a su vez tienen la cualidad de ser líneas cantables y sobre todo recordables. Por otro lado, cómo son usados los vientos. La banda cuenta con una trompeta, un saxo tenor y 2 trombones, o sea, 4 instrumentos diferentes. Sin embargo, las participaciones de los vientos son siempre homófonas, o sea, los instrumentos siempre tocan con el mismo ritmo. Puede que no hagan las mismas notas. Puede que esten a diferentes intervalos y moverse en paralelo, o incluso en momentos en movimiento contrario (siempre hablando en términos melódicos), pero el resultado es una única voz que va variando su timbre en el tiempo. Y ahora es dónde entra la subjetividad, porque voy a hablar de gustos personales. Esto que hacen es algo típico del Funk. Los vientos en una enorme mayoría de casos funcionan de esta manera.
Sin embargo, en mi opinión, habría sido interesante que también se utilizaran de una forma más contrapuntística. Teniendo 4 vientos diferentes, se podría lograr un manejo de 4 voces individualmente, o incluso 2 y 2 o como sea, y lograr así cosas que podrían enriquecer aún más la música. No hablo de un contrapunto al estilo barroco ni nada por el estilo. No hablo de un uso complejo, sino del uso en sí. Repito, es algo personal. Denominralo como "limitación" sería erróneo porque se pondría dentro de un juicio de valor...y en el arte no hay ni "mejor" ni "peor", siempre que el resultado sea el buscado. Creo que dentro del género, los que mejor han logrado un uso de los vientos son Kool and the Gang. Tenían una sección de vientos que aprovechaba ambos conceptos, y creo que el mejor ejemplo es su tema "This is you, this is me".
Pero lo que más hay que destacar son los bajos. Como dije, toda la banda funciona como una pieza única. Es más, esto es característico del Funk, porque el Funk, al igual que toda la música afrodescendiente, tiene un gran caracter "ritualista". Pero dentro de este género, el bajo tiene un rol muy importante y creo que es necesario que este esté bien desarrollado para que el conjunto suene como debe sonar. Y en este caso es así. Por un lado, las líneas melódicas y los fraseos no solo son propios de bajo (algo que charlaba con un amigo hace unas semanas es que en el bajo existen las buenas líneas y las buenas líneas de bajo), sino que son propios del estilo. El bajo suena como un bajo de Funk. Creo que esto es lo primero que hay que destacar, porque el Funk es algo que ya está muy desarrollado y sería muy "caradura" denominarse un músico del género y no saber ni la mitad de lo que se puede hacer.
Por otro lado, destaco que las líneas son muy interesantes. Siempre tienen algún giro que sorprende y llevan al lado que se esperaba, pero girando el volante un poco, además de que están muy bien trabajadas y no son para nada simples que digamos. Pero lo que es más valorable es que no cae en el ya desgastado y cansador uso del slap. Por alguna razón, desde la aparición de Marcus Miller y Flea de Red Hot Chili Peppers, una enorme cantidad de bajistas que quieren hacer Funk creen que para hacerlo bien, hay que usar slap. Eso no solo es limitado, sino que termina desgastando. Y volviendo al principio, como en Uruguay no hay tradición de Funk y creo que nadie se ha tomado el trabajo de escucharlo y analizarlo de verdad (o al menos no lo a demostrado), todos hacen slap. Acá hay slap, pero cuándo se quiere. El slap es una decisión y no una condición. Son bajos que cuentan con una gran gama de posibilidades y que en cada uno de los temas tienen su propia personalidad. En Croupier Funk, no hay una persona que toca el bajo, sino una bajista.
El disco cuenta con 11 temas. El Funk es el género que domina el álbum, pero nos encontramos con diferentes enfoques. Como dije, en la base predominan las influencias de Parliament/Funkadelic, pero estas nunca son las únicas.
Hay temas que son Funk puro, del más clásico, en un formato de canción típico, como “Recipe”, “Fornicazzione” y varias otros. De esos temas, lo que se puede decir es que están muy bien construídos. Son temas de Funk en serio, no una especie de alusión.
Pero lo interesante es cuándo se nota aún más claramente que "saben lo que están haciendo". El Funk tiene su parte ritual. Si nos ponemos a escuchar discos de los grandes artistas del género, nos vamos a encontrar con muchísimos temas que no tienen secciones, sino que es una sola sección que se repite en un sinfin, "el ritual": un riff, una base, un ensamblaje que tiene una duración corta y esta se repite varias veces y en el correr del tema van apareciendo variaciones. Es música afrodescendiente y esto es básico. Sin ir más lejos, es lo que sucede en una cuerda de tambores. Y todo esto está en Croupier Funk. Nos encontramos con temas que están construidos a partir de una célula pequeña, la cual se repite una y otra vez y a medida que pasa el tema, vamos escuchando variaciones.
Ejemplos son "Al sol" y "Sarahbumba", sobre todo el 2do. No es que nos encontramos con algo estático. Hay diferentes momentos, sí. Pero la base sobre la que está construido el tema es el mismo. Puedo poner como ejemplo el tema "One nation under a groove" de Funkadelic, dónde sucede lo mismo. Esto creo que demuestra aún más que la banda de verdad se adentra en el género. No solo prestan atención en aspectos melódicos y arreglos, sino que tienen en cuenta la construcción de la canción, sin caer en la típica "verso-estribillo-etc", porque como dije, esta forma de una "sola parte" es también parte del género. Tal vez no conscientemente; tal vez de escuchar mucho, de intuición. Pero sea cuál sea la razón, está presente y no por casualidad.
Algo interesante es que varios temas cuentan con secciones que son un mundo diferente a lo que es el tema en realidad. A veces, incluso, se encuentran bastante inconexos, como si fuera una fotografía. El mejor ejemplo es el principio de "Dentro del club", el cual tiene un ambiente de Smooth Jazz que parecería llevarnos a los territorios de músicos como Grover Washington Jr. o George Benson, pero rapidamente entramos en un ambiente puramente Funk. Por un lado, uno podría decir que es una lástima que no llevaran el tema por esos lugares, ya que tal vez abriría aún más el abanico de la banda (ese fue mi primer pensamiento), pero también se puede tomar como algo interesante en el armado del tema. Una pequeña mirada a algo que no va a suceder, o más bien, que es eso y más nada; es esa pequeña sección, que empieza y termina en sí misma.
Podemos encontrarnos con temas, como "Opiti", que siguen dentro del Funk pero llegan en momentos a algo más cercano al Disco-Funk. Esto se encuentra presente en todo el tema, pero es evidenciado aún más cuando la letra dice "siempre falta gente en la casa", gracias a la batería y los teclados, con un timbre que recuerda mucho al de Herbie Hancock en su etapa Funk, más que nada en el disco "Man-Child" (como dije en un principio: los 2 instrumentos que tienen el rol menos protagónico pero que delimitan el territorio en el que va a estar tocando la banda en cada canción).
También nos encontramos con una balada, "Enredados". De todos los temas, este, junto a otro del cual hablaré a continuación, es el más apartado estilísticamente. Aquí dejan de lado el Funk, o al menos en gran parte, para adentrarse en un ambiente más Soul al estilo de Janis Joplin, o sea, el Soul más "blanco".
Aún así, tengo que resaltar 2 temas.
Para empezar, "Mr. Funk", el tema final del disco. Este es algo así como el resumen de la banda, con un tempo rápido y movido. Pero lo que más atrapa es como está armado. Con una duración de unos 7 minutos, el tema contiene 3 secciones: una movida con un sonido puramente Funk, la cual contiene 2 pasajes, una segunda más lenta y con volúmen más bajo, y finalmente el final "explosivo", dónde nos encontramos con lo más rockero de la banda y dónde finalmente la guitarra toma el liderazgo con un solo chirriante. Pero creo que lo más interesante de todo este tema es el final: el pasaje totalmente inesperado de esta sección Funk-Rock con el pico de adrenalina a una sección de casi 30 segundos de ruido blanco filtrado. Y lo magnífico es que el pasaje es totalmente abrupto. No hay ningún puente que conecte una sección con otra. Además, lo último que podría uno esperarse en este disco es un final así. Tiene algo cinematográfico, como si todo hubiese sido una ilusión, toda esa felicidad fuera irreal y entraramos en la nada.
El tema que se lleva todos los puntos en este disco es sin duda "Sonincandambe". Ya desde un principio es difícil definirlo musicalmente. No me refiero a que es algo de otro planeta, como si fuera algo totalmente genuino, pero juegan varias cosas al mismo tiempo. Sin duda el Funk está totalmente atenuado. Poco hay de ello, tal vez solo en el bajo. Es más, de ser apartado de este contexto, creo que dificilmente nombraríamos al Funk en algún momento. Hay más Rock que Funk. Pero dentro de esto nos encontramos con algo que es mucho más prominenente y es música afrodescendiente.
Por un lado, la lengua en la que se canta es nativa de Mauritania. Además, la forma en la que se canta escapa bastante de las tradiciones occidentales. Hoy en día, y más en este contexto, es difícil que algo sea purista, pero en este caso, podríamos decir que la forma de cantar está un poco más despojada. Además, por parte de las voces, hay un muy lindo juego de pregunta-respuesta entre la voz masculina, que en este caso sería la líder, y las voces femeninas, las cuales tienen un arreglo muy simple, pero con ciertos decorados, como lo son los glissandos ascendentes al final de las frases.
A su vez, el tema, rítmicamente, contiene muchísimo de Candombe. Bueno, ya desde un principio nos encontramos con tambores. Creo que lo más valorable es que el candombe aquí está presente, pero no es evidente, no en la superficie. En Uruguay siempre que se quiere reinvindicar la procedencia de uno, tiene que usarse Candombe (algo con lo cual estoy totalmente en desacuerdo. No es la única manera). Y la enorme mayoría de las veces, el Candombe está ahí, en la superfice, evidenciándose de una manera que lo único que faltaría es una pancarta en el medio de una calle transitada. A su vez, si se quiere ser aún más evidente (y más burdo y poco original), no se precisa más que usar frases como "palo y tamboril". Esto a veces lleva a que el uso de esta fuente sea tan superficial y poco trabajada que no solo no aporta absolutamente nada, sino que demuestra que esa reivindicación carece de contenido. Y aún peor: nunca se transforma en música uruguaya. Pueden utilizar cuántos tambores quieran, cuántas frases uruguayescas se les antoje, son temas de Rock, Folk, Jazz, lo que sea, con un arreglo de Candombe, o sea, totalmente análogo a lo que hace Sting o algún otro de esos artistas que les gusta demostrarle al mundo que "son uno con el planeta".
Aquí el Candombe está presente y es eje en la parte rítmica, pero no está evidenciado, no está "en la cara". Lo toman como un elemento más de construcción, lo disuelven entre todo el resto de los arreglos presentes. Y esto lo hace musicalmente más original, porque da a lugar (o más bien ayuda a prestar atencion) a otros resultados. Demuestran ser uruguayos, pero no tienen la necesidad de anunciarlo.
Este primer trabajo discográfico es en fin un resumen de lo que tiene la banda para ofrecer de autoría propia.
Sin duda la banda evidencia fuertemente sus influencias, más allá de decir “tocamos Funk”. Pero lo bueno es que demuestran poder mezclar todas estas influencias para lograr un super combo. Además, como ya he dicho, es claro que son músicos que se han adentrado en el estilo. Se nota por cómo tocan sus instrumentos, por cómo ensamblan las canciones, por cómo están construidas, etc. Podrá gustar o no, pero es innegable que saben lo que están haciendo y no que tomaron un par de materiales trillados y listo. Hoy en día, en mi opinión, si uno quiere hacer un estilo que ya está muy establecido, o lo estudias a fondo o ni intentes, porque ya hay mucho de ello para escuchar.
Pero lo más importante es que logran escapar del Funk más evidente en varios momentos, no solo musicalmente, sino a nivel constructivo. “Sonicandambe” es un claro ejemplo de ello, al igual que “Mr.Funk”, los 2 temas que más valoro del disco.
Es un primer disco, pero ya con mucha calidad instrumental y compositiva, que también nos deja una huella de lo que puede ser más propio de la banda, algo que ojalá sigan desarrollando.
Todos sabemos que el Funk es música, que es arte, y no simplemente un medio para la fiesta y el baile. Sí, ambas cosas forman parte de este lenguaje, pero no se reducen a eso. Forman parte no como una idea de entretenimiento, sino más bien de unión. Como dije al prinicipio, ese es un gran problema en Uruguay y bueno, varios lugares más dónde este género es poco desarrollado. Creo que el disco de Croupier Funk lucha contra eso. Hay fiesta, hay baile, pero lo que más hay es música, trabajo artístico. Aquí, por más que a uno le provoque moverse, es más fuerte la necesidad de escuchar.
Hace unas semanas hablaba con un compañero sobre ciertas bandas nacionales actuales de ciertos géneros y concluíamos (a raíz de la falta de trabajo y estereotipación) con “para escuchar esta banda, escucho otras”. Creo que no se aplica al caso.
Como siempre la sección de links.
Empecemos con el Facebook y con la tradición de Hobo Blues de "si se lee, se pone me gusta":
https://www.facebook.com/bandacroupierfunk1?fref=ts
La banda no ha subido el disco a internet, pero dejo algunos links para escuchar algo de lo que contiene. Pero lo recomendable es escuchar el disco entero, y para eso hay que adquirirlo. Apoyemos a las bandas. No sale caro. Y como dijo un gran músico amigo el día de ayer "no puede ser que el arte de uno valga menos que 2 cervezas":
Presentación del disco: https://www.youtube.com/watch?v=bXAC1zblB3c
"Recipe": https://soundcloud.com/croupierfunk/recipe
"La magnífica historia de los hermano Brlbrlba" (en vivo): https://www.youtube.com/watch?v=LIovA7Cg_Po
HASTA LA PRÓXIMA!!!
sábado, 20 de septiembre de 2014
miércoles, 6 de agosto de 2014
Reyes Estallar - "La Muerte en una Buena"
Es cómico que el debut de una banda se titule “La Muerte en
una Buena”. Pero acá lo único que podemos encontrar es “nacimiento”. No
estético-musical, pero sí de actitud. O más bien un retorno o reivindicación de
las raíces: el Rock and Roll en su pureza traída al siglo XXI.
Reyes Estallar tiene su toque “romántico” por 2 aspectos.
Para empezar, su formación, que consta de 2 guitarras, 2
voces y batería. No hay bajo. Aunque muchos lo verían como una carencia, es ese
supuesto “vacío” lo que le da un toque ameno, más íntimo, algo que podrías
escuchar en el garage de la casa vecina. Además, esta falta sin duda es adrede,
pues fácilmente uno de los integrantes podría haber tocado el bajo. La
exclusión consciente del instrumento, demuestra que la banda, por más que se
trata de Rock and Roll puro, tiene claro el sonido que quiere traer a su música
y que no se maneja con simples convencionalismos.
Pero lo más “romántico” se da por quienes tocan los
instrumentos: Nicolás Barcia (guitarra eléctrica y voz), Matías Cantante
(guitarra acústica y voz) y Carlos Priario (batería y percusión). Por un lado,
se podría tratar de esas formaciones denominadas “super banda” ya que nos
encontramos con Nicolás Barcia, uno de los veteranos de la escena under del
Rock uruguayo quien fue líder de una de las bandas más importantes e
interesantes del país, Chicos Eléctricos, y que ahora, además de esta, integra
otra banda muy interesante del momento llamada Hotel Paradise, Matías Cantante, líder de bandas de la escena under actual como Los
Extraterrestres (de quienes escribí anteriormente) y Los Nuevos Creyentes, y
Carlos Priario, integrante de Hablan por la Espalda, una de las bandas
uruguayas (ya no muy under que digamos) más interesantes de este momento y que
por suerte vienen escalando hacia el reconocimiento totalmente merecido. Y es esta
integración, uno de los padres del rock under del Uruguay y unos de los “hijos”
de esto, que le da ese toque “romántico”, al menos para los que conocemos sobre
la historia de la escena y que somos fanáticos de no solo la música, sino de la
colectividad que se da. Para hacer una analogía, es como aquella unión entre
Neil Young y Pearl Jam para el disco “Mirror Ball” y su consecuente tour.
Este disco debut titulado “La Muerte en una Buena” y lanzado
por Bandcamp el 29 de Julio de este 2014, nos trae un Rock and Roll de raíces
atemporal, porque suena actual, pero es algo que cuajaría perfectamente en los ’70.
La influencia más clara, o al menos más prominente, es The Rolling Stones,
aunque el momentáneo desvío de esa línea puede llevarnos a los aires de sus
hermanos estadounidenses, Flamin’ Groovies. Pero dentro de esta clara
superficie se encuentran mezclados otros ingredientes, como el Outlaw Country
de artistas como Johnny Cash y Willie Nelson y hasta el la faceta más rockera
de Bob Dylan. Y lo que sin duda está presente en algo más por la actitud es el
Punk, lo cual no sorprende ya que tanto Barcia como Cantante y Priario siempre
han tenido ese género musical presente en sus creaciones.
Una de las cosas que destaca este disco son las guitarras de
Barcia. Es de esos guitarristas que tienen la capacidad de hacer riffs no muy
complicados pero con el toque necesario para que tengan su atractivo, uno que
hace que los temas puedan diferenciarse por más parecidos que puedan llegar a
ser en ciertos casos. Por un lado, podría decir que a medida que correr el
tiempo, sus guitarras se vuelven cada vez más trabajadas. Claro, siempre atrae ese
atractivo desgarrador que tuvo Chicos Eléctricos, pero siendo objetivo, sus
guitarras en este trabajo, y más aún en Hotel Paradise, demuestran su
evolución. Pero más allá de eso (porque a fin de cuentas siempre se trata de
algo subjetivo), hay algo que es indiscutible y es que ha logrado una
versatilidad enorme dentro del campo del Rock más crudo, ya que las guitarras
en Chicos Eléctricos son muy diferentes a las de Reyes Estallar y Hotel
Paradise. Es más, hasta los de estas dos últimas son diferentes y ambas son
contemporáneas. Además, en este disco mismo podemos encontrar una variedad de
riffs, cada uno con su propia “personalidad”, más allá de que jueguen más o
menos en el mismo terreno.
Aunque tanto Cantante como Barcia cantan, el primero es el
que se lleva el premio en este disco. Mientras que en la mayor parte del
trabajo de Extraterrestres y Los Nuevos Creyente se encuentra cruda y
quebradiza al mejor estilo punk, aquí su voz es mucho más dulce y pura, a veces
hasta adolescente (excepto en “Pejerrey”). Ciertos glissandos que llevan de una
nota a la otra le dan un toque mareadiso que, aunque el tempo está siempre bien
marcado por los otros instrumentos, genera una duda si el siguiente acorde
caerá donde “debe” caer. A su vez, ciertas vocales son cantadas con una voz más
nasal. Todo esto le da un carácter más inocente a las canciones en la que es
protagonista su voz. Y esto, mezclado con la música enérgica, se transforma en
un combo que puede gustarle a cualquiera de verdad (lo cual no es fácil de
lograr).
Priario no queda atrás. En ningún momento se aleja de los
ritmos más típicos de este género, ni siquiera vamos a encontrar algún
instrumento de percusión un poco diferente. Su set de batería es básica. Pero
el interés en sus participaciones no decae debido a cómo toca estos ritmos,
estos instrumentos. Y el “cómo” es fuerte y potente. No pierde en ningún
momento el swing necesario para que esto sea Rock and Roll, pero esa sobrecarga
de energía hace que esta música esté
entre el baile y el desaforo. Obviamente
que esto se da sobre todo en los temas más potentes, ya que en los temas más
tranquilos es capaz de contenerse.
Aunque son solo 9 canciones, hay 3 que destacaría.
La balada desolada de base acústica, “Su calavera”, es una de ellas. Por un lado,
la voz de Cantante llega a su punto máximo en el disco (y a mi considerar, en
todo lo que he escuchado de él), con melodías que, gracias a las notas largas,
glissandos de nota a nota, el timbre de la voz pura y su forma de cantar un
poco despreocupada, atrapan rápidamente. Ayudan mucho los cambios de dinámica
de parte Priario entre los versos y el estribillo para que el tema tenga sus
contrastes a pesar de la repetitiva armonía. Si tuviera que decir dónde se
encuentra la mejor participación de Barcia en la guitarra, sin duda diría que
es aquí. El riff principal tiene muchas variaciones a pesar de su corta
duración y es interesante como cada acorde en el correr del tema tiene su
propia forma de ser tocado. Sin duda la jema del disco.
“Hooker Mike” es otra. No es la gran cosa. Es un tema de
Rock and Roll como varios más, con un riff típico del género, al igual que la
letra, ritmo, arreglos, etc. En fin, no nos vamos a encontrar con nada que no
hayamos escuchado antes. Sin embargo, cada uno de estos detalles está hecho a
la perfección. Aquí supieron tomar cada “herramienta” utilizada un millar de
veces en el Rock and Roll, explotarlas al máximo y así dar algo que no es nuevo
pero sí logrado a la perfección. La guitarra tiene el sonido sucio necesario,
la voz la crudeza para darle ese toque rebelde (incluso las notas desentonadas
adrede ayudan mucho), la batería tiene su energía y swing en el tope. En fin,
todo está en el nivel más alto que podría estar una canción de Rock and Roll
bailable y efervescente o una canción de Rock and Roll para destrozar una casa
entera. Estas 2 cosas combinadas en su punto máximo dan lo que a mi
consideración es un excelente tema de Rock and Roll.
La 3era a destacar es “Divinorum”, por su melodía en un
registro medio grave y los demás acompañamientos vocales y las participaciones
de la guitarra eléctrica de Barcia (que gracias a la distorsión, sus arreglos
en momentos se vuelven un poco difusos y le dan cierto atractivo). Gracias a
todo esto, sumado a la percusión bastante minimalista pero con un timbre
característico, se logra plasmar un paisaje bastante claro que remite a un
viaje en ruta.
Algo que varios podrían decir es que es una música
totalmente anglosajona y que no nos representa como latinoamericanos, etc, y en
eso quisiera detenerme.
Yo soy de creer que es no solo interesante, pero necesario
crear un lenguaje musical que se nuestro. Sin embargo, hay que tener ciertas
cosas en claro. Empezando por algo general, la forma de concebir música en prácticamente
TODAS las prácticas musicales latinoamericanas parte de planteamientos
europeos. El pensar que “hay una armonía” y que esta “se mueve de tal manera” y
que el discurso musical se da de una forma y que “cierta cosas están mal y otras
bien”, no solo en las músicas populares más consumidas, sino también en los
ámbitos más experimentales, es de proveniencia europea. Eso incluye hasta los
mayores reivindicadores del latinoamericanismo. Porque lamento decirlo, pero
hasta las figuras que más han representado ese latinoamericanismo, como Violeta
Parra, Mercedes Sosa, etc., están extremadamente influenciados por ese longevo
colonialismo, pues afinan como “hay que afinar” según los europeos, entonan
como ellos dicen, usan acordes y movimientos armónicos que en la mayoría de los
casos respetan hasta las reglas más fundamentales de la música tonal y podría
seguir con un enorme listado de aspectos que los hacen “europeizados”. Si de
verdad alguien quiere ser “latinoamericano”, o más bien alguien despojado en lo
más posible de las prácticas europeas (porque digamos que ser puramente
latinoamericano es imposible porque no queda nada puramente pre-colonial), va a
tener que ir en contra de TODO lo que conoce, incluso de la manera de pensar y
concebir música. El día que alguien lo haga, seré el primero en aplaudirlo
porque soy de los que no solo cree que hay que experimentar cosas nuevas, sino
que intento incentivarlas e incluirlas. Mientras tanto, pueden haber análisis y
planteamiento filosóficos, pero como digo a veces, “bajen el puño un poco que
se van a acalambrar”.
Pero hay algo más importante aquí y es que se trata de Rock.
Este, por más que nació en EEUU, no es un lenguaje musical folclórico. A nadie,
ni siquiera los estadounidenses, se le ocurriría decir que el Rock es algo
propio de EEUU y que el resto del mundo está haciendo música estadounidense. Sí
puede tener influencias del folclore de ellos, como cuando se usa Blues con bastante
pureza u otros géneros. Pero decir que el Rock es algo estadounidense…no, de
ninguna manera. Y no lo digo de forma burda, como si dijera “EL ROCK ES DE
TODOS!!!”. Lo digo porque apenas nació, ya era parte de todos, porque rápidamente
empezó a circular en el mundo, porque ya existía la industria musical y la
globalización. No dio el tiempo para que se lograra establecer como algo
totalmente propio de EEUU. Sí como algo que nació ahí, pero no como algo que es
puramente de ellos. Y es porque los que lo crearon no lo hicieron para eso. No
se trataba de una reivindicación cultural, sino de la juventud. El Rock SIEMPRE
ha sido la música de la juventud. Nació para eso, siempre ha sido para eso y lo
será por siempre. El Rock nació para que
los jóvenes se identificaran y punto. Es la música de la transgresión y del
cuestionamiento, en momentos hasta ingenuo, pero es eso. Entonces decir que
alguien hace música “yanqui”, “imperialista” o el término que se lo ocurra para
rebajar el trabajo de los músicos de Rock en Latinoamérica (porque he ahí otra
cuestión: no existe el Rock uruguayo, sino el Rock hecho por uruguayos….porque
agregarle una cuerda de tambores y mantener intacto prácticamente el resto y
decir que es “uruguayo” es lo mismo que decir que Sting hace Rock africano por
agregar un par de cantantes de Senegal y una percusión algún instrumento de
Mali ) es un grave error porque sería criticar desconociendo el verdadero
significado de esta música.
Entonces, uniendo ambas cosas, diría que sí, está bien
plantearse esos cuestionamientos, buscar cual es la identidad de uno y entender
de dónde provienen las cosas. Pero a su vez hay que saber que es parte de lo que
somos todos y que tampoco se puede estar haciendo ese análisis/crítica a todo,
menos con ese posicionamiento tan autoritario, menos a algo que no nace de ahí.
No hay que ser un crítico arrogante y
totalitarista, pero tampoco un despreocupado e ingenuo, porque al fin y al
cabo, el erudito soberbio es tan iluso y sobre todo insoportable como el
rockero que dice “ESTO ES ROCK!!!”.
Dicho todo esto, ¿qué podría decirse finalmente de Reyes
Estallar? Yo diría que es una banda que hace Rock and Roll, del que todos
conocemos, del que a todos les gusta, pero hecho acá, en Uruguay, con la mejor
calidad que puede llegar a tener este género en su casi máxima pureza.
Son 2 guitarras, 2 voces y una batería….y no precisan más.
Y aquí lo más importante, que es el link para poder escuchar y descargar el disco: http://reyesestallar.bandcamp.com
HASTA LA PRÓXIMA!!!
martes, 29 de julio de 2014
King Buzzo - "This Machine Kills Artists"
Luego de un tiempo ausente, vuelvo a escribir en este blog.
Roger Osborne, mejor conocido como Buzz Osborne y
posteriormente mejor conocido como King Buzzo, es, a mi consideración, quien ha
logrado una nueva cara al formato cantautor solista.
Como muchos saben, Osborne ha sido líder de la famosa banda
Melvins por más de 3 décadas, banda reconocida como la fundadora del género
Sludge Metal, un subgénero del Doom Metal, caracterizado por tonos graves,
timbres super distorsionados, tempos más lentos, aunque a veces contrastantes,
y la incorporación de elementos del Hardcore Punk y Noise Rock.
En el caso particular de Melvins, más allá de la
agresividad, más allá de sus oscuras letras, la música se trata del sonido, del
timbre. Aunque nos encontramos con una variedad de riffs, ritmos, melodías,
etc, la música se centra más en el sonido que desea plasmar. Algunos temas como
“June Bug" del disco “Stoner Witch”
contienen varias secciones. Pero por lo general, cada tema presenta una sola dimensión, llegando a puntos en los
que el disco en su enteridad es un todo totalmente homogéneo, como el caso del
clásico “Lysol”. Es que por lo general, los riffs de cada disco de la banda
rondan por los mismos lugares, transformando cada canción en una parte de un
todo y no una entidad solitaria. En el caso de “Lysol”, claramente hay una
continuidad en la que cada tema es una versión reducida del todo, como si al
escuchar el disco entero nos encontráramos con una versión expandida de las
partes.
Buzz Osborne comenta, a propósito de su estética en la
guitarra eléctrica, que no le interesan los solos de guitarra, ni el virtuosismo,
sino el timbre. Sus riffs tienen su propia identidad, pero al escuchar los que
ha creado en el correr del tiempo, uno se da cuenta que su guitarra no tiene
varias caras, sino que es una y muy extensa. Jimmy Page es de esos guitarristas
que logra varias caras con su instrumento y es lo multifacético lo que
distingue su guitarra. En el caso de Osborne, se trata del constante trabajo
sobre ese sonido. No toma la actitud romántica de estar en constante búsqueda
de esa “gran obra”, ni de intentar dejar atónito a nadie con virtuosismo. Su
trabajo es más íntimo, el constante agregado a su creación, buscando como
seguir expandiendo los horizontes de su sonido guitarrístico que sin duda son
totalmente maleables, pues, después de 30 años, sigue incorporando nuevos
elementos. A mi parecer, creo que esta
es de las posturas más respetables y valiosas en la música, la constante
búsqueda de nuevos materiales sonoros y trabajar a fondo con los encontrados,
sin nunca zambullirse en la búsqueda por el reconocimiento; una búsqueda
artística por el arte mismo y no por otra cosa; el arte como fin y no como
medio.
En este primer disco como solista lanzado a principios de
este año 2014, titulado “This Machine Kills Artists” en honor a la célebre
frase “This machine kills fascists” que se encontraba endosada en la guitarra
de Woody Guthrie, Buzz Osborne nos trae una nueva búsqueda.
Aún nos encontramos con los riffs clásicos de él, sin duda
con mucho más desarrollo o más bien claridad, movimiento y longitud. Esto sin
duda se debe a la incapacidad de la guitarra acústica de producir esas masas
sonoras que se pueden lograr con la eléctrica y una buena sobrecarga de
distorsión. Sin embargo, debido a la afinación más grave de la guitarra y la
agresividad, la pesadez no se pierde. Entonces, aunque el resultado no es el
mismo definitivamente, la idea desde donde se parte es la misma. Hay una clara
búsqueda tímbrica, y aquí es la guitarra acústica de cuerdas de acero. Claro,
no es el 1ero ni el último que tomará una guitarra de estas y cantará sus
canciones en forma solista. Pero la cosa es que él se lo plantea de esta forma
sin lugar a dudas. El hecho de elegir una afinación más grave, tocar de manera
fuerte y punzante, y así evidenciar no
solo esta afinación, sino el que las cuerdas estén menos tensionadas y así
producir sonidos que otros considerarían indeseados, demuestra que hay algo
premeditado, que el resultado sonoro, el resultado tímbrico, es el buscado, y
que al final de cuentas, el disco se trata de eso: del sonido de la guitarra
acústica jugando en el terreno del Doom Metal.
Obviamente que por el clásico uso de la escala pentatónica
en este género, y en este caso combinado al sonido de la guitarra acústica, es
inevitable que en ciertos momentos la música nos remita al blues-folk crudo
denominado Americana. Sin embargo, esto es en momentos y siempre queda en claro
que la música juega en el terreno de rock pesado.
A su vez, el concepto que Osborne aplica en sus trabajos de
Melvins, lo anteriormente nombrado, el tomar el disco como una sola unidad, es
aplicado aquí. Hay varios temas, hay varios riffs (tal vez más variados que los
que se puede encontrar en un disco de su banda), pero todos rondan por el mismo
paisaje, incluso tonalidades. Esto hace que el disco, por más que tenga varias
partes, es una pieza homogénea. No se trata de escuchar buenos temas, sino un
buen disco.
Gracias a estas cosas, nos encontramos con un disco
sumamente original. Sin duda hay un concepto tímbrico detrás de todo esto.
Conociendo el vasto y variado repertorio de su banda Melvins, la elección de un
disco con un sonido homogéneo, un disco que se encuentra siempre en el mismo
territorio, no es por limitaciones, sino por elección. Esto es lo más
importante en la música: que el fin obtenido sea el buscado. Luego de eso, no
existe ni el bien ni el mal, no hay mejor ni peor música. Lo importante es que
el resultado es el deseado y no se trate de mera casualidad o limitaciones. Y
creo que el resultado es obvio: un disco, una sola pieza, de música pesada
tocada en formato solista acústico. O sea, nos encontramos con un cantautor
acústico y pesado.
Y es esto último lo que hace que este disco sea algo
bastante único dentro del casi eterno catálogo de cantautores acústicos en la
historia. Por alguna razón, una gran parte de los artistas de esta índole
llevan su música a un lugar más tranquilo y pasivo. En muchos casos nos podemos
encontrar con algo un poco más sucio y rebelde. Pero prácticamente nadie
(aunque en mi caso, nunca he escuchado a nadie) ha tomado este rol de una forma
pesada; hacer Metal con tan solo una voz y una guitarra acústica, muchísimo
menos hacer Doom Metal de esta forma. Lo que tenemos acá es un disco de metal
acústico. Así de simple. Si hubiera que ser más específico, de Sludge Metal
acústico, pero bueno, se entiende.
Es inevitable que el Rock y la música popular que ronda en
sus cercanías de alguna forma ahora tenga una evolución más lenta, pues, al
haber aparecido a mediados de los ’50, contaba con siglos de aportes de otros
lenguajes musicales y por ende, tenía todo un ropero de herramientas para lograr
cambios en muy poco tiempo. El Rock evolucionó rápidamente por la incorporación
de elementos de otros lenguajes, combinándolo con el avance de la tecnología.
Hoy en día, cuenta con la tecnología más que nada y por eso ese supuesto
“detenimiento”. Sin embargo, uno ve la música hace 15 años y se pueden notar
cambios. Claro, no son tan pronunciados como los que hubo del ’65 al ’75 o del
’75 al ’85, pero siempre sucede así en la música: evoluciones inversamente
proporcionales. Bueno, es que en realidad, en la historia de la música, las
evoluciones han sido más prolongadas. El alto avance es algo propio del siglo
XX, pero no de la música en sí.
Entonces, a todo esto, este disco representa esos lentos
avances, pero aún así avances. Es un género musical ya conocido pero presentado
en otros medios y así, se logra una combinación diferente. Novedosa, no al
punto de un nueva revelación o género, pero sí novedosa. Es un granito más que
nos aleja del pasado y nos acerca al futuro.
Queda en claro que este disco será de los mejores de este
año, al menos así lo será para este blog.
Aquí comparto con ustedes el disco entero para que lo puedan disfrutar:
Además, un pequeño concierto que dio en KEXP, porque King Buzzo es de esos artistas que es mejor verlos en vivo que escucharlos en un disco:
HASTA LA PRÓXIMA!!!!
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